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Las tres vidas de la reina del rockabilly

Wanda Jackson, coetánea de Elvis Presley, presenta hoy en Cartagena el disco que ha grabado con Jack White

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El fenómeno no es nuevo, pero en la última década se ha intensificado: músicos de categoría se juntan con leyendas de la canción para devolverles el brillo de sus años de gloria. La práctica va más allá del simple dueto: así, se ha visto a Nick Cave, Damon Albarn, Jarvis Cocker, Caetano Veloso o Jean-Louis Murat escribiendo canciones para Marianne Faithfull, Jane Birkin o Françoise Hardy. Pero el incombustible Jack White, exlíder de White Stripes, apuntó un poco más alto y en 2009 le hizo un disco entero a la reina del rockabilly, Wanda Jackson.

Todo comenzó por un comentario de White confesando en una entrevista su admiración por la cantante. 'Al saber que era fan de mi música, mi publicista le contactó para ver si estaría interesado en hacer un dueto conmigo. Él dijo que no, que lo que quería hacer era un disco', responde a Público Jackson, que hoy actúa en el Festival de Jazz de Cartagena.

'White Stripes me parecen originales y diferentes, pero no son de mi época'

Jackson, primera mujer que cantó rock and roll y compañera de fatigas de Elvis Presley a mediados de los cincuenta, ni siquiera había escuchado a los White Stripes. 'Yo no escucho mucho la radio, tampoco música rock. Conocía su nombre y sabía que era una gran estrella del rock and roll. Luego sí que los he escuchado. Me parecen originales y diferentes, pero no son de mi época', explica.

La idea le atrajo, pero desconfiaba de las intenciones de White: 'Me preocupaba que me hiciera cantar como se canta el rock and roll en la actualidad, algo que yo no hago. Pero él dijo que no quería cambiar mi estilo, que sólo quería darme material actual'.

El resultado fue The Party Ain't Over, donde versiona a Bob Dylan, Johnny Cash y Amy Winehouse, entre otros. Según la artista, 'el proceso de grabación fue un placer. White tiene mucho talento y es muy creativo. De alguna manera me recuerda a Elvis, sobre todo en su determinación a la hora de afrontar la música y conseguir lo que quiere'.

'Fui un símbolo para las mujeres, pero yo sólo quería cantar rock and roll'

Se podría decir que Jackson está viviendo su tercera vida musical. La primera se inició en 1955, año en el que compartió gira con Elvis Presley y se convirtió en la primera mujer en cantar rock and roll. Si el género, con sus letras sobre sexo y su ritmo frenético, provocó un enorme escándalo en la pacata sociedad estadounidese, que fuera una mujer la que lo intepretaba fue doblemente rompedor. Por si fuera poco, Jackson no encajaba en el perfil de otras cantantes-maniquí de la época, ya que tocaba la guitarra y componía muchas de sus canciones.

'Fui una pionera y serví de símbolo para muchas mujeres, pero ese no era mi objetivo. Yo sólo quería cantar rock and roll', cuenta. Su mayor éxito llegó en 1960, con Let's Have a Party, publicado, como era habitual, con un tema country en su cara B, un género al que se entregó durante los sesenta.

En 1971, Wanda Jackson desapareció del mapa. No dejó la canción, sino que inició una segunda vida musical, alejada del ojo público, cantando góspel de iglesia en iglesia: 'Me convertí al cristianismo y, por un tiempo, cambié de di-rección. Durante 15 años, mi marido y yo hicimos un trabajo evangelizador. De alguna forma era como estar de gira: yo cantaba góspel en la iglesia y él predicaba'.

Y a Dios, ¿le gusta el rock and roll? 'Dios... Dios es el que nos da la música', responde entrecortada, 'en realidad, todo depende del corazón de la persona que lo está cantando'.