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"Existen caminos para reemplazar las células"

Arturo Álvarez-Buylla es bioneurólogo experto en neurogénesis

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Arturo Álvarez-Buylla se pasó el día de ayer recorriendo los Picos de Europa, redescubriendo así la tierra de su padre, a la que se siente íntimamente ligado. Aunque, cuando habla de temas personales, se le quiebra la voz, el mexicano recupera toda la firmeza al hablar de ciencia, la senda que le marcó su padre porque era mucho más segura que la política, pero igual de útil y vocacional. Este bioneurólogo es experto en neurogénesis, la capacidad del ser humano de producir células del sistema nervioso central, como las neuronas.

¿Cuáles son los últimos avances en el terreno de la neurogénesis?

Este mismo mes describimos en Nature el proceso de neurogénesis en niños muy jóvenes y vemos que decrece muy rápidamente en el primer año de edad. Pero lo importante es que hemos encontrado un camino nuevo migratorio de células del sistema nervioso, también en bebés de menos de seis meses. Es intrigante que suceda esto en humanos.

¿Qué puede implicar este hallazgo?

Lo que nosotros estudiamos es ciencia básica. Es importante para entender nuestro crecimiento en general. Después se podrá ir aplicando. Es posible que haya enfermedades relacionadas con estas interneuronas y que puedan llegar a curarse.

¿Puede que la clave para curar enfermedades neuronales degenerativas esté en el propio cerebro?

En parte, sí. Lo que buscamos es la causa de que mueran esas células que están en el cerebro. Pero es muy prematuro pensar que el germen que ayudará a regenerar esas células que mueren esté dentro del cerebro, que alguien pueda volver a generar las células que se desarrollaron cuando era un embrión.

¿Podemos decir que la neurogénesis en adultos puede ser la clave para la curación de enfermedades neurodegenerativas?

Lo importante es que la neurogénesis puede suceder en adultos. Estuvimos un siglo pensando que esto no podía suceder. Pero hay células madre que pueden migrar y, si se pudiera inducir un circuito, se las podría dirigir para corregir anomalías. Es lo que soñamos todos los que trabajamos con el sistema nervioso. Sabemos que existen nuevos caminos para reemplazar las células, pero llevará años conseguir algo concreto, porque sólo probar un medicamento implica un proceso muy largo.