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Los dinosaurios emigraban con los ciclos de lluvias

Los grandes herbívoros emprendían largos viajes a través del medio oeste de EEUU

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Los caribús de Canadá, los cobos de oreja blanca de Sudán del Sur y los ñus de Kenia y Tanzania tienen una cosa en común: sus largas migraciones siguiendo los ciclos estacionales de lluvias que hacen crecer su alimento vegetal. Un estudio publicado en Nature sugiere ahora que estos animales heredan una tradición viajera que se remonta al menos 150 millones de años atrás, a finales del Jurásico. Sus protagonistas entonces eran los herbívoros más grandiosos que han pisado la Tierra, los dinosaurios saurópodos.

El nuevo trabajo se centra en el camarasaurio, un primo del diplodocus que vivía en Norteamérica. De este titán de 20 metros de largo se sabe que formaba manadas. Pero los científicos encontraban paradójico que un animal abundante y con tan enormes necesidades alimenticias pudiera sobrevivir en la llamada cuenca de Morrison, una antigua formación que ocupaba todo el medio oeste desde Canadá hasta Nuevo México y que estaba formada por llanuras aluviales, donde la comida escaseaba en tiempos de sequía. Los expertos proponían que estos dinosaurios podían haber migrado a tierras altas en periodos secos, pero hasta ahora no había pruebas.

Tres científicos del Colorado College han estudiado varios dientes de camarasaurios y han asignado los isótopos de oxígeno presentes en el esmalte a los del suelo de distintas regiones, concluyendo que los dinosaurios 'emprendían migraciones estacionales desde las tierras bajas a las altas' atravesando los actuales estados de Wyoming, Idaho y Utah, recorriendo 'unos 300 kilómetros en cada dirección', escriben los investigadores.