Público
Público

La filosofía se toma libertades en el aula

El escritor Ismael Grasa reúne sus experiencias como profesor de bachillerato en 'La flecha en el aire'

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El novelista Ismael Grasa (Huesca, 1968) cuenta que hace seis años buscaba trabajo y encontró uno a su medida en la sección de anuncios de un periódico. Que el empleo aparezca así ya suena a leyenda urbana, pero que, además, el puesto que se ofrezca sea para 'un filósofo', es pura ciencia ficción. Así acabó este licenciado en Filosofía en un colegio privado de Zaragoza, en el que hoy sigue dando clases a alumnos de bachillerato.

De sus experiencias como tal ha surgido La flecha en el aire (Debate), un diario forjado a fuerza de extrañamiento y admiración. Las anécdotas filosóficas de un profesor en apuros surgen al hacer la derivada de Aristóteles escondido entre las noticias. Lleva periódicos a clase y muestra entrevistas con Jorge Semprún subidas a YouTube. Grasa emplea métodos de foráneo en un ámbito minado de prejuicios, con la intención de implicar a su asignatura los asuntos de la rutina.

«La filosofía es la historia de la libertad», dice el autor

El autor pone el oído en los semáforos, en la televisión, en el cine y en la literatura, además de en el telediario, para levantar un monumento a la libertad y la dignidad humana. El vademécum de Grasa receta libertad en dosis dobles. Escribe sobre cómo alienta a sus alumnos: 'El límite de la libertad es la libertad del otro, no las creencias del otro'; 'La libertad no es nada en sí, sino que es lo que se hace con ella'; 'Lo que caracteriza al ser humano, a las personas, no es la naturaleza, sino su libertad. Antes que la distinción entre mujeres y hombres, heterosexuales y homosexuales, está la de buenas y malas personas, quienes están dispuestos a respetar la libertad de los demás y quienes no'.

Llevamos la filosofía en la piel, porque 'tiene que ver con el debate de nuestros sistemas de libertades'. Tal y como cuenta, Grasa dirige la asignatura como la herramienta que protege contra los eslóganes y los lugares comunes. Es decir, una educación para la reflexión crítica. 'La filosofía es la historia de la libertad, porque ofrece recursos para que nadie te suplante. Despertar en los alumnos el interés por la dimensión pública, eso es la filosofía, por los espacios comunes, no sólo en términos urbanísticos', asegura.

Su discurso camina en función de la libertad y de las responsabilidades. Afirma que los logros de la colectividad se basan en el individuo, 'según la tradición liberal bien entendida'. ¿Y la mal entendida qué dice? 'Aparece cuando se descuida la dimensión pública y se degradan los espacios compartidos y sólo cuenta el enriquecimiento propio. Es la tradición libre mal entendida. Ser liberal no exime de los compromisos morales con la comunidad', explica el profesor y escritor al exponer su visión liberal. De ahí que en España no encuentre ningún parangón político que defienda esa tradición.

«Ser liberal no exime de los compromisos morales con la comunidad»

Como se ha podido ver, La flecha en el aire es un libro controvertido, de los que pican. El mismo autor avisa de que no pretende hacer doctrina y reconoce la posibilidad de haberse equivocado en sus opiniones: 'He tratado de ser honesto, pero eso no quiere decir que haya sido neutro en clase. Es muy pesado ser fiel a una ideología'.

De hecho, argumenta su incorrección al valorar, por ejemplo, la asignatura como 'Filosofía y Ciudadanía', según la nueva normativa. 'Tengo que decir que este cambio me produce cierto recelo', advierte por escrito, porque 'todo nombre que pretenda acompañar a la filosofía se convierte en un vigilante de la propia filosofía, un comisario político'.

Bajo esa bata blanca que se abrocha cada día para dar clase 'hay un corazón expuesto siempre', que se esfuerza en que sus alumnos tomen conciencia de sí mismos. Y les hace decidir a qué grupo pertenecen: 'Los que confían en que la libertad de las personas corregirá la desigualdad o los que desconfían del hombre y creen que sólo con la igualdad llegará la libertad'. Él se apunta al primer grupo.