"La librería que más vende en España es Carrefour"
La cultura en el laberinto industrial. Juan Barja y Javier Gomá denuncian que el mercantilismo ahoga a la cultura desde hace 30 años
Juan Barja, director del Círculo de Bellas Artes, y Javier Gomá, director de la Fundación Juan March, dialogan en el despacho de este último. - DANI POZO
El pleno del Congreso aprobó el martes la cacareada ley Sinde para proteger los contenidos sujetos a derechos de autor en internet. El debate público en el último año ha sido intenso, pero ha quedado enmarañado por el enrocamiento de las posiciones y una falta de claridad, casi siempre premeditada, de los conceptos en cuestión. ¿Esta ley defiende a los creadores o a los que gestionan sus derechos? ¿Es la industria cultural representante legítima de la cultura? ¿O lo son los actores, los músicos, los escritores...? ¿Y cuáles son los límites de la propiedad intelectual? Sobre estas cuestiones conversan el director del Círculo de Bellas Artes de Madrid, Juan Barja, y el director de la Fundación Juan March, Javier Gomá, dos personas que han vivido de cerca la evolución cultural en España en los últimos 30 años.
Javier Gomá: Uno de los fenómenos más importantes de los que he sido testigo en España es la clara evolución de la cultura hacia una industria de la cultura. La cultura es básicamente la producción de creadores (poetas, filósofos, pintores), y esa creación siempre ha tenido un soporte industrial, pero lo prevalente era el ánimo de dar a conocer el talento, el genio, la emoción poética y la originalidad filosófica. Junto a eso, ha ido apareciendo la industria cultural, que es la decidida conversión de la cultura en mercancía, utilizando los mismos criterios y tecnologías que utiliza con los zapatos o los coches. Hoy he sabido, por ejemplo, que la librería que más vende en España es Carrefour. Y no solo eso: la literatura para consumo de masas ha sustituido a la auténtica producción cultural en las librerías, en los medios de comunicación, en la crítica literaria, en la distribución y en las editoriales.
Barja: "La mayor parte de la canción actual es copia de otras copias"
Juan Barja: El que primero habló de industria cultural fue Adorno y lo hizo despectivamente, para dejar claro que eso no era cultura. Yo creo que habría que definir bien los términos, empezando por la palabra creador. Hoy cualquier tipo que hace el plagio número 327 se llama a sí mismo creador. La mayor parte de la canción actual, cuyos protagonistas son los que más se reivindican como creadores, es copia de otras copias. ¿Y cuál es aquí la creación? Tampoco me gusta el término producción cultural: una cosa son los textos y otra cosa es el producto. El producto lo hace la industria.
Público: Y la industria consigue unos derechos sobre el producto cultural.
J. B.: Eso provoca que en el mundo entero se esté dando un fraude de ley: se le llama derechos intelectuales a los derechos industriales. Se confunde el derecho del creador de esa obra con el derecho del que la reproduce o el que la graba. Y eso es muy interesante para la industria, no es nada casual, porque así se van convirtiendo los derechos en eternos. Un ejemplo: los derechos farmacéuticos caducan a los diez años. En el caso de los presuntos creadores, se alarga hasta los 80 años. Y surgen falacias como la comparación entre un libro y una finca.
J. G.: La industria cultural prácticamente ahoga y reprime a la cultura. Eso merece ser denunciado. Y ocurre a todos los niveles. No hay convivencia, hay ocupación de la industria.
J. B.: Uno de los problemas graves de los últimos 30 años es la utilización del eslogan, que lo invade hoy todo. Hay gente que con una ocurrencia hace una pieza conceptual o una película.
J. G.: ¿Y lo ves como efecto de la mercantilización?
J. B.: Lo veo como síntoma. Por ejemplo, el eslogan el libro es cultura. El libro no es cultura. El 90% de los libros no son cultura, el libro es un vehículo, un producto, lo que será cultura será el texto. Pero a los industriales les interesa mucho que el libro sea cultura. Quieren que se compren libros, no quieren que se discuta qué libro. Luego está lo de los gestores culturales. Eso es una tendencia terrible que viene de Estados Unidos, que ha provocado que hasta en los hospitales pongan a un director gerente por encima de la dirección médica. La gerencia ha pasado luego a la cultura y ha pasado al libro. La mayor parte de los editores no son editores, son directores de marketing. ¿Cómo va a decidir si un libro es bueno o malo si el 80% de los editores no leen libros? Esto no es ninguna broma.
