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Decenas de jabalíes muertos reavivan la alerta por la marea verde en Bretaña

Los vertidos de las granjas fomentan la acumulación de algas que producen gases tóxicos como el H2S

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El escándalo ecológico generado por la invasión generalizada en las costas y rías de Bretaña por una especie particular de algas, que prolifera a causa de las granjas intensivas de cerdos ha estallado de nuevo en Francia.

Año y medio después de que el Gobierno anunciara un 'plan integral' contra esta marea verde, el hallazgo de 36 jabalíes muertos a orillas de una boscosa bahía, intoxicados por los gases de las algas en putrefacción, ha disparado de nuevo la polémica, que enfrenta a ecologistas e industriales ganaderos, con el Gobierno francés como árbitro pasivo.

Los jabalíes fueron hallados en Morieux, situado en una de las bahías donde se registran, desde hace meses, playas cerradas al público porque la acumulación de algas aportadas por la marea dispara los niveles sulfuro de hidrógeno (H2S), un gas tóxico. Las autoridades procedieron a la necropsia de seis de los jabalíes y el análisis demostró un altonivel de ese gas en los órganos de las bestias.

Estos gases, que escapan en grandes proporciones de la impresionante masa putrefacta del alga lechuga de mar (Ulva lactuca) en las playas y bahías más contaminadas, ya demostraron ser la causa de la muerte de varios perros y un caballo en los últimos tres años.

Hace año y medio, la muerte de una persona, un empleado municipal de un pueblo que, precisamente, estaba encargado de recoger y transportar masas de algas putrefactas, disparó aún más la alerta.

Tras la aparición de los cadáveres de los jabalíes, las asociaciones ecologistas anunciaron la presentación de dos nuevas querellas por 'puesta en peligro de la vida de terceros' y otros delitos de sanidad pública. La candidata presidencial de Los Verdes, Eva Joly, efectuó la semana pasada una visita de trabajo para examinar el problema, visita que se anunciaba de gran tensión, por los choques entre ecologistas locales de Bretaña y ganaderos intensivos que temen por su oficio y no saben cómo salir adelante. Joly desactivó la tensión estimando que los agricultores y ganaderos 'no son los responsables, porque ellos sólo hicieron lo que se les pedía que hicieran. Ahora hay que cambiar ya con auténticas reformas'.

Bretaña, que sólo representa el 7% de la superficie agrícola de Francia, concentra el 50% de las granjas intensivas de ganado porcino de todo el país. Los purines, utilizados masivamente como abono (sin el tratamiento previo normalmente requerido para ello), han cambiado el pH del suelo. Su infiltración progresiva hacia las capas freáticas, cursos fluviales y bahías ha disparado los niveles de nitrógeno y nitratos, obligando al cierre de decenas de acuíferos y provocando una proliferación descomunal de las lechugas de mar.