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"Este rodaje nos hizo mucha pupa"

Carolina Bang, actriz. Su apellido suena a onomatopeya, pero no es artístico: es materno. Ahora se toma su nominación como actriz revelación como "un pistoletazo de salida". ¡Bang!

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Soy una máquina, fría y calculadora', se justificaba Lorna, el personaje de Carolina Bang en la serie de televisión Plutón BRB Nero, de Álex de Iglesia, de donde salió gran parte del reparto de su Balada triste de trompeta, que este domingo aspira a 15 estatuillas. En Balada, Bang interpreta a la elástica y sensual Natalia, el opuesto de Lorna, una acróbata especialista en liarse el cuerpo entre telas, dividida entre el payaso alegre (Antonio de la Torre) y el payaso triste (Carlos Areces). El mismo día en que se hacía esta entrevista, el colectivo Catacric (Catalans Critics) daba sus premios YoGa, que aspiran a convertirse en los antiGoya premiando 'lo peorcito de la producción cinematográfica': Carolina se llevó el galardón La Teta y la Trompeta, destinado a la peor actriz española del año, ex aequo con Elsa Pataky. 'Ya dije que si me lo daban, iría a recogerlo', dice Bang con humor: 'Es que es así como hay que tomárselo: son unos premios muy divertidos. Si me dan los dos, este y el Goya, fenomenal...'.

Enhorabuena. Por la nominación al Goya, digo.

Muchas gracias. Me pilló viéndolos: estaba pendiente de las nominaciones, en mi casa, con la tele puesta.

¿Cómo llegó al papel?

Tanto yo como Carlos Areces, Manuel Tallafé, Enrique Villén estábamos ya en Plutón, y la idea de la película salió ahí. Así que Álex ya tenía prácticamente la mitad del cásting hecho.

¿Hay algo de la robótica Lorna en la carnal Natalia?

Nada. Son dos personajes femeninos muy distintos, partiendo de que una, Lorna, es una máquina, y Natalia es más débil, más dependiente, más inconsciente.

Natalia es, definitivamente, humana: le gusta la caña pero también es tierna; es valiente y cobarde a la vez.

Es un personaje bastante complejo, pero es que yo creo que las mujeres muchas veces también somos muy complejas. Obviamente le va la caña, le va el sexo duro, pero también es muy dependiente y necesita en todo momento tener cariño, que la comprendan, que le hagan reír y sentirse segura. Es por eso cuando entra el personaje de Carlos Areces le remueve el mundo y se dice: 'Es la parte que me faltaba'.

Mójese: ¿y si tuviera que elegir entre el payaso alegre y el payaso triste?

Con ninguno de los dos, ¡dios mío, qué estrés! Sería terrible. Me quedaría con el 50 % de uno y el 50% del otro. Una mezcla. De hecho, así es como preparé el personaje: es como el hombre ideal, dividido en dos.

¿Están los personajes de Balada triste...' muy condicionados por el contexto histórico?

Todo viene condicionado por el contexto: mi personaje y los dos payasos. Todos son personajes llevados al extremo.

¿Le pidió Álex alguna experiencia acrobática?

A nivel físico, estuve tres meses haciendo tanto tela aérea como gimnasio unas seis horas diarias. La tela aérea es muy divertida y hacer las figuras no es tan complicado. Lo peor es sujetar tu propio peso con los dos brazos. Así que hice muchas pesas.

¿Le gustaba el circo de pequeña? ¿O le pilló ya mayor [nació en 1985]?

No, no, me llevaban mucho al circo. Pero nunca me llegó a gustar.

La segunda parte de la película es una montaña rusa de subidones. ¿Cómo fue el rodaje?

Fue terrible. Muy duro. No teníamos tiempo, como en cualquier producción española, que siempre parece que vas a contrarreloj. Y encima es una película con muchísima acción. La mayoría de las veces se nos ven las caras en los planos, y teníamos que hacerlo todo nosotros. Así que me hice varios esguinces ¡en los dos tobillos! Acabamos amoratados, sangrando hizo mucha pupa.

¿La nominación significa que se centrará en el cine?

Es un buen pistoletazo de salida. Pero esta nominación no es una meta. Me ayuda a empezar con más fuerza. Pero en absoluto me cierro puertas: estoy empezando y a mí lo que me apetece es trabajar. El teatro es fantástico y en la tele cada vez se hacen cosas de más calidad.

¿Y los estudios de arquitectura técnica?

Pues ahí están: los tengo en el cajón, por si algún día hace falta. Espero que no. Fue una carrera bonita, la disfruté mucho... y ahí la tengo.

¿Y tiene papel en la próxima de Álex?

Pues, eh [silencio] No lo sé. No lo sé todavía.

¿Qué le pareció su dimisión y las reacciones?

Creo que es una decisión personal que ha tomado Álex, muy coherente con lo que pensaba y hay que respetarla. Podrá ser más o menos acertada, pero ha sido coherente con sus ideas.

Él ha estado muy activo en Twitter. Usted también está enganchada.

Sí. Ninguna red social me ha enganchado, pero Twitter es muy divertido. Hace un par de días que no tuiteo porque se me ha fastidiado el móvil, pero se conoce gente muy maja. ¡Aprovecho para saludar a todos los tuiteros!

Perdone que le pregunte por su apellido, pero es muy gráfico. ¡Bang!

Pues no tiene ningún significado: es mío. Todo el mundo cree que es artístico, pero es de parte materna. Noruego. En Noruega hay varios Bang; en España, solo nosotros.