Público: ¿Legislar sirve de algo?
Gomá: "No hay convivencia, hay ocupación de la industria"
J. G.: Hay cosas que tienen todo el sentido dentro de un paradigma, pero en este caso lo que está cambiando es el paradigma. El derecho a la propiedad está transformándose. Se ve en todos los ámbitos, uno muy visible es el del urbanismo. El nuevo derecho urbanístico impone al propietario tantas obligaciones que casi lo convierte en empresario. La propiedad intelectual también debe protegerse. ¿Pero qué ocurre cuando lo que está variando no es algo dentro del sistema, sino el sistema mismo? ¿Qué ocurre cuando las nuevas tecnologías están produciendo un cambio de paradigma que dejan en desuso las normas que eran válidas en el paradigma anterior? Lo que no quiere decir que , hasta que no cambie completamente el paradigma, no haya que proteger la propiedad intelectual. Es verdad que no hemos encontrado unas técnicas para sustituir a las anteriores, que tendrán que ver con un nuevo modelo de negocio.
J. B.: No sabemos qué va a pasar. El cambio de paradigma está siendo demasiado acelerado. Y estoy de acuerdo con Javier en que, estando en un período de transición, hay que proteger ciertos derechos. Sería muy bueno que se matizara cuáles son esos derechos. La mayor parte de las novelas que se publican no le pagan derechos a Balzac, que es el que inventó de verdad toda esa novela moderna que tiene tanto éxito ahora. Cuando Javier o yo escribimos algo, somos plenamente conscientes que nuestro es un 5%, todo lo demás es tejido que nos viene de lecturas, reflexiones, que es el tejido de la cultura, que vivimos sobre ella.
Público: Aun así, la cultura se identifica con el producto.
J. B.: Una cosa tremenda de los últimos años es la idea de que la cultura es muy importante en España porque representa un 5% del PIB. Eso es darle la vuelta a las cosas: gracias a que hay cultura, hay Constitución; gracias a que hay cultura, no nos matamos unos a otros o no nos matamos tanto; gracias a que hay cultura, es posible la política. Lo que pasa es que hablamos de inmateriales que no se pueden valorar como PIB. Pero para que haya PIB, hacen falta esos inmateriales. La gente de la cultura debería estar orgullosa de decir: nos dedicamos a algo en lo cual lo fundamental no es el PIB directo, sino que posibilitamos que haya convivencia, sociedad, política y PIB. Hay una obsesión neurótica por las cifras. Y yo no estoy en contra del copyright, pero hay que modular la idea de copyright en relación con las obras y con su duración.
J. G.: Tengo la impresión de que le concedemos a la ley un poder taumatúrgico. Parece que el futuro de la cultura depende de un texto, como si la ley pudiera transformar la sociedad. Si los hábitos demuestran que esa ley no responde a la realidad, esa ley caerá en desuso. Más bien pienso que tiene que haber un cambio general de modelo de negocio de los autores.
J. B.: Un nuevo modelo de industria. La industria siempre coloniza estas cosas. Lo va a hacer.
J. G.: Si lo que está transformándose es la sociedad, la ley no va a parar eso. Hay que tomar unas diligencias provisionales, pero tampoco confío en el poder mágico de la ley.
Barja: "El libro no es cultura, el 90% de los libros no son cultura"
Público: Si casi todo es industria, ¿dónde está la cultura?
J. B. : Se acaba de producir cultura política en Egipto, por ejemplo. La poesía ha resistido mejor en estos últimos años, entre otras cosas porque no produce dinero. Es que es así. ¿Cuántos novelistas admiramos en los últimos 50 años? Yo a dos, porque la industria lo ha colonizado todo y está produciendo novela banal. Hay una infatilización generalizada. Si te pones a hablar de Pasolini, te miran como a un apestado.
