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"La SGAE acepta convocar elecciones de nuevo"

Cuatro de los autores indignados que forman hoy la asamblea para refundar la entidad adelantan sus peticiones. Satrústegui rechaza la presidencia de la Comisión Rectora

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Los movimientos sísmiscos en el suelo de la Sociedad General de Autores y Editores siguen dando cuenta de la inestabilidad que vive una entidad sumida en una crisis histórica, tras el estallido de una trama de corrupción que investiga el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz. En la tarde de ayer, el hombre que la junta directiva había elegido para presidir la comisión rectora que dirigirá la SGAE rechazó la oferta. Miguel Satrústegui, subdirector de Cultura entre 1987 y 1989 y hombre fuerte en el grupo PRISA desde el año 2000 hasta 2009, dijo no, después de cinco días de reflexión y negociaciones, en las que quedó claro que no era el hombre de consenso que se buscaba para llevar el timón de la SGAE en la era pos-Teddy Bautista. Las críticas a su elección habían surgido inmediatamente después de que trascendiera su nombre, incluida una dura carta escrita por el director de cine Achero Mañas.

Caco Senante confirmó a este periódico que Satrústegui no ha aceptado la oferta. Sin embargo, otras fuentes de la sociedad explican que ya existía malestar en la Junta Directiva, dada la falta de consenso externo del nombramiento. El nombre que se baraja para sustituirlo es el de uno de los integrantes de la comisión rectora, Tomás Marco, compositor que ha presidido instituciones musicales tanto bajo gobiernos del PSOE como del PP, incluido el INAEM durante la etapa de Esperanza Aguirre en Cultura. 'Es una persona mucho más afín al PP que Satrústegui. La decisión es claramente política', aseguró una fuente de la sociedad.

Estas decisiones se producen a menos de 24 horas de la asamblea general extraordinaria de socios, que tendrá lugar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y que ha sido convocada por los socios independientes que impulsaron hace dos semanas un manifiesto que instaba a la refundación de la entidad.

Imagen: Juan Margallo, Paloma Pedrero, Fermín Cabal y Fernando Colomo./ Miguel García Castro

El documento, que ha sido firmado por más de 300 miembros de la SGAE, entre los que están Pedro Almodóvar, Inés París, Fernando Colomo y Alejandro Sanz, entre muchos otros, pedía la creación de una comisión unitaria que incluyera a miembros de las dos candidaturas que concurrieron a las últimas elecciones de la SGAE, una reforma electoral que amplíe el reducido censo y que limite los mandatos, una limpieza de la deteriorada imagen de la entidad, así como una asamblea extraordinaria.

El candidato de De Otra Manera (DOM), José Miguel Fernández Sastrón, no acudirá mañana a la asamblea ni se unirá a la propuesta de crear una comisión unitaria.

La junta directiva se ha estado acercando a los convocantes de la asamblea 

'Estamos de acuerdo con muchos de los puntos porque, de hecho, ya estaban en nuestro programa electoral, pero lo único que queremos son otras elecciones', explicaron a Público fuentes de la candidatura.

En los últimos días, la actual junta directiva se ha acercado a los convocantes de la asamblea. De hecho, el pasado fin de semana, la junta mandó una carta a los independientes en la que se aceptaban muchos de los puntos del manifiesto de protesta. Esa carta será leída hoy en la asamblea.

En las jornadas previas a la asamblea, Público reunió a cuatro de los impulsores del manifiesto, que definían estos días los últimos flecos de una asamblea, que estiman crucial para la democratización de la SGAE: el cineasta Fernando Colomo, el dramaturgo Fermín Cabal, la autora, actriz y directora teatral Paloma Pedrero y el actor y dramaturgo Juan Margallo. Juntos debaten los puntos claves de un encuentro que tiene lugar fuera de los muros del palacio de Longoria en Madrid y que pretende reunir a los socios de la sociedad de gestión de derechos de autor más importante del país para acordar una reforma.

'El objetivo y razón de la asamblea es crear una comisión unitaria que gestione la SGAE, en lugar de esa que ha nombrado la Junta Directiva y que no es representativa', anunció el director de cine Fernando Colomo.

'Esta comisión debería incluir a miembros de las dos candidaturas que concurrieron a las elecciones, incluida la de Sastrón, más cinco independientes', precisó.

Sin embargo, Sastrón se desmarcó ayer de esa iniciativa, dejando a la asamblea sin uno de sus objetivos principales. Fermín Cabal estima que es 'un grave error'. 'La diferencia entre Sastrón y nosotros es que nosotros admitimos la legalidad de las elecciones nos guste o no. Y él no. Sastrón ha impugnado las elecciones. Dice que el juez le dará la razón. Pero qué pasa si esto sucede dentro de cuatro años', se pregunta el dramaturgo.

