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La sangre y el romance queman el verano

Novela negra, romántica y ensayos ligeros son las lecturas elegidas para disfrutar de la playa y la piscina

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Al igual que la canción del verano este año, el libro de las playas y piscinas españolas del verano de 2010 no existe. La variedad es tan grande como los colores y formas de los bikinis, bañadores y bermudas. Si el transporte público suele ser una buena demoscopia de lo que se lee, bajo la sombrilla, desde una piscina madrileña a las playas de Galicia, Marbella, Valencia y Barcelona, no hay un título al que agarrarse.

Pero hay que mojarse: aparece algún 'Millennium' de Larsson, sobrevive 'El niño del pijama de rayas', de John Boyne, y se deja ver alguno de los tochos vampíricos de Stephenie Meyer; los grandes best seller del último año. Pero entre ellos también se cuela Dostoievski, Sun Tzu y hasta una biografía de Belén Esteban, personaje, este sí, gran protagonista de los últimos meses. La de San Blas está hasta en la sopa y... hasta en la playa.

Por géneros y temáticas la cosa se aclara. Y la triunfadora no podía ser otra que la novela negra. Agatha Christie sigue siendo la reina. Sus libros, escritos hace más de cien años, no pierden comba cuando llega la época estival. Ahora, además, arrastra a una cohorte de ilustres invitados como Dashiell Hammett. Y sin perder de vista a los suecos: los escandinavos ya hicieron su invierno y todavía se permiten el lujo de vivir de las rentas con este calor.

¿Por qué más de un siglo después los libros de Agatha Christie siguen estando en el top de lo más leído en la arena? 'Para mí es de las autoras más amenas, no puedes dejar de leer sus libros. Te atrapan y son ideales para relajarse', dice la médico Nazaret López, de 32 años, mientras hace un alto en su lectura de 'El misterio de Sans Souci' en la playa de Marbella. Es, prácticamente, la misma razón que ha encontrado a cientos de kilómetros de distancia la valenciana Concha Martí, que lee en La Malvarrosa (Valencia) 'El misterio de las siete esferas'. 'Es tan bueno que lo estoy releyendo', subraya.

¿Por qué Agatha Christie sigue estando en el top de lo más leído en la arena?

El boom de la novela negra les ha servido a otros para descubrir autores que no conocían. A los madrileños Celia Monrós (32 años) y Pep Solera (42 años), autónoma y arquitecto, les ha ocurrido con el periodista de sucesos reconvertido en autor de novelas policiacas y thrillers, John Katzenbach. A Marbella se han llevado sus títulos 'Retrato en sangre' y 'Juegos de ingenio'. 'Nos leímos alguno de sus libros y nos ha gustado mucho', afirman. Y los nuevos, a la mochila para las vacaciones. 'La novela de intriga es la más emocionante'. Es lo que más repiten sus lectores.

A Javier López, ahora en paro, le ha atrapado el clasicazo de Nicholas Blake, 'La bestia debe morir', que lee en una piscina municipal madrileña. Isidro Flores, de 23 años, disfruta en la playa de La Línea de Pájaro de tormenta, de Isaac Montero. 'Es intrigante y emocionante a la vez ', afirma este estudiante de Derecho que, por otra parte, no cree que la novela negra sea más veraniega que otro tipo de géneros, porque 'yo leo lo que me apetece', asegura.

Y si es importante saber quién es el asesino, no menos lo es qué debemos hacer para sentirnos bien con nosotros mismos. Por eso son tan populares los ensayos divulgativos de tono ligero -nada de sesudos tratados con este calor- que nos ayudan a reconciliarnos con nosotros, a pensar en la mente y el cuerpo. Un ejemplo es 'Sentirse bien', de David B. Burns. 'Explica cosas demasiado obvias, pero otras sí que realmente ayudan a sentirse mejor, a disfrutar más de la vida', dice Roger Vanegas, mientras levanta la vista de su lectura en La Barceloneta. Como lector no es demasiado aficionado a este tipo de libros.

