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"Pasamos del disparate al esqueleto"

Laila Ripoll. Directora de teatro

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El próximo 27 de julio estrena en el Teatro de Mérida La asamblea de mujeres, de Aristófanes, en versión de José Ramón Fernández. En el reparto, Isabel Ordaz, Marcial Álvarez, Fernando Tejero y Emma Ozores.

¿Qué ofrece al público el texto de Aristófanes?

'Sólo hay que ver cómo han bajado las programaciones para notar la crisis'

Es un texto que tiene mucha comicidad. Fue escrito hace 2.500 años y nos demuestra que nosotros no hemos inventado nada. Lo que hemos hecho es quitarle solemnidad y crear una especie de fiesta teatral. Hacerlo más popular, con su orquesta y toda la fanfarria.

La obra retrata cómo las mujeres se hacen con el Gobierno. ¿Algún paralelismo con la época actual?

La acción está ambientada en los años 20 porque era una época que no distaba mucho de los tiempos que retrata Aristófanes. Bueno, ni los años 20, ni los 40, los 60, los 70 Y ahora no hay más que ver lo que ocurre ahora en la Academia de la Historia, donde creo que sólo ha habido cinco mujeres académicas en toda su trayectoria. De todas formas, esta obra tampoco es una tesis feminista. Hay mucha sal gorda, muchos equívocos.

'Mi compañía está diciendo no a funciones porque perdemos dinero'

Esta es su primera vez en el Festival de Mérida.

Sí y me hace mucha ilusión. Sobre todo en esta época en la que Blanca [Portillo] está adoptando un planteamiento lleno de compromiso y honestidad.

También es una época de crisis.

Sí, sí, aunque en este caso a mi le ofrecieron y los problemas económicos se los está comiendo el festival. De todas formas, a mi compañía, Micomicón, sí le está afectando mucho. No tenemos liquidez. Hay muchas compañías que están cerrando y no sabemos qué va a pasar. El gran problema es que no cobramos las funciones. De hecho, estamos diciendo que no a funciones porque nos sale más caro trabajar que no hacerlo.

¿Ni siquiera en los festivales dan de comer?

Está todo igual. Sólo hay que ver cómo están las programaciones. Ha bajado todo. Antes era todo un disparate y ahora se han quedado en el esqueleto.