Haneke llega con la lluvia

El director austriaco triunfa con 'Amour', turbadora reflexión sobre el envejecimiento y el miedo a la muerte

ÁLEX VICENTE CANNES, FRANCIA 21/05/2012 13:54 Actualizado: 21/05/2012 14:16

8 Comentarios

 

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Votos: 8

Michael Haneke llega con la lluvia. Cannes quedó envuelto ayer en una meteorología apocalíptica, que provocó destrozos en una de las salas de proyección y aguó la fiesta oficial del 65º aniversario. Los fuegos artificiales previstos para la ocasión quedaron suspendidos y la cena de gala -a la que acudieron 600 invitados, entre ellos Roman Polanski, Ken Loach, Nanni Moretti, los hermanos Dardenne o Jean Dujardin, así como la nueva ministra francesa de Cultura, Aurélie Filippetti- tuvo al diluvio universal como banda sonora. El cambio meteorológico fue tan abrupto que costaba no echarle la culpa de todo a Michael Haneke, que ayer presentó su nueva película en Cannes.

Como es habitual en su filmografía, el resultado no inspira necesariamente alegría de vivir, pero sí que supone un gran momento de cine, de rigor, de inteligencia, de trascendencia y también de emoción. Amour es el retrato de una pareja enfrentada a la decrepitud que provoca la proximidad de la muerte. Ella, profesora de piano a quien interpreta Emmanuelle Riva (la mítica protagonista de Hiroshima mon amour) queda paralizada de medio cuerpo. Y él, un inmenso Jean-Louis Trintignant, que regresa al cine catorce años después de Los que me aman cogerán el tren, decide cuidarla con total dedicación como prueba del amor al que se refiere el título.

El resultado es completamente turbador. La elocuencia y la sofisticación de los protagonistas, su comprensión y su respeto mutuo, su apego recíproco no servirán para nada ante la irrupción de la enfermedad y del dolor, que obligan al matrimonio a aislarse en su apartamento burgués. Tampoco valdrá de mucho la preocupación intermitente de una hija ausente, a quien interpreta la musa del director, Isabelle Huppert, en una interpretación breve pero intensa. La secuencia en la que relata a su madre sus preocupaciones inmobiliarias, antes de darse cuenta de que ha perdido el habla y hasta la cordura, figura desde ya entre los instantes más memorables de la filmografía del cineasta, como una especie de reverso del memorable enfrentamiento en La pianista entre Huppert y otra de sus madres de ficción, Annie Girardot. Haneke introduce en Amour algunas novedades en su estilo sin concesiones, como breves momentos de ternura, alternados con la brutalidad a la que empujan las circunstancias, pero también con instantes en la frontera con el ensueño. El director ya tiene una Palma de Oro por La cinta blanca, pero no parece nada descabellado que consiga otra en esta edición. Por lo menos, Amour merece el premio con creces.

De tal palo, ¿tal astilla?

Pero no todo fue calidad en la programación de ayer. Una de las películas que había generado más curiosidad era Antiviral, el debut en la dirección de Brandon Cronenberg, hijo del director canadiense, presentado en la sección paralela Un Certain Regard. Visto el resultado, su inclusión en el programa parece incitada por razones estrictamente familiares. La película, que por momentos se aparenta a una burda parodia de las cintas de los años ochenta de su progenitor, supone una infructuosa y torpe reflexión sobre la fascinación por la fama, planteando un futuro distópico donde existen clínicas especializadas en la transmisión de virus pertenecientes a celebridades y otras glorias, que sus fans compran a precio de oro. Marcada por un constante sensacionalismo, repleta de metáforas de parvulario, mal escrita y peor realizada, la cinta es un irritante sinsentido al que cuesta muchos esfuerzos encontrarle alguna virtud.