J. G.: Es verdad esa trivialización de la que habla Juan, que yo prefiero llamarla vulgarización. Creo que en estos momentos se está gestando una civilización sobre bases nuevas. La combinación entre secularización e igualitarismo, que es algo del siglo XX, tiene un hijo que es la vulgaridad. Esa vulgaridad debe ser el punto de salida y no el de llegada. La cultura está en un proceso tentativo, reversible, precario, pero estamos en sus primeros pasos.
J. B.: Yo no soy absolutamente negativo. Sí lo soy sobre los productos culturales, pero no soy negativo en relación a los cambios tecnológicos, que están produciendo cambios increíbles.
J. G.: La industria se basa y utiliza hasta la náusea el concepto de lo nuevo. Lo nuevo convierte en antiguo lo anterior y nos incita la devoción por lo nuevo. Eso crea en nosotros una conciencia alienada, hay que estar al día.
J. B.: Yo tengo un eslogan, ahora que me estoy aficionando: cultura es aquello que no se consume. ¿Es consumo? No es cultura. ¿Homero? No se consume.
30 Comentarios
-
Muy interesante la posición de estos dos señores sobre la cultura y su industria. La única pega que les pondría es que hacen estas reflexiones desde lo alto de su poltrona, y tampoco parece que hagan mucho por cambiarlo. En cuanto al resto estoy muy de acuerdo en esa diferenciación entre bienes susceptibles de ser culturales y los que realmente lo son. La cuestión es quién es la autoridad para establecer la línea que separa a unos y otros y como se verifica socialmente. Muy interesante también es el debate sobre derechos de autor, algo que evidentemente debe de transformarse aunque todavía no se atisba por donde pueden ir los cambios. Por lo que respecta a si la ley genera hábito, es indudable que sí, la cuestión es hasta que punto unas las generan y otras no. Por cierto¿Qué raro que esta noticia no esté llena de improperios sobre la ley Sinde? Descarga sí, pero con cabeza.
-
El problema está en que la Cultura va por un lado y la cultura de masas por otro. Pero esto no es nuevo, por ejemplo, ya en el siglo XVIII, los dramaturgos se empeñaban en escribir obras de calidad literaria que aburrían al vulgo, más orientado a la comedia lacrimógena y sentimental.
La industria del libro quiere vender, por lo tanto edita lo que la gente quiere leer. Rara vez la calidad literaria y el gusto del público coinciden. Lo mismo pasa con la televisión, salvo cuando el fin último no es económico, entonces la calidad se impone. Pero esto es como el cometa Halley, pasa cada mucho tiempo.
-
Me da la impresión que se mezcla alta cultura con cultura, a secas, como intercambio de información y aprendizaje. No todo el mundo va a leer a Shakespeare todo el rato, el folletín y derivados de vez en cuando entretiene, y favorece que la gente al menos lea algo, con lo cual se entrena el cerebro, se mejora la forma de redactar y expresarse, la ortografía...
Y siempre ha habido una alta cultura y una cultura popular, oral o escrita de menor "calidad" pero igual de válida. Que Velazquez haya pintado las Meninas no me impide colgar en mi casa posters "industriales".
-
Esto ya lo decía Ortega hace un siglo.
-
Excelente artículo, importantes y esenciales las preguntas, respuestas claras y arriesgadas (vamos lo que se dice mojándose) y sobre todo arrojando luz a un debate en el que sobre todo lo que prevalecen son posturas enrocadas y en defensa de estos argumentos "todo el que comparte o se descarga algo es un delincuente" o "todos los artistas son unos niñatos que salen de OT y quieren vivir de subvenciones" y así no hay dios que se entienda.
Posiciones como la de Alex de la Iglesia y las de Juan Barja y Javier Gomá son las que deberían imperar en este debate transcendental para el bien de una sociedad, en la que la cultura no solo sea un motor económico (que lo es) si no transformador.
-
LEE Y LUCHA!
-
Puedo estar equivocado, pero se afirma en el artículo que los derechos de autor duran 80 años. Tengo entendido que no es así, pues duran 70 años DESDE LA MUERTE del autor (en el caso de una novela) o autores en el caso de una película, donde son varios los intervinientes ques e consideran. De esta manera, los derechos suelen prolongarse con frecuencia por encima de los 120 años. Así que a nadie se le ocurra que puede descargarse "Lo que el viento se llevó" legalmente, a pesar de que fue rodada en 1939 y tiene por tanto 72 años.
