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Novela metafísica con zombi al fondo

La editorial Impedimenta recupera 'La investigación', una pieza rara de Stanislaw Lem sobre los muertos vivientes

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En un Londres apagado y desenfocado por la niebla, algunos cadáveres están empezando a levantarse por su propio pie desde diversas morgues de la ciudad hasta desaparecer sin dejar rastro. En un arrebato de pudor post mórtem, buscan algo que ponerse (una cortina, una bata) y dejan tras ellos una escena confusa para Scotland Yard, que intenta poner orden a unos hechos inexplicables. ¿Muertos vivientes? ¿Robo de cadáveres? ¿Obra de un bromista macabro o de un psicópata obsesionado? ¿Una nueva epidemia? Al frente de un equipo de la Policía de Londres se encuentra el incrédulo teniente Gregory, que se resiste a pensar que el origen de este caso sea un milagro.

Detrás de este argumento no está ningún autor contemporáneo lanzado a morder la tarta podrida que supone el revival actual de los zombis, sino el escritor polaco Stanislaw Lem (1921-2006), popular por mezclar ciencia ficción con otros ingredientes de mayor peso (filosofía, humor, ciencia). Es la historia central de La investigación, una novela publicada en 1959, que ahora es recuperada por la editorial Impedimenta, empeñada desde hace unos años en sacar al autor del 'gueto de la ciencia ficción en bolsillo' y darle la dimensión que merece.

Lem se vale de la novela negra para hablar de ciencia, filosofía y religión

Considerada durante años como una obra menor dentro de su producción y publicada en español por Bruguera a finales de los setenta, La investigación no se cuenta entre las preferidas por los seguidores de los viajes interestelares y las fábulas robóticas de Lem. 'Lo cual la relegó a un injusto segundo plano e hizo que la gente la sacara del canon Lem, y que no se apercibiera de que se trataba de una novela de un género diferente al que nos tenía acostumbrados: Novela Metafísica con Zombis al fondo', cuenta Enrique Redel, editor que, en contacto con la familia y herederos del polaco, ya se encargó de rescatar otra rareza, la novela realista El hospital de la transfiguración (1948). Esta nueva traducción pretende 'volver a poner en valor un título injustamente descuidado', confirma.

A pesar de que en vez de pilotos interplanetarios haya muertos vivientes, La investigación es puro Lem: la novela negra y sus planteamientos (la presentación de los hechos, la descripción minuciosa de los métodos de investigación, el rol de los personajes) no es más que una excusa para que el escritor trate otros problemas puramente humanos, como la trascendencia, la religión, el papel de la ciencia y lo poco que conocemos sobre nosotros mismos y los misterios de la vida. Hay símbolos y obsesiones propias de Lem, así como la sofocante atmósfera presente en sus otras obras.

La investigación' ha sido un título maltratado, se lamenta su editor

Como escribía el autor y editor Javier Fenández en el dossier que la revista Quimera dedicó a Lem el pasado mes de octubre, La investigación 'se aparta de las convenciones del género negro para revelarse como un pormenorizado y angustioso análisis de los métodos tradicionales de la ciencia'. Los sospechosos en esta novela, como dice Redel, 'acaban siendo las leyes físicas, la inexorabilidad, el azar'.

Pero lo que hace especialmente La investigación, para frustración de cierto tipo de lector, es plantear más interrogantes de los que resuelve. 'Se llena de preguntas que acaban sin respuesta, pero que son tan geniales que justifican el libro. Lem parte de la idea de que hay cosas que no hace falta explicar para que causen una herida profunda en el lector. Es una idea muy posmoderna, en la que el lector rellena la mayor parte de los huecos, y donde las tramas abiertas y lo que sugieren en el lector conforman la estructura de la obra. Una tendencia propia de creadores como Lynch o J. J. Abrams, por lo que a estas alturas no debería resultarnos tan extraña', indica Redel.

Joanna Orzechowska ha sido la encargada de traducir La investigación y la obra maestra de Lem, Solaris, que Impedimenta sacará en abril y que hasta el momento sólo estaba disponible en una traducción desde el inglés. Para Orzechowska, si La investigación 'se caracteriza por un tono de novela casi ligera, Solaris es un rompecabezas: frases complejas, descripciones imaginativas, neologismos'.

Roberto Valencia, coordinador del dossier de Quimera, remata muy bien lo que supone la lectura de Lem: con el polaco, el viaje por el espacio está garantizado. 'Pero no vamos en busca de guerreros medievales y sus maniqueas luchas galácticas. Perseguimos pensamiento crítico, cascotes de nueva sabiduría y conjeturas provisionales sobre la terrorífica extensión del universo'.

‘Solaris'

Impedimenta también sacará en el mes de abril la primera traducción directa desde el polaco de su obra maestra, ese sueño tan lúcido y alucinado a la vez que es ‘Solaris' (1961) -y que hasta el momento sólo estaba disponible en una traducción desde el inglés de Matilde Horne, responsable de la traducción de ‘El señor de los anillos'-. Se trata, en palabras de su editor, de reparar una 'injusticia histórica' con un autor infravalorado durante años.

‘Golem XIV' y ‘Provocación'

En otoño de este año verá la luz la primera traducción completa al castellano de ‘Golem XIV' (1981), última pieza de la ‘Biblioteca del Siglo XXI', de la que Impedimenta ya ha publicado ‘Vacío perfecto' y ‘Magnitud imaginaria', y que se cerrará posteriormente con la recuperación de ‘Provocación'.