Público
Público

"Sentíamos auténtica fascinación por Hitler"

Eginald Schlattner, referente literario de Europa del Este, debuta en castellano

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

'La desesperanza me llevó a la literatura'. El escritor rumano Eginald Schalttener escucha, medita y retrata con extrema lucidez su pasado, marcado por el ascenso del nazismo en su país y su paso por una cárcel del régimen de Ceaucescu.

Schalttener (Arad, Rumanía, 1933) nació en el seno de una pequeña comunidad de etnia alemana que se asentó en Transilvania en el siglo XII. Debutó en la literatura en 1998 con El gallo decapitado, cuando superaba los 70 años. Desde entonces y con tan sólo tres obras, se ha convertido en el más destacado escritor rumano y uno de los prohombres de la literatura en alemán. En solo una década, este pastor evangelista 'primero soy clérigo, luego escritor' se ha convertido en una estrella en su país.

'Rumanía es un ejemplo de convivencia para toda Europa'

'Tras la caída del telón de acero, casi todos los miembros de mi comunidad se marcharon a Alemania. Necesitaba expresar mi desesperanza de algún modo y recurrí a la literatura', afirma el escritor. Su modo de evasión le llevó a retratar las épocas en las que todavía no era un pastor sin rebaño.

Al modo del cronista, plasmó el ascenso del pangermanismo hitleriano que en los años cuarenta se asentó entre sus conciudadanos. 'Sentíamos un entusiasmo auténtico y verdadero, estábamos fascinados por Hitler. Incluso llegamos a celebrar su cumpleaños en Bucarest. Estábamos dispuestos a saltar por los aires por Hitler si fuera necesario. Es imposible poder explicarlo. Probablemente tenía algo de irracional y metafísico', afirma el transilvano.

'Los presos lo somos para siempre', dice de su paso por la cárcel

La editorial Acantilado acaba de publicar su segunda novelas, Guantes rojos, inspirada en su propia experiencia durante la dictadura de Antonescu. 'Fueron momentos duros, pero la comunidad estaba muy unida; no fueron tiempos de felicidad, pero éramos jóvenes. Esa fecha es muy importante porque significó el final del pangermanismo en el que habíamos vivido', explica.

El abandono de la ideología nacionalsocialista también vino acompañado de una aceptación de la comunidad alemana por parte de los ciudadanos de Rumanía, algo que no sucedió en otros países. 'Rumanía es un ejemplo de convivencia para Europa, allí conviven 20 comunidades étnica diferentes y lo hacen en paz', comenta convencido el escritor rumano.

Lo que no pudo superar, como muchos otros de sus compatriotas, fue la represión de la Securitate durante el régimen de Ceaucescu. En 1957, Eginald Schlattner fue encarcelado acusado de traición a la patria, un episodio que marcó hondamente su trayectoria vital y que ha inspirado buena parte de su trabajo. La experiencia carcelaria le marca el camino aún hoy, cuando recorre las prisiones de su país como párroco. 'Los presos lo somos para siempre. Al fin y al cabo, lo único que necesitamos es algo de compañía, no estar solos tantas horas', asevera.

Con esta trayectoria vital a sus espaldas, el salto a la literatura española le parece un juego de niños. El desconocimiento entre los dos países no debería ser óbice, según él, para que los lectores españoles se identifiquen con una Historia terrible que, probablemente, desconocen. 'El lector español se acercará a la historia gracias a su faceta humana', afirma convencido.

Como ejemplo relata el estreno de la película basada en la primera de sus novelas, El gallo decapitado: 'La proyección se hizo delante de niños de entre 14 y 17 años. No conocían apenas nada de la dictadura ni de la convivencia de etnias. Pese a todo, se quedaron totalmente fascinados. Al salir de la proyección comentaban que gracias a la película habían podido conocer mejor a sus padres '.

Pero preguntado sobre si es tan necesario que los jóvenes conozcan la historia de sus padres, zanja la cuestión con ambigüedad: 'Debemos vivir el presente y juzgar las cosas que nos pasan en el momento en el que nos pasan. Soy un gran aforista en ese sentido'.