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Renuncia el jefe del Ejército colombiano en medio del escándalo por las ejecuciones extrajudiciales

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El jefe del Ejército colombiano, general Mario Montoya, renunció hoy al cargo en medio de un escándalo por las ejecuciones extrajudiciales cometidas, al parecer, por miembros de su institución.

El alto oficial tomó la decisión cinco días después de que el presidente colombiano, Álvaro Uribe, anunciara la retirada de sus cargos de 27 oficiales y suboficiales del Ejército, entre ellos tres generales, a raíz de una investigación por la desaparición y muerte de una veintena de jóvenes.

Estos jóvenes había desaparecido en enero pasado en Soacha, a las afueras de Bogotá, y aparecieron después como "muertos en combate" en una región rural del departamento de Norte de Santander, a unos 800 kilómetros al noreste de la capital colombiana.

En medio de este escándalo, Montoya leyó hoy ante la prensa una carta de petición de retiro enviada al presidente Uribe.

En su misiva, el comandante del Ejército alude a "recientes hechos en los que miembros de la institución se han visto comprometidos y que apenas están en etapa de investigación".

Montoya pidió "no condenarlos sin antes haberles concedido el derecho a defenderse", al considerar que ello "es un principio elemental de la justicia, que debe cobijar por igual tanto a militares como a civiles".

Asimismo aseguró que "la política de seguridad democrática", eje central de la política de Uribe en la lucha contra las guerrillas, el narcotráfico y la violencia, "definitivamente cambió la vida de los colombianos".

A raíz de esa política, que -según Montoya- "se constituyó en la guía y misión para el Ejército", se han dado duros golpes a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y se logró además una importante desmovilización de paramilitares en los últimos años.

En Colombia se han presentado varios casos de lo que en el país se conoce como "falsos positivos", supuestos golpes a la guerrilla, detenciones y eliminación de subversivos, pero que en realidad son civiles que las autoridades presentan como "muertos en combate".