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Los galeristas quieren hacer su revolución

Los profesionales del arte comparten sus ideas para mejorar la cita española

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Algo falla. Arco ya no es una gran y prestigiosa feria internacional de arte. 'Basilea es la mejor. También está la Frieze de Londres', repiten los galeristas. Las voces más críticas se aferran a la crisis para explicar la pérdida de una treintena de galerías en los últimos tres años. Para los galeristas, el problema no es la crisis financiera, sino una crisis de identidad del mayor encuentro de arte contemporáneo en España que debe, ante todo, apostar por la calidad. Algunos se atreven incluso a imaginar la 'feria perfecta'.

Nuria Fernández, de Espacio Líquido, no sabe muy bien cómo organizaría un salón de arte, aunque tiene claro que 'hay que repensar la fórmula'. 'Existe una gran necesidad de cambio', apunta. Inés López Quesada, que dirige la Galería Travesía Cuatro de Madrid y que acude cada año a las grandes citas internacionales del arte, considera que hay que tomar primero en cuenta una característica española: aquí hay 'un mercado pequeño; es decir, con pocos coleccionistas'. Por eso invita a que Arco se adapte a la realidad: 'Hay aquí más de 200 galerías, ni en la feria de Basilea, la más importante del mundo, hay tantas'.

¿Menos galerías sería sinónimo de bonanza económica? 'Sí', responde Marga Sánchez, directora de Distrito 4, 'porque lo importante es la calidad. Demasiadas galerías en una misma feria mata la calidad'. Para Sánchez, el salón ideal debe ser 'más pequeño, con muy buenas galerías'. 'Arco tiene que ser más elitista; es decir, hallar un nicho, encontrar su punto fuerte. Puede ser la feria más importante del sur de Europa, con un claro puente hacia América Latina y los países del Mediterráneo', analiza la directora de Distrito 4.

Porque el problema actual de Arco es, según Inés López Quesada, 'su falta de identidad'. La feria de arte de Miami le robó el protagonismo como gran representante de arte latinoamericano. 'Más allá de la crisis económica, Arco sufre una crisis propia. Debe definir su posición en el mundo', añade la portavoz de Travesía Cuatro.

'Ya no es tan importante estar en Arco', zanja Joana Gomes, de la galería portuguesa Fernando Santos, que siempre veía en la cita española un mercado de primer orden. La chilena Lucía de la Puente viene a Madrid desde hace siete años y lamenta el trato con las galerías. 'Somos muy pocas de América Latina, cada vez menos. Deberían respaldarnos más porque venimos de lejos y traemos a buenos coleccionistas. Una buena feria necesita un excelente programa VIP, con encuentros entre profesionales y coleccionistas, un comité más diverso que decida quién puede exponer y quién no', propone De la Puente.

Un galerista se queja de lo siniestro que es Ifema: '¡¿Por qué no lo hacemos en el Retiro?!'. Marga Sánchez habla con los años de la experiencia: '¡Hay que dar caña! A ver si las autoridades lo entienden de una vez. ¡Hay que apostar por los artistas jóvenes! ¡Que Madrid se convierta en la ciudad del arte!'.

Just MadridEl arte emergente también tiene su feria. Just Madrid reúne hasta el domingo a 25 galerías y a 60 artistas de menos de 40 años.

Art MadridLa Feria de Arte Moderno y Contemporáneo celebra su séptima edición con 65 galerías. Su apuesta es el arte español.

FlechaEs la más larga: dura del 4 al 28 de febrero. Recoge el trabajo de 53 artistas nacionales e internacionales. Su especialidad: la fotografía y obras digitales.

DeArteLa Fundación DeArte celebra la novena edición de su feria.