Publicado: 22.10.2015 22:34 |Actualizado: 23.10.2015 07:00

'Sense8': El tratado de los hermanos Wachowski sobre la empatía

'Sense8' puede verse ya en España y Daryl Hannah y Miguel Ángel Silvestre, dos de sus protagonistas, desvelan las claves de una serie creada por los artífices de 'Matrix' y J. Michael Straczynski con ocho personajes en ocho puntos distintos del planeta
conectados al servicio de una misma idea: la empatía que existe entre ellos.

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Miguel Ángel Silvestre en una secuencia de 'Sense8'.

Miguel Ángel Silvestre en una secuencia de 'Sense8'.

MADRID.- Siendo sus creadores Andy y Lana Wachowski más J. Michael Straczynski, intentar condensar de qué trata Sense8 en solo un párrafo a modo de sinopsis es harto complicado, incluso imposible. Podría decirse que gira en torno a ocho personajes conectados de alguna manera psíquicamente con cada uno de ellos situado en un lugar del globo y sin más relación que el haber soñado con el suicidio de una misteriosa mujer en camisón blanco. Sin embargo, una sinopsis tan somera y frívola no le haría justicia.

El resumen que Miguel Ángel Silvestre hizo de Sense8 a su paso por Madrid para promocionar el lanzamiento de Netflix en España es mucho más preciso.  Con solo siete palabras logró capturar la esencia de la última criatura de los creadores de Matrix. Sense8 habla de lo cerca que estamos”.



Silvestre sobre los Wachowski: "Están muy comprometidos con su verdad, con su autenticidad, con la empatía, con el comprender, con el entender, con esa persona con la que parece que nunca te dirigirías la palabra…"

Daryl Hannah fue un poco más allá y lo resumió en una sola palabra “empatía”. Efectivamente, así es. Sense8, de la que habrá una segunda temporada tras el éxito de los 12 capítulos que componen la primera, tiene que ver mucho con esa filosofía tan de los Wachowski, que según los dos actores no están tan “locos” (en sentido creativo) como parece. “Lo que pasa”, explica Silvestre, “es que están muy comprometidos con su verdad, con su autenticidad, con la empatía, con el comprender, con el entender, con esa persona con la que parece que nunca te dirigirías la palabra…”.

Y todo esto, toda esa filosofía de vida está presente en la serie de Netflix. Cómo un grupo de personas tan distintas, procedentes de lugares tan distantes en el mapa conectan y unen fuerzas. Ocho historias, ocho personajes, ocho formas de vivir. Silvestre es uno de los ocho del título y ha tenido la suerte de que le ha tocado el papel más divertido. Interpreta a un actor mexicano de telenovelas que oculta al mundo su homosexualidad por el bien de su carrera. Todo retratado desde la “admiración”. Un personaje rico en matices, divertido y hasta cómico que cautivó al español desde el minuto cero.

Reconoce que lo que le atraía del proyecto, además de trabajar con los directores de Matrix, era “la posibilidad de interpretar tres personajes dentro de un mismo personaje. Lito cuando está rodando hace un personaje de telenovela, donde hay una gran celebración de la masculinidad. Cuando hace entrevistas es un actor cool que se las da de estrella y es determinantemente heterosexual. Pero cuando llega a casa rompe todas esas barreras y se rinde a la admiración que tiene hacia su novio, que es más inteligente que él y al que desea por encima de sus límites, sus barreras y sus complejos”.

Ocho historias, ocho lugares

Ese es Lito, el actor, uno de los ocho. El resto, cada uno con su historia, son un agente de policía de Chicago (Brian J. Smith), una ejecutiva de Seúl (Doona Bae), una DJ islandesa afincada en Londres (Tuppence Middleton), un ladrón de cajas fuertes alemán (Max Riemelt), una blogger política y transexual de San Francisco (Jamie Clayton), un conductor de autobús en Nairobi (Aml Ameen) y una farmacéutica de Mumbai (Tina Desai).

Daryl Hannah interpreta a una enigmática mujer en camisón blanco que se les aparece a todos ellos tanto despiertos como dormidos y que se suicida tras ‘darles a luz’

Su nexo de unión, el que sirve de hilo conductor y con el que arranca el piloto es el personaje de Daryl Hannah, una enigmática mujer en camisón blanco que se les aparece a todos ellos tanto despiertos como dormidos y que se suicida tras ‘darles a luz’. La propia actriz, que también ha estado en Madrid, describe a su personaje como algo fantasmagórico y misterioso del que se sabe poco. “Básicamente es una madre, no literalmente, metafóricamente”. Madre de todos esos hombres y mujeres distintos entre sí y a los que ella conecta para enviar después a Jonas (Naveen Andrews) en su busca con el objetivo de guiarles y darles pistas sobre sus recientes adquiridas habilidades. Otro acierto, el de Andrews, del casting de Sense8.

Todo esto se ve en el piloto, un primer episodio que sirve de presentación para todos los personajes sentando las bases sobre las que se cimentará esta nueva historia de los Wachoswki que se parece a las anteriores pero que tiene su propia mitología. No es ciencia ficción al uso y tampoco es una serie sobre gente con poderes que huye para no ser cazados, aunque bien es cierto que esa empatía que la mujer rubia ha despertado en ellos hará que sean perseguidos.

Otro fotograma de la serie 'Sense8'.

Mucho más que ciencia ficción

Hannah: “No es ciencia ficción en el sentido tradicional, cuenta con elementos fantásticos. Está ambientada en el presente, no hay gente volando. Es más algo sobrenatural con elementos de comedia, de drama, de thriller…

“No es ciencia ficción en el sentido tradicional, cuenta con elementos fantásticos. Está ambientada en el presente, no hay gente volando. Es más algo sobrenatural con elementos de comedia, de drama, de thriller… No hay superpoderes, sino que es cuestión de experimentar lo que otro, oler, sentir, saborear…” explica Hannah, quien remata su visión de la serie con un ejemplo muy práctico: “Es como cuando vemos una película, que experimentamos lo que experimenta otra persona, nos ponemos en su lugar”.

Sense8 podría decirse que va de eso pero llevado al extremo. Con una factura impecable como caracteriza a los Wachowski, Sense8 logra enganchar desde el primer episodio con ese halo de misterio, de ir dando la información en pequeñas píldoras. Ganas de conocer más esas historias, la conexión entre sus múltiples personajes y cómo es esta posible. Qué y quiénes se esconden detrás y a dónde lleva a los protagonistas. Su principal atractivo está en el reparto, en el que sobresalen Miguel Ángel Silvestre y Naveen Andrews, la historia, el ritmo de los acontecimientos y la factura.

El pero es que, como ocurría en la coral El atlas de las nubes, con tanto personaje, puede pasar que al espectador algunas historias no le interesen lo más mínimo. Es cuestión de esa “empatía” en torno a la que gira la propia serie. Con unos personajes el lazo empático es mayor y con otros, mínimo o nulo.

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