Lo contrario que el madrileño Fernando García (37 años), que ha elegido para la piscina 'El cuerpo tiene sus razones'. Quiere saber cómo a través de la mente se puede controlar el cuerpo. 'Me guío por recomendaciones, y de este me hablaron muy bien', constata.

La playa no estaría completa sin el argentino Jorge Bucay

En este sentido, la playa no estaría completa sin el argentino Jorge Bucay, best-seller del género. Paula Fortes, diplomada en magisterio musical en La Línea, se manifiesta fan de un escritor que 'me hace reflexionar'. Ahora lee Cartas para Claudia. Se trata de ejercicios psicológicos para levantarse como nueva (o al menos intentarlo) tras unas horas en la tumbona (la posición también ayuda).

Curiosamente, entre este tipo de libros se han colado este año los que se regodean en la ahora aburrida crisis económica. Consejos para que nuestro dinero dure más, para gastar menos y explicaciones directas sobre cómo hemos podido llegar a esta situación. Incluso cerca del agua necesitamos argumentos para entenderla (además de coger a los culpables). 'En la piscina suelo leer novelas, que son más ligeras, pero en tiempos de crisis no está mal leer sobre ella', dice la británica Rachel Camm (44 años), mientras enseña 'Los secretos de la mente millonaria', de T. Harv Eker, un ensayo 'para manejar mejor nuestro dinero'. Con el mismo argumento se fue a la librería Carlos Sánchez (28 años) para hacerse con El crash de 2010. 'Es un tema que está de actualidad. Te explica por qué ha habido crisis y cómo es la que estamos viviendo ahora', dice bajo el sol de Marbella.

La tercera posición en este termómetro de lectura veraniega es para la novela pseudo romántica y el folletín histórico. El verano es el tiempo del amor -de escasa o larga duración, eso ya es otra cosa- y, para muchos lectores, momento de adentrarse en las historias de amores trágicos y arrebatadoras pasiones como las del italiano Federico Moccia. Literatura que suena a balada romántica, que recrea escenarios de postal y que narra historiones que se retuercen como un culebrón.

La tapa dura queda desterrada, aunque algunos valientes también se atreven con ella

Un ejemplo es 'Agua del limonero', de Mamen Sánchez, la historia de una periodista que acude a Nueva York para escribir la biografía de una famosa actriz. La novela es un fresco del Nueva York de los años cincuenta con toda sus celebrities. A la dependienta Isabel Terrillo, de 28 años, la tiene completamente enganchada: 'Trata sobre la vida. Me gusta leer estos libros en verano, y en invierno algo más sesudo', mantiene. A Irene Capseta, de 25 años y auxiliar de enfermería, también se deja llevar por esta literatura y se empapa en la Barceloneta de 'La casa de los amores imposibles', de Cristina López Barrio, una novela que recrea la vida de las mujeres de una misma familia que están condenadas a sufrir el desamor debido a una maldición.

Playa o piscina, levante o sur, los géneros y títulos preferidos en vacaciones apenas varían. Galicia es la excepción: allí triunfa de largo el relato. Neli Díaz, de 23 años y estudiante de empresariales, pasa estos días delante de 'Palabras contadas', del escritor gallego Camilo Franco. Eligió este libro de microrrelatos porque tiene sentido del humor, a lo que añade detalles estimulantes que le hacen pensar. Isabel Santos, de 31 años, también prefiere lo breve: en su caso, Madres e hijas, un volumen de relatos de escritoras recopilados por Laura Freixas.

Lo que no cambia si uno está tirado frente al mar (o la piscina) es la búsqueda de la comodidad. De ahí el triunfo del libro de bolsillo y la tapa blanda. Más barato y más manejable. La tapa dura queda desterrada, aunque algunos valientes también se atreven con ella.