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España zarpa "rezagada" a por el oro submarino

La Autoridad Internacional para los Fondos Marinos aprobará en mayo la búsqueda de metales preciosos en el Atlántico

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España parte con desventaja en la carrera por desenterrar los recursos minerales escondidos en los fondos marinos profundos. La Autoridad Internacional para los Fondos Marinos (ISBA) ha concedido derechos exclusivos para explorar valiosos yacimientos de manganeso, cobre, cobalto y níquel en la región tropical del Pacífico a ocho países, incluidos Francia, Alemania y un consorcio de naciones de Europa del Este, en el que también ha entrado Cuba. Es el único permiso hasta la fecha para indagar en los tesoros ocultos en las profundidades de las aguas internacionales. Y España se ha quedado fuera por voluntad propia.

'España, siendo una potencia históricamente marítima, está un poco rezagada', admite el embajador de España en Jamaica, Jesús Silva, representante de nuestro país ante la ISBA, el organismo que impone la ley internacional en los fondos marinos. El interés por el suelo oceánico surge por razones económicas. Como subraya Silva, la gran presión de los mercados mundiales sobre algunos recursos minerales escasos, añadida a la especulación con ellos de países como China, ha disparado su precio hasta un 500%. Y la concentración de estos minerales en los fondos marinos es hasta diez veces superior que en tierra.

Sin embargo, Silva cree que España todavía está 'a tiempo de subirse al barco' y situarse en primera fila de la investigación oceánica. El embajador presidirá, entre el 26 de abril y el 7 de mayo, la próxima asamblea de la ISBA, que tendrá lugar en su sede de Kingston (Jamaica). En el cónclave, los 160 países miembros de la Autoridad aprobarán 'un código minero' para explorar las chimeneas de sulfuros polimetálicos presentes en el Atlántico Norte, según desveló ayer Silva en un seminario sobre los fondos marinos organizado en Madrid por la Fundación Ramón Areces, en colaboración con los ministerios de Asuntos Exteriores, Ciencia e Innovación y la propia ISBA. Estas áreas submarinas, cercanas a las costas españolas, están preñadas de metales preciosos como el oro, la plata y el platino.

La apertura a la exploración minera del Atlántico Norte es especialmente importante para España, donde el Instituto Geológico y Minero (IGME) ha descubierto campos de chimeneas y volcanes de gas en el golfo de Cádiz y en el mar de Alborán. 'En el futuro, cuando se planteen las nuevas reglamentaciones en estas zonas del Atlántico Norte, es evidente que España tiene que empezar a plantearse el participar', apunta Silva.

El representante de España ante la ISBA reconoce que 'no son los mejores momentos para ampliar los presupuestos', pero pide un programa de trabajo hasta 2020. 'Lo que nos estamos jugando aquí es el futuro para los próximos 50 años', añade. El Ministerio de Ciencia e Innovación, dirigido por Cristina Garmendia, ha recortado, de media, un 13,2% el presupuesto para 2010 de los organismos públicos de investigación, como el Instituto Español de Oceanografía, el CSIC y el IGME, los tres centros que llevan a cabo el estudio de los océanos en España. En el IGME, el tijeretazo alcanza el 30% de sus fondos.

Los científicos del proyecto de ampliación de la plataforma continental española, que pretende justificar la extensión de la soberanía nacional sobre unos 200.000 km2 alrededor de Canarias, trabajarán a partir de agosto sin un submarino autónomo, del que sí dispone Portugal, y con una vieja cámara submarina de carrete y revelado manual.