Aún así, en la reunión de los cuatro activistas por el cambio, se respiraba optimismo, aderezado con buenas dosis de desconcierto. La razón era una carta remitida desde la junta directiva de la SGAE, el pasado fin de semana, en la que 'aceptaban casi todas nuestras reivindicaciones', según Cabal. 'Usan la palabra refundación, hablan de cambiar los estatutos, de una asamblea general y de convocar nuevas elecciones', precisó Colomo. 'Habrá que discutir cómo llegar a un acuerdo, pero la junta directiva está reculando', dijo.

Sastrón no acudirá a la asamblea ni acepta participar en una comisión unitaria 

En el orden del día de la asamblea está también la creación de tres comisiones de estudio y análisis. 'Una comisión de reforma del reglamento electoral, otra comisión de mejora de la imagen de la SGAE y una de estudio de la situación económica de la sociedad, que sospechamos es crítica', explicó Cabal. 'El rumor es que estamos en quiebra técnica. Hemos adquirido créditos por valor de 380 millones de euros y tenemos un activo de diez millones', precisó.

Ahora bien, existen posturas críticas dentro de la SGAE, que tachan a los asambleistas de ingenuos y que estiman que no tienen potestad para crear comisiones. Los mismos organizadores no saben qué saldrá de la asamblea, pero estiman que es la hora de promover desde la base un cambio en la gestora.

En la reunión, Cabal repite entre risas: 'Que Dios nos asista, que Dios nos asista', la coletilla que usa también para cerrar el orden del día de la asamblea. En efecto, la incertidumbre, con sus dosis de humor ácido, fue la tónica en la reunión entre Colomo, Cabal, Pedrero y Margallo. Uno preguntaba si se había avisado a todo el mundo y soltaba un chiste con cristianos de por medio, otro entraba riendo porque le acababan de confirmar que la Asociación de Humoristas asistiría a la asamblea. Y, de pronto, entre broma y broma, los problemas de logística: '¿Quién va a ocuparse del micrófono?', '¿Cómo haremos para pagar el alquiler de la sala?'.

'No sabemos qué va a salir de todo esto, pero allí estaremos porque lo que los socios necesitamos es hablar y debatir hacia donde irá nuestra sociedad', remarcó Juan Margallo. 'Deberíamos aprender del 15-M'.

Las incógnitas planean sobre la mesa de reuniones. Entre ellas, el nombre de la persona que presidirá la comisión que dirija la SGAE en los próximos meses. Miguel Satrústegui nunca fue bienvenido entre los impulsores del manifiesto. De hecho, su nombramiento era uno de los escollos para el acercamiento entre la actual junta directiva de la entidad y los autores del manifiesto.

'Exigimos máxima transparencia y para eso hace falta que esa figura que presida la comisión rectora sea consensuada, no sólo por la junta directiva, sino también por nosotros, los socios. La idea es que la comisión esté trabajando unos meses hasta convocar nuevas elecciones', explicó Colomo.

Durante la charla, el malestar va tomando la forma de un hombre con nombre y apellido: Eduardo, Teddy, Bautista. 'El malestar existía desde hace años', dice Colomo. 'Lo que ocurre es que ha sido tan gordo lo que ha pasado, que dinamita todo'.

Fermín Cabal lo secunda: 'La candidatura de Sastrón obtuvo el 43% de los votos en las pasadas elecciones. Es un hecho, había mucha gente en contra de Teddy', estima. 'Cuando Bautista reformó los estatutos en 1995 y tomó plenos poderes, ya no tenía que dar cuentas a nadie', explica Cabal. 'Empezó entonces a multiplicar los cargos directivos, que se fueron convirtiendo en los verdaderos dueños de la entidad. Son precisamente ellos los que han sido imputados, no los autores', apunta.

Paloma Pedrero añade: 'La sociedad dejó de ser de los autores. Igual que en España tuvo que morir Franco para que llegara la democracia, en la SGAE ha tenido que morir Teddy para poder empezar con un proceso de democratización', sostiene Pedrero.

El resultado fue un deterioro progresivo de la imagen de la SGAE. 'No podemos negar que ha habido una gestión de imagen que nos compromete a todos y que no ha sido precisamente eficaz. De hecho, si nos están ganando juicios quiere decir que algo de razón nos falta. No creo que debamos enfrentarnos a los internautas y a otras asociaciones, sino hablar y abrir un diálogo social y hacer un catálogo de exclusiones, porque no es normal que se cobre a los colegios', dice Cabal.

Ahora bien, ni hablar del canon. 'Me parece gravísimo que el Ministerio, dando tumbos, anuncie la desa-parición del canon digital, dejándonos con un vacío. Lo que no puede ser es que no se sustituya. Eso sería una catástrofe patrimonial para nosotros', apunta Cabal. Colomo y Margallo comparten la idea de que en la mala imagen que tiene la sociedad confluyen 'intereses de empresas y personas que quieren que la SGAE desaparezca'. Pero, nadie habla de la reformulación de los derechos de autor en la era de internet.

Paloma Pedrero cree que con la asamblea que arranca hoy a las 11 de la mañana ya se está trabajando por la imagen de la SGAE. 'Los autores somos los perjudicados y queremos una sociedad participativa y democrática'. El turno de palabra está abierto.