Es por ahí por donde hay que cortar a mi parecer. Respetar lo que sea nueva creación con sanciones fuertes por copia (todo eso del screener) y vencimiento de los derechos tras una carrera comercial de duración lógica.
-
Muy interesante y certero analisis de los entrevistados.
Ahora solo hace falta que lo aqui dicho fuese algo que no quede solo es la intimidad de esta entrevista y se transmitiera lo suficiente,con lo que se daria luz publica sobre el problema de fondo de la tan de moda preocupacion por los derechos de autor,que como desvelan estos senores,la polemica no tiene mucho que ver con los creadores,sino con el interes de todo lo que la industria y mercantilizacion de la cultura ha creado a su alrededor.
Yo he creido siempre que la decision de "vivir del arte",es un error.El creador artistico siempre ha de asumir el riesgo de que su obra,una vez creada,deja de "pertenecerle".El que decide ser creador,ha de aceptar el frustrante hecho de que su labor es como la sal,que,aunque el resto la necesita poco,nunca se reconocera el verdadero valor que tiene como aditamento imprescindible para darles el sabor cultural que su vida ha de tener.Aun sabiendose en la mayoria de las ocasiones incomprendido y hasta bajo la necesidad de pluriempleo para poder subsistir.
El artista que no crea asi,opino que no lo es propiamente,sino que pasa a ser un eslabon mas de la cadena de produccion,perdiendo el verdadero valor cultural que la creacion artistica tiene,ya que no hay que olvidar que el arte siempre tendra la funcion de ser conexion de lo atemporal con las luchas cotidianas que el resto de la gente tiene para ganarse la vida en lo mas instantaneo que la existencia le requiere,y por tanto,algo imprescindible para el camino,pero no para el fin.El arte "verdadero" es algo asi como el real amor,solo surge cuando con el se dulcifica la consecucion de objetivos de conquista social global y de disfrute de lo que no caduca.Lo que haya despues de uno y otro,/?Quien lo sabe?
-
Vaya, he herido la sensibilidad de los seguidores de Dan Brown
-
#11 merisusa hay que llevar la alta cultura a las masas y no al revés
te deseo buena suerte, penélope. :-)
yo estoy contigo pero no sé si te das cuenta del titánico esfuerzo que significa pretender hacer pensar a las masas. lo primero que deberías tener en cuenta es que el regalo que les quieres ofrecer no lo quieren ni en acrílico chillón. las mismas reflexiones de estos dos tipos -bastante obvias, por otra parte- son algo demasiado complejo para la mayoría, que prefiere, y por mucho, un slogan simple y directo que dibuje una realidad plana y ficticia fácilmente asimilable. el mundo contado como una asequible historia de buenos y malos es lo que triunfa, mires donde mires. que tengamos los políticos que tenemos (y los referentes culturales) no es casual. que haya triunfado la cultura de los mercaderes, hasta el punto de impregnarlo todo y subvertir conceptos como cultura, libertad, originalidad, arte, éxito ... amor! ... tampoco. tu enemigo es una máquina que lleva siglos perfeccionando el proceso industrial de producir zombies.
-
Desde el punto de vista de la psicología de la motivación, hay una paradoja que proclama que aquellos incentivos externos incorporados a actividades intrínsecamente motivadas llegan a disminuirla. Diversos experimentos han concluido que las recompensas tienen un efecto destructivo sobre las tareas creativas.
Parafraseando a Groucho Marx: ¿Por qué dicen cultura cuando quieren decir industria cultural?
-
#2 MERISUSA
Ni Claude Lévi-Strauss hubiera explicado mejor que tú el significado antropológico de la cultura; él también la resumió como "la herramienta de supervivencia del ser humano". Y, con relación al arte, me gustaría añadir una frase del famoso periodista y crítico de arte, Tom Wolfe: "al público no se le invita, nunca se le ha invitado".
-
La cultura de masas se vende más en los centro de consumo para las masas... vaya una novedad.
-
Amo los libros nuevos y los viejos, los que huelen aún a tinta y los deslomados y vividos, los que conservan su precinto y los que llevan impresas las huellas de sus dueños, un billete de metro entre dos páginas, una nota aclaratoria escrita en lápiz.
