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Rato y en botella

El economista indio Rajan, asesor del FMI, anticipó en 2005 la crisis financiera

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En Fault Lines (Líneas de fallas), su libro sobre la Gran Recesión, el economista indio Raghuram G. Rajan cuenta que en agosto de 2005 tuvo que preparar una exposición para la reunión anual que convoca la Reserva Federal de Kansas Cityen el formidable valle de las Montañas Tetón, en el pueblo de Jackson Hole, Wyoming , en la que participan presidentes de bancos centrales de todo el mundo, banqueros privados y profesionales de la economía.

Era la última reunión de Alan Greenspan en su calidad de presidente de la Reserva Federal, y el debate giraba sobre el 'legado de Greenspan'. Rajan había sido profesor de banca y finanzas durante casi 20 años en la Universidad de Chicago. La sugerencia que recibió fue que hablase de la evolución del sector financiero durante la larga gestión de Alan Greenspan.

Rajan advirtió que los bancos estaban asumiendo formas complejas de riesgos

Al estudiar los gráficos y cuadros estadísticos, Rajan advirtió una curiosidad. Los grandes bancos de EEUU habían asumido, durante la última década, riesgos mayores a los de otros momentos. ¿Por qué le sorprendió? 'Porque si los bancos habían sacado de sus balances los créditos más dudosos, vendiéndolos, deberían estar más sólidos', explica. Rajan pudo ver que la desregulación y la financiarización habían aumentado la competencia, lo que había elevado los incentivos de los banqueros y gestores de fondos a asumir formas más complejas de riesgos.

'Una vez que advertí esta tendencia, mi conferencia se escribió sola', recuerda Rajan. Subió a la tribuna y explicó que, como los bancos mantenían en sus libros una parte de los créditos riesgosos [credit securities] que habían concedido, si dichos productos sufrían dificultades pondrían en riesgo al sistema bancario como tal. Los bancos perderían la confianza unos respecto de los otros. El economista indio no pudo ser más profético: 'El mercado interbancario podría congelarse, y uno podría tener una crisis financiera completa en toda regla'. Dos años más tarde, en el verano de 2007, comenzaba a ocurrir exactamente su vaticinio.

En su libro, publicado el pasado año, Rajan sostiene: 'Prever en aquel momento [agosto de 2005] no exigía un tremendo conocimiento previo: todo lo que hice fue unir los puntos, usando programas que yo y mis colegas habíamos desarrollado. Sin embargo, no pude prever la reacción de una audiencia habitualmente cortés. Exagero sólo un poco cuando digo que me sentí como un cristiano primitivo que se paseaba por una convención de leones medio muertos de hambre'.

El FMI colgó en su página web el informe del economista

¿Pero por qué Rajan se sintió tan incómodo? 'No fue por las críticas, porque después de debatir años la piel de uno se vuelve gruesa. Antes bien, fue porque los críticos parecían ignorar lo que estaba pasando delante de sus ojos. Algunos de las exposiciones se centraban en contestar si Alan Greenspan era el mejor banquero central de la historia o sólo uno de los mejores'.

¿Qué no daría un director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) por tener un economista-jefe como Raghuram J. Rajan? Pues Rodrigo Rato, que llegó en junio de 2004 a Washington, se encontró a Rajan, que llevaba desde octubre de 2003, en el puesto de consejero económico y director de investigación, y se mantuvo hasta diciembre de 2006. ¿Qué hizo Rato con la exposición de Rajan? Autorizó que la colgaran en la página web del FMI.

La critica realizada por el auditor independiente interno al comportamiento del Fondo durante la gestación de la crisis es muy clara. 'El FMI no anticipó la crisis, el momento o su magnitud y, por tanto, no pudo advertir a sus socios. Pero este no es el criterio utilizado para valorar el comportamiento. La evaluación se centra en si el FMI identificó la evolución de los riesgos y las vulnerabilidades que condujeron al sistema financiero a su frágil posición y los mensajes del FMI sobre esos riesgos y debilidades'. El informe, pues, suspende al consejo, a la gestión y al equipo de gestión. Esto es: Rato y en botella.