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Una web rastrea los últimos 350 años de ciencia

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Un recuento dantesco de una transfusión de sangre de 1666 y notas divertidas sobre cómo respondió un Mozart de ocho años a las pruebas de su genio fueron publicados el lunes dentro de una historia online de esfuerzos científicos.

La web "Trailblazing" (marcando camino, por su traducción en español) fue creada por la influyente academia científica británica Royal Society, e incluye documentos escritos a mano sobre algunos de los hallazgos científicos más importantes de los últimos tres siglos y medio.

Los estudios de Benjamin Franklin sobre cómo remontar una cometa en una tormenta eléctrica, que datan de 1752, fueron la primera vez que alguien propuso que los rayos eran electricidad y no una fuerza sobrenatural.

en la actualidad uno de los medicamentos más usados del mundo.

Los creadores de Trailblazing dicen que es un viaje virtual "al ritmo de cada uno" a través de la ciencia, que la Royal Society espera que inspire a la gente a ver la ciencia como integrante de la vida y la cultura en el día a día.

Martin Rees, presidente de la Royal Society, dijo que los documentos mostraban "una incesante petición de los científicos durante siglos para probar y cimentar nuestro conocimiento de la humanidad y del universo".

"Representan estos momentos emocionantes en los que la ciencia nos permite comprender mejor y ver más allá", añadió.

mucho antes de que se desarrollaran ideas sobre nutrición.

También incluyen los primeros escritos sobre agujeros negros por parte de Stephen Hawking y el histórico trabajo de Isaac Newton en 1672 sobre la naturaleza de la luz y el color y los documentos de 1940 sobre el descubrimiento de la penicilina.

Daines Barrington, científico escéptico que quiso probar la afirmación de que Mozart era un genio cuando éste visitó Londres en 1770 a los ocho años, señala que el chico era tan travieso y distraído como cualquier niño, pero mostraba un talento destacado.

"En cuanto la partitura fue colocada bajo su escritorio, comenzó a tocar la sinfonía de forma magistral", escribió.

Y una edición de 1755 tiene un recuento de las primeras vacunas, y Hans Sloane escribió que "se lleva a cabo con una incisión leve en la piel del brazo" y de introducir "una pequeña dosis de la materia madura y apropiada de viruela para proteger contra una posterior infección".

Sloane continúa describiendo cómo se probó primero en "seis delincuentes condenados" y luego en "media docena de niños en instituciones caritativas".