Cada libro tiene su historia al margen de la que cuenta. Una vida. Un olor.
Me encanta encontrar dedicatorias en los libros, imaginar al que lo regala y al obsequiado, el papel en que fueron envueltos, las miradas en el momento de compartirlos. Tal vez por eso, me gusta mirar a la gente en las librerías de viejo. Tocan los libros, los huelen con avaricia, los revisan, los separan de los otros como perlas raras.
Es distinto en el Corte Inglés o en la Fnac, donde los libros se adquieren sin ambages, con una actitud más mecánica. O el Carrefour, donde nunca he comprado un solo libro porque no los considero objetos de consumo.
Cuando entro en las casas, lo primero que hago es inspeccionar las estanterías y la mayoría de mis recuerdos pueden asociarse a un libro o a una música.
-
#16 TABUBUE
Me identifico profundamente con tus sentimientos bibliófilos. En Madrid estamos de enhorabuena porque se está llenando de librerías de viejo. El otro día, precisamente, cerca de la plaza de Olavide entré en una de ellas en donde encontré algo verdaderamente flipante, un libro en rústica que aún tenía pegadas las páginas, de dos en dos, por sus cantos. Un libro virgen editado en 1953. Alucinante. Es una novela de Enrique Chicote titulada "Las muchachas de pan pringao". No me lo pude llevar, porque costaba 8 euros (una fortuna en mi actual estado de ruina) y ya no soy capaz de robar ni un libro.
-
Enhorabuena por el artículo y, con los matices que se quiera, por las opiniones y juicios que incluye. Por añadir algo a los comentarios de los foreros, creo que aunque lo que llaman divorcio entre cultura y cultura popular pueda remontarse al siglo que se quiera, la vivencia y percepción de la cultura y lo cultural han cambiado (realmente una ruptura) notablemente en, pongamos, los últimos cincuenta años con la llegada, manos enlazadas, de la llamada sociedad posindustrial. De ahí que esté de acuerdo cuando en el artículo se habla de cambio de paradigma o, si se prefiere, de sistema. La mercantilización universal de la cultura como producto objeto de consumo, entendido éste únicamente como fin, que ya no medio, y esa banalización o vulgarización generalizada e impuesta por la industria del producto cultural-como comentan los entrevistados-suponen cambios cualitativos respecto a la experiencia de mediados del siglo XX. Y, por utilizar los propios ejemplos de Barja y Gomá, citar hoy a Adorno o Passolini es casi una provocación en entornos entendidos como "cultos" por la mayoría. En otras palabras, sería plantear los cambios que conlleva en el arte, la cultura, el propio conocimiento y el saber el paso de los valores del modernismo al posmodernismo, entendido como lógica cultural dominante y crematísticamente dominadora. Finalizo para no cansar recomendando en el contexto del debate el libro "El posmodernismo o la lógica cultural del capitalismo avanzado" de Fredric Jameson (Paidós).
P.D. "Lo" de Carrefour no me parece anecdótico y sería aún más significativo si se añadiera qué libros son los, con mucho, mayoritariamente vendidos en la librería más eficiente de España.
-
La esencia del capitalismo es que todo debe ser mercantilizado: el sexo, la cultura, la felicidad, el amor... al final en esa mercantilización se deja la esencia de lo que se compra y se vende, porque lo fundamental es a cómo se vende.
Adorno lo planteó de forma radical y clara el papel de la industria cultural: Obtener beneficios económicos y anular cualquier capacidad crítica que la cultura tuviese. Además todo va encaminado a reforzar ese papel de la industria cultural alienante, ¿qué papel si no, juega la ley Sinde más allá de proteger a ultranza el negocio cultural y dejar en la estacada al creador?
Lo más triste, con todo, no es que La librería que más vende en España sea Carrefour, sino cómo la banalización e infantilización intelectual del ciudadano medio lector en España va en aumento, al mismo tiempo que la venta de libros.
