Publicado: 11.04.2014 17:05 |Actualizado: 11.04.2014 17:05

CVC, el fondo que entró de lleno en la guerra del aceite

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La actualidad económica ha estado copada esta semana por un culebrón que aparentemente ha terminado, pero que según muchos analistas no ha hecho más que empezar. Sólo así se puede calificar toda la polémica generada en torno a la compra por parte del fondo de capital riesgo estadounidense CVC del 21,3% de Deoleo, el segundo grupo empresarial alimenticio de España tras Ebro Foods y líder mundial de la venta de aceite.

Con marcas tan importantes, señaladas y conocidas como Carbonell, Hojiblanca, Koipe o Bertolli bajo su paraguas, el 55% del consejo de administración de la empresa española aceptó el pasado jueves la oferta presentada por el fondo CVC Capital Partners para hacerse con el control de la participación de Bankia, que tenía 16,5% de la compañía, y la de Banco Mare Nostrum (BMN) que atesoraba el 4,8%. Este fondo pagará 0,38 euros por acción, lo que supone una rebaja del 11% sobre los 0,42 euros a los que cotizaban los títulos de la empresa esta misma semana, y se convierte así en el mayor accionista de la aceitera.

La entrada de CVC en el capital de la empresa española ha provocado mucho descontento entre otro accionistas. Dcoop, cooperativa malagueña que con un 10% de Deoleo es uno de los accionistas de referencia de la compañía, lamentó esta misma semana que las entidades financieras accionistas hayan optado por este fondo de capital riesgo estadounidense, otorgándole una mayoría que en su opinión pone en serio peligro la españolidad de la empresa.

Aunque al final sólo han vendido Bankia y BMN, en opinión de Dcoop había alternativas a esta operación, pero se ha optado por lo fácil, por el dinero rápido que aporta el fondo. Tal es el enojo de la cooperativa andaluza que este mismo viernes el director de Dcoop, Antonio Luque, amenazaba con salirse de Deoleo para no ser "una mera comparsa". 

"Hoy por hoy mi opinión es irnos y reclamar lo que haya que reclamar", manifestaba Luque, quien señalaba que la cooperativa andaluza tendría en ese caso, el de la salida, que pedir los 55 millones de euros en los que se valoraron los activos que aportó.

A juicio de Luque, la entrada en Deoleo del fondo CVC Capital Parners es una operación que "perjudica tremendamente" el sector del aceite de oliva español. "Este tipo de empresas normalmente entran para ganar dinero. Ahí no hay alma". Sin quererlo Dcoop hace de portavoz del propio Gobierno y de la Junta de Andalucía, interesados en mantener el control de la empresa líder del sector.

La cooperativa andaluza Dcoop amenaza con vender su 10% de la compañía e irse

¿Y quién es CVC? Es un fondo de capital riesgo con sede en Londres, aunque con capital mayoritariamente estadounudense, que le hinca el diente a todo lo que puede. El sector del aceite no le importa ni le interesa más que el textil o las infraestructura. En España cuenta con participaciones Abertis, Cortefiel, Operador R y Grupo Zena (propietario de Foster' s Hollywood, Cañas y Tapas, Burguer King o Domino's pizza entre otros).

Según la información que proporciona en su propia página web, CVC gestiona el dinero de 300 inversores institucionales en todo el mundo. Maneja una cantidad ingente de dinero, en torno a los 50.000 millones de dólares (unos 36.000 millones de euros).

Pero, ¿cómo se ha llegado a este punto? Todo empezó el pasado mes de diciembre cuando el consejo de administración de Deoleo encargó a JP Morgan que buscaran un comprador para el paquete que tenían cuatro bancos integrantes del consejo de administración de Deoleo (Bankia, BMN, Caixabank y Kutxabank). Los cuatro querían vender y desprenderse del  31% del capital de Deoleo que sumaban sus acciones.

Las novias surgieron inmediatamente, entre ellas la más sólida, el Fondo Stratégico Italiano (con el apoyo de Qatar Holding). Pero esa opción no era viable, ni para los accionistas, ni para el Giobierno por una poderosa razón: Italia es un país que compra buena parte del aceite de oliva español, lo embotella, lo etiqueta y lo vende como si fuera italiano. Nadie quería darle a los italianos aún más facilidades, así que se optó por CVC ante el toque de atención del primer ministro italiano, Mateo Renzi, quien al conocer el veto al capital italiano anunció que exigiría a Mariano Rajoy el mismo trato de igualdad para las ofertas extranjeras presentadas en proceso de venta de Deoleo, pues el grupo controla importantes marcas italianas.

Sin embargo, el trasfondo de toda la polémica es otros: la preocupación por la pérdida de la españolidad de la aceitera. Tan es así que el Gobierno convenció Caixabank y Kutxabank para que no vendieran sus participaciones y anunciaba que el Estado entrará en el accionariado de la compañía aceitera a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) , aunque el todavía ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, no precisó en qué cuantía. Ese es un capítulo aún por escribir en una historia con muchos frentes abiertos.