Nick Cave, ahora guionista

Tampoco generó un inmenso entusiasmo Lawless, esperado regreso a la dirección del australiano John Hillcoat, responsable de una interesante adaptación de la obra magna de Cormac McCarthy, La carretera. Su nueva película transcurre en un mundo que seguramente no disgustaría al escritor estadounidense. La película, producida por el todopoderoso Harvey Weinstein, se sitúa a medio camino entre el western y la película de gángsters. Lawless cuenta la historia real de los hermanos Bondurant, fabricantes de alcohol que se enfrentaron a los intereses de las mafias de Chicago. Su proyección se saldó con un tibio aplauso, tal vez porque el resultado no logra superar la simple corrección y se resiente de una falta de profundidad narrativa y de un clasicismo no necesariamente bien entendido. Lo que podría explicar el rostro compungido de su guionista, el músico australiano Nick Cave, en la fiesta de presentación de la película en Baoli Beach, una de las playas privadas de la Croisette. Por ella también pasaron las estrellas del film, como Shia LaBoeuf, Tom Hardy, Mia Wasikovska, así como Jessica Chastain, que logra iluminar la pantalla en cada una de sus apariciones, pese al poco lucimiento que, en principio, parecía permitirle su estereotipado personaje. Como siempre, la actriz sale triunfadora del reto. Tal vez para celebrarlo, cuentan que se la vio bailando con amigos en la fiesta de la película hasta altas horas de la madrugada.

  • erasme
    #1 Vota Vota

    3 i erasme 21-05-2012 15:11

    Felicidades a Michael Haneke por esta interesante historia.

    Espero y deseo que tenga el éxito que se merece este valioso y valiente director.

  • soy republicana
    #2 Vota Vota

    4 i soy republicana 21-05-2012 15:25

    Me parece muy interesante el argumento de esta película, el que se hable de las personas de la tercera edad ya que para la sociedad en su conjunto, cuando llegas a cierta edad parece que no existes. aparte del maltrato que muchos de ellos sufren si su salud es muy quebradiza , como así mismo, la soledad y abandono que sufren por la falta del cariño de sus allegados.

  • Quin
    #3 Vota Vota

    3 i Quin 21-05-2012 17:11

    Cuando se presenta al ser humano tal como es, con sus miserias y con su grandiosidad, es cuando la verdad reluce desnuda.

    Sin los tapujos ni aditamentos superfluos que la sociedad hipócrita nos obliga a vestir.

    El ser humano es una obra maestra. Débil, perdido, hermoso y perfecto en sus imperfecciones; todo a la vez.

    Quizás la vejez, la decrepitud, el ocaso y el declive no sean un mal, sino una fase, una prueba que debemos pasar y asumir, para encaminarnos hacia una senda que desconocemos, y que nuestra mente intuye en el fondo.

    Quizás la muerte y el fin del Yo y del Ego sea solo un invento del hombre acosado por sus miedos inventados.

    Quizás somos sempiternos y en constante evolución, incluso más allá de la muerte del cuerpo, y no estamos preparados para reconocerlo.

    Y el Cosmos espera sin prisas a que nuestra especie emergente, y cada ser humano individual se dé cuenta de que nuestra esencia más íntima representa la eternidad misma.

    Quizás ser viejo es comenzar a renacer de nuevo de otra manera.

  • YYOVOYYMELOCREO
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    -1 i YYOVOYYMELOCREO 21-05-2012 17:25

    MENOS MAL QUE NO ES OBLIGADO VER TODAS LAS PELICULAS, PASO.

    CON LA VIDA YA TENGO BASTANTE, PARA QUE ME AMARGUEN MAS LA VIDA.

    PELICULA PARA MASOCAS.

  • ArteCulturaLibertad
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    3 i ArteCulturaLibertad 21-05-2012 18:03

    Haneke es uno de los más grandes e interesantes directores de este siglo (...y del siglo pasado!)

  • Osarsif
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    2 i Osarsif 21-05-2012 20:17

    Ya estoy deseando ver y oír la película de Haneke. Nunca decepciona.

  • poliki
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    1 i poliki 21-05-2012 20:49

    No la he visto

  • Labrador
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    0 i Labrador 23-05-2012 00:08

    Parece que vuelve a las andadas a hacer una gran película y un tema interesante. No soy muy fan pero nunca me decepcionan sus películas.

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