-
sigo creyendo que la cultura es cara y debería estar al alcance de todo el mundo, y mas aun ahora que la gente esta pelada y no puede disfrutar de ella, me gusta la idea de dejar libros en calles plazas y una vez leídos devolverlos a la calle, para disfrute de otro ávido lector esperemos que el civismo de la gente permita usar esta formula de lectura
-
#20 peixet 20-02-2011 23:43
sigo creyendo que la cultura es cara y debería estar al alcance de todo el mundo,
--
lo que demuestra, peixet, hasta que punto cala la perversión que están denunciando estos señores del artículo. eso a que te refieres no es "la cultura". eso es justamente lo que les interesa que creas, que restrinjas tu campo de vision a esos libromierdas y cinemierdas que te ponen delante de la nariz. sin duda es cultura, como tantas otras cosas, pero no "la" cultura. ni mucho menos. es simplemente producto. y ni siquiera (si me preguntas a mi) particularmente interesante. es, en efecto, producto de masas. la cultura es algo mucho más amplio y, sorpresa, no cuesta un duro. pero esto es una idea que a los mogules de la industria cultural les cortocircuita el cerebro. entonces es cuando se ponen nerviosos y llaman a la ministra a consulta, o a la policía.
-
"plagios de otros plagios", que listos son, seguro que ellos lo harían mejor
-
Dos elitistas de torre de marfil que se situan a si mismos por encima de la plebe, sin verhuenza, modestia ni prueba alguna. Vomitivo. Y ademas de condescendientes y paternalistas, ignorantes. Sin industria de la cultura no habria nadie que viviera de su creación. Es al reves, existen musicos, pensadores, guionistas, etc. porque hay una industria que les sustenta. Triste y ridiculo. Y deberian volver a leer a Adorno y a Benjamin, no parece que les haya aprovechado mucho.
-
No me extraña nada. Como tampoco el alto nivel intelectual de los españoles ... En Carrefour siempre veo en lugares privilegiados de sus estanterías a autores tan ilustres e ilustrados como Pedro J Ramírez, Federico Jiménez Losantos, César Vidal, J.M. Aznar, Pío Moa ..... en fin , lo mejor de cada casa ....
-
Todo este tinglado esta construído para que cuando alguien compra un libro, se sienta importante y simbólicamente piense que culturalmente ha ganado algunos enteros, otra cosa que ese ejemplar sea leído...
Todos conocen personas que coleccionan objetos, y no falta el hogar donde hay libros plastificados...
Comprar en la FNAC "vende" mucho, igual que llevar una Ray-Ban, o sacar el Iphone en el metro, igual que hace décadas "molaba" llevar "El País" bajo el brazo, o la chaqueta de pana...
Habría que pensar quién se lucra con estas "modas"...
¿El libro es cultura? Evidentemente, un libro, una peli o una visita al museo te hacen menos daño que una máquina tragaperras o una noche de "farra", pero depende de quién reciba la información, de quién contemple la peli o disfrute del museo, la experiencia puede ser satisfactoria, puede elevar nuestro nivel intelectual, o puede ser un mero divertimento sin ninguna consecuencia.
Por otra parte, con respecto al Carrefour, si se quiere comprar un libro por 23 Euros recién horneado, quizá un "gran almacén" de esa índole, pueda darnos la misma información y encuadernación por sólo 12 Euros... El precio, y más en tiempos de crisis, es harto esencial y hay editoriales que se piensan que por llevar a Ken Follet en portada, tienen derecho a "robarnos" 30 Euros...
Cuando el PDF y otros formatos electrónicos llenen la red, quizá las ediciones bajen de precio y se lleven las manos a la cabeza... o a lo mejor inventan otra Ley...
-
Todos queremos ser altos... y guapos... pero a la vista está la cantidad de bajitos y feos que existen...
La cultura es algo así como un gradiente, nada está exento completamente de ella, ni nada es cultura al 100%. Puedo decir que me culturizo al leer un libro, pero no es lo mismo leer "El código X" que seguir los pasos de Ullises camino a casa. En mi afán por querer ser alto me empeñaré en decir que es lo mismo, pero no lo es, pues sólo los altos llegan a tener la preparación para disfrutar de Homero.
-
Simmel hace un siglo ,también hablaba de una cultura objetiva que fagocita la individual o subjetiva,es obvio que cada vez hay menos espacio para la cultura como fenómeno puro de innovación y reflexión,espero que no termine por inmponerse el pensamiento único,sería grave para nuestros nietos tener que comportarse como autómatas.
-
La cultura.. y el pensamiento crítico es la base para la solución de cualquier problema, llamemoslo crisis financiera.. llamemoslo politica desprestigiada, que la gente lea y piense las cosas que lea... aqui se fomenta el pensamiento... esperamos vuestros comentarios con propuestas de pensamiento!! http://piensapastor.blogspot.com/
-
Simplemente excelente.
"se le llama derechos intelectuales a los derechos industriales. Se confunde el derecho del creador de esa obra con el derecho del que la reproduce o el que la graba"... y aqui da especialmente en el clavo.
Lo peor es que no solo se han apropiado de la cultura, sino que esta industria (gracias a los politicos a su servicio) considera que sus ingresos deben estar garantizados, y lo han conseguido, pues la politica cultural de este pais y de tantos otros va destinada unicamente a eso, a que las cuentas de esta industria no caigan. No hay mas que recordar casi cualquier declaracion de Teddy Bautista que nos venga a la cabeza para ver un ejemplo de esto ("si no se recauda de esto, se recaudara de esto otro", ha venido a decir en infinidad de ocasiones el individuo que transformo la sociedad de autores en la sociedad de editores).
Parece que hay un articulo no escrito en la constitucion por el que se le reconoce el derecho a esta industria a ganar cierta cantidad de dinero, y de ahi que se legisle o se regule de la manera en que sus ingresos se garanticen por ley. Si no es con las reglas del comercio y de los medios de comunicacion, sera con subvenciones, con el canon a la electronica, o ahora con la ley sinde. Si pierden en un campo de batalla, en el mercado, en los juzgados, o donde sea, el Estado saldra a rescatarlos dandoles privilegios por otro lado. Ni siquiera el sector bancario tiene tal defensa por parte de los Estados. De una manera u otra los ciudadanos hemos de sostener a la industria, todos, queramos consumir esta pseudocultura convertida en producto comercial de diseño o no.
Si lo consiguen es porque les dejamos: http://www.nolesvotes.com/
-
Con todo lo dicho sobre la industria cultural, con algún matiz, estoy de acuerdo. Pero luego llegamos a ese concepto elitista de la cultura que me molesta tanto. El fin de la era industrial ha traído con sigo también el fin de una clase proletariada, hasta el más pringado de los trabajadores se cree clase alta por que se puede comprar un ifone. Pero como los humanos somos como somos y nos encanta sentirnos superiores a los demás se ha creado una nueva clase alta a los que yo llamo despectivamente culturetas. desprecian al vulgo y sus gustos, tienen gustos minoritarios, reniegan de todo lo que tiene un poco de fama y miran a los demás por encima del hombro. Se han apropiado del concepto de cultura.
Señores, cultura es todo. Un hombre nace y a partir de ahí todo es cultura. y ponerse por encima del pueblo menospreciándolo por sus gustos es de mal gusto.
obviamente mi pensamiento es mucho más complejo que esto y un comentario es un espacio muy reducido para expresarlo, si quieres tengo mucho más escrito en mi página, además de tres novelas libres y muchos cuentos.
www.vicensjordana.net
-
Y que hay de malo en que Carrefour venda mas que las librerias? Cuantos puntos de venta tiene Carrefour? Si me compro el Quijote en el Carrefour (lo venden) es peor libro que si lo compro en una libreria fetén?
-
Creo que hay una confusión muy grande entre lo que es evasión y lo que es cultura. Salvo alguna que otra excepción que ha derivado en una grata sorpresa, suelo huir de los superventas porque sé que, en el mejor o el peor de los casos, me mantendrán abducida por unos cuantos días que podría emplear en observar mi alrededor y empaparme de eso tan humano que se llama vida.
No soy una lectora voraz, aunque me gusta mucho leer y procuro destinar todos los días un rincón de mi jornada a la lectura. Pero al mismo tiempo, soy consciente de lo fugaz que es la vida, y de que en este mundo siempre somos y seremos aprendices. Por eso, me gusta escoger bien mis lecturas, eligiendo entre los libros a aquellas obras que puedan aportarme algo.

Cargando...