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Atapuerca: Regreso al hogar del antecesor

Hoy comienza en Burgos la nueva campaña de excavación. El equipo presenta el fósil de Jimena', una niña que pudo ser devorada

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Hoy comienza la nueva temporada de excavación en los yacimientos de Atapuerca durante la cual los expertos intentarán encontrar nuevos restos de Homo antecessor, el primer humano que pobló Europa y uno de los más controvertidos debido a su gusto por el canibalismo.

Uno de los últimos hallazgos del equipo ha sido la mandíbula de Jimena. Así han bautizado los responsables de la excavación a una niña de unos cuatro años que vivió en esta sierra de Burgos hace 800.000 años y cuyos datos se publican hoy en PNAS. En 2006, el equipo liderado por José María Bermúdez de Castro, Juan Luis Arsuaga y Eduald Carbonell encontró partes de la mandíbula de Jimena en la Gran Dolina, un yacimiento en el que la mayoría de restos pertenecen a niños que habían perecido víctimas del canibalismo. El fósil de esta pequeña antecessor aún conserva dientes de leche, el primer molar permanente y otros dientes aún por salir. 'Es como una escena congelada de la niñez de este homínido', explica a Público María Martinón-Torres, investigadora del Centro Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh) y coautora del estudio sobre Jimena.

La niñez es una de las características que hacen único al Homo sapiens, comparado con sus parientes vivos más cercanos, los chimpancés, que maduran mucho antes. Una niñez larga, seguida por la adolescencia, permite más años de crecimiento y desarrollo craneal, que a su vez origina el pensamiento, la organización social o el lenguaje. Tras comparar el estado de desarrollo de Jimena, a quien le acababa de salir el primer molar, con el de chimpancés y humanos modernos, el equipo de Atapuerca concluye que el H. antecessor tenía un ritmo de crecimiento casi idéntico al de los humanos actuales. 'Esta especie se desarrollaba exactamente igual que nosotros' señala Martinón-Torres. 'Este descubrimiento supondrá una nueva crisis de identidad para los sapiens', sentencia. Además aporta la prueba más antigua conocida de la aparición de ese desarrollo parsimonioso que haría posible que el antecesor llegase a desarrollar un cráneo de 1.000 centímetros cúbicos. Una niñez similar permitió al Homo sapiens llegar a los 1.200 centímetros cúbicos y a los neandertales a los 1.600.

La Gran Dolina de la que salió Jimena será uno de los lugares en los que desde hoy comience a excavar un equipo de 75 personas. Otro gran yacimiento en el que se continuará el trabajo del año pasado será la sima del Elefante, de donde han salido los restos de antecessor más antiguos que se conocen, con unos 1,3 millones de años. Ya entonces los huesos estaban marcados por el corte inequívoco de las herramientas de piedra que estos humanos usaban para despellejar y desmembrar los cuerpos.

'El canibalismo ha aparecido en diferentes estratos temporales, parece una práctica cultural, tal vez una forma de combatir con grupos rivales', explica Martinón-Torres.

El 1 de julio llegarán otros 75 excavadores que continuarán el trabajo en otros yacimientos como el Portalón, la Galería de las Estatuas y la célebre sima de los Huesos, de la que salió el cráneo casi completo del Homo heidelbergensis, un supuesto ancestro del hombre neandertal que vivió hace unos 500.000 años.

'En cualquier momento nos pueden salir nuevos homínidos', advierte Eduald Carbonell, director del Instituto de Paleoecología Humana y Evolución Social y codirector de la excavación desde 1990. 'Lo único que nos falta es encontrar un neandertal', añade.

También se retomará la excavación del yacimiento Galería, donde se han encontrado caballos, bisontes y rinocerontes de hace entre 200.000 y 400.000 años. La zona no se toca desde 1995 y ahora los expertos van a dejarla 'lista para su museización' , explica José María Bermúdez de Castro, director del Cenieh y otro de los mandamases de Atapuerca.

El 13 de julio se abrirá al público el nuevo Museo de la Evolución Humana, que exhibirá en Burgos parte de los miles de fósiles y herramientas hallados en Atapuerca y que abarcan desde hace más de un millón de años a la época romana.

La excavación se extenderá hasta el 25 de julio, ni un día más, pues no hay presupuesto. Se trabajará de lunes a domingo. Desde las nueve de la mañana y hasta las tres, se excava. Después se dedican unas cuantas horas más a limpiar las piezas encontradas en los laboratorios de campaña instalados en la residencia donde duermen los investigadores y estudiantes que realizan los trabajos. Además del Cenieh, dirigido por José María Bermúdez de Castro, los otros centros que aportarán la mayor parte de los recursos humanos son el Instituto de Paleoecología Humana y Evolución Social, de Tarragona, el Centro Universidad Complutense de Madrid - Instituto de Salud Carlos III de Evolución y Comportamiento Humanos y la Universidad de Zaragoza.