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'Utopía', una conspiración en forma de novela gráfica

Canal + estrena esta noche la serie británica sobre conspiraciones con una estética más propia de las viñetas que de la televisión

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Unos campos. Una voz en off que habla de la presión que sufre el Gobierno por el aumento del precio de los alimentos. Una tienda de cómics. Entra un hombre de traje con una bolsa de deportes amarilla. Saca una tubería. Le sigue otro en chándal con unos andares particulares. Mientras el primero golpea a uno de los clientes con la tubería, el otro pregunta al dependiente si tienen el manuscrito de Utopía. Conseguido el nombre del comprador, una pregunta más, la que acaba cada uno de sus salvajes interrogatorios: ¿Dónde está Jessica Hyde? Una muletilla que les perseguirá como el ‘¿Quién mató a Laura Palmer?' de Twin Peaks. Nadie sale vivo de la tienda de cómics salvo los dos asesinos, el del traje y el del chándal.

Este brutal y rompedor arranque pertenece a 'Utopía', una serie británica que este jueves estrena Canal + (a partir de las 21.30 horas) y que ha funcionado tan bien a Channel 4 que la cadena ha ordenado una segunda temporada. Creada por Dennis Kelly, resulta imposible de clasificar. El tráiler deja al espectador con la extraña sensación de no saber qué ha visto. Y el piloto está montado de tal manera que las preguntas se suceden una tras otra. ¿Por qué es tan importante ese manuscrito? ¿Quién es Jessica Hyde? ¿Quién está detrás de todo? La clave de su éxito está en generar sorpresa y curiosidad a partes iguales.

'The Utopia Experiments' es una novela gráfica escrita en los ochenta por un genetista desquiciado que cuenta con una horda de fans capaces de pasar horas y horas en un foro comentando cada viñeta. Esos frikis son los que desencadenan la acción. Uno de ellos se ha hecho con una segunda parte inédita y convoca a otros cuatro para compartirla con ellos. Cada uno de los elegidos es más pintoresco que el anterior.

Está el loco de las conspiraciones llamado Wilson Wilson (Adeel Akhtar). Becky (Alexandra Roach), la estudiante de doctorado que realiza su tesis sobre Utopía. El informático que aún vive con sus padres a punto de cumplir la treintena, Ian (Nathan Stewart-Jarret). Y el niño prodigio de la tecnología, Grant (Oliver Woollford), que se hace pasar por un broker en el foro. Un particular grupo el que compone el reparto de 'Utopía' y que recuerda, en parte, al de la también británica Misfits. Aquella de unos jóvenes condenados a servicios a la comunidad a los que una tormenta les dota de superpoderes.

'Utopía' se parece a Misfits en eso y también en el tono y la ambientación. La trama transcurre en Inglaterra, pero podría ser cualquier parte. Campos neutