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Moody's rebaja la calificación de cuatro bancos portugueses

La agencia rebaja tres niveles la nota de la Caixa Geral de Depositos, el primer banco del país, y deja a otros dos a nivel de los bono basura

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La agencia Moody's rebajó este jueves la calificación de la deuda de cuatro bancos portugueses sólo dos días después de rebajar la deuda pública de Portugal a nivel de bonos basura, lo que ha desatado un aluvión de críticas por parte de Bruselas que acusa a las agencias de ratng de dar alas a la especulación.

Fitch, al igual que las agencias Moody's y Standard & Poor's, están siendo investigadas en España por la Audiencia Nacional por presunto conflicto de intereses y por el perjuicio que sus calificaciones han causado al erario público y los ahorradores.

La calificadora bajó cuatro escalones la nota de la deuda del Banco Comercial Portugués (BCP) y el Banco Internacional de Funchal (Banif), para situarla en Ba2 con perspectiva negativa, el mismo nivel del bono basura con el que catalogó a la República de Portugal, informa EFE.

Además, Moody's redujo tres niveles la nota del mayor banco luso, la estatal Caixa Geral de Depositos (CGD), y la del Banco Espirito Santo (BES), hasta Ba1, un escalón por encima de la nota del país, pero los mantiene en vigilancia para otro posible recorte.

Moody's justificó la rebaja de nota de los cuatro bancos en la exposición de las entidades a los problemas económicos del Estado portugués, cuya calificación redujo a su vez por el 'creciente riesgo' de que incumpla la reducción prevista del déficit y tenga que pedir más ayuda.

Los únicos bancos lusos importantes que no están incluidos en la rebaja son el Banco Portugués de Inversión (BPI) y el Santander Totta, propiedad de la entidad española Santander. Hasta ahora las cuatro entidades financieras afectadas tenían la nota Baa1, pero han pasado a contar con una calificación considerada de gran peligro de insolvencia y desaconsejable para los inversores que perjudicará, como en el caso del Estado portugués, su acceso al crédito y sus operaciones financieras.

La misma agencia señaló ayer que 26 de las 91 cajas expuestas (24 de ellas españolas) a las segundas pruebas de estrés, cuyos resultados se publicaran en breve, acabarán suspendidas por la Autoridad Bancaria Europea (EBA). 'Las entidades que no superen los test serán casi con toda seguridad aquellas que ya cuentan con las calificaciones más bajas de la agencia o a las que ni siquiera se califica', aseguró la agencia en una nota difundida ayer.

El pasado marzo, Moody's rebajó al nivel de bono basura a CatalunyaCaixa, Banco de Valencia (aún integrado en la fusión de Banco Financiero y de Ahorros) y Pastor. Sin embargo, desde fuentes financieras aseguran que la entidad gallega ha aprobado el examen.

Todas estas maniobras de Moody's avivaron ayer el debate en Brusela sobre la necesidad de controlar la influencia que ejercen las agencias de rating. El más contundente fue el presidente de la Comsión, Jose Manuel Durao Barroso, quien sobre la rebaja de la calificación de la deuda portuguesa dijo que 'con el debido respeto, nuestras instituciones conocen un poco mejor a Portugal', informa Daniel Basteiro.

Por su parte, el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, pidió 'limitar el poder' de Standard & Poor's, Fitch y Moody's, que acaparan más del 90% del mercado de la calificación de riesgos. Se refirió a ellas como un 'oligopolio' que, según dijo esta semana la canciller Angela Merkel, 'no está carente de conflictos de interés'.