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Los países montañosos europeos consiguen multar a los camiones

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Los países europeos alpinos pueden seguir adelante con su decisión de multar a los camiones, a los que acusan de deteriorar las infraestructuras, la calidad del aire y la salud humana.

Por 359 votos a favor y 256 en contra, el Parlamento Europeo aprobó el miércoles las normas necesarias para multar a los transportistas por el humo y el ruido con las polémicas leyes "Eurovignette", pero no intentó hacer un reglamento de tarifas obligatorio para los Veintisiete estados miembros.

Los países montañosos como Alemania y Austria, que cuentan con muchas personas que viven en valles estrechos, quieren que los transportistas paguen por el daño que los causan camiones, pero se encontraron con la oposición de países periféricos como España, que dependen del transporte por carretera.

"Lo nuevo es que hemos aceptado el principio de que el que contamina, paga", dijo el socialista belga Said El Khadraoui, que llevó la legislación al parlamento.

Este año se deberían acordar las leyes finales vinculantes.

"Era un tema muy polémico" dijo El Khadraoui. "Los estados miembros están muy divididos. Ahora les toca a ellos posicionarse", añadió.

El político ecologista Michael Cramer criticó el acuerdo por no tratar el asunto de los gases de efecto invernadero, y dijo que restaba ventajas a las opciones ecológicas como el tren.

"Los costes de las cargas ferroviarias son para cada tren y cada kilómetro, normalmente más caros que los costes de carretera, pero las medidas para los camiones tomadas hoy son voluntarias", explicó. "No es aceptable para nada que los vehículos más contaminantes sigan teniendo una ventaja injusta".

Los países montañosos podrían subir los costes en un 25 por ciento para generar ingresos con los que construir alternativas más ecológicas, dijeron los diputados, poniendo como ejemplo el túnel ferroviario Brenner Basis, que aliviaría el tráfico en el paso montañoso de Brenner, que une Italia y Austria.

Los diputados rebajaron el tamaño de los camiones de 12 toneladas a 3,5 a partir de 2012.

Los países europeos podrán cobrar por la contribución de los camiones a atascar las carreteras en hora punta, pero la Eurocámara no se puso de acuerdo para especificarlo.

Los políticos conservadores dijeron que esto era injusto puesto que los atascos normalmente se dan en los países que no han invertido en infraestructuras y que eso sería un lastre para las compañías de transportes, que también intentan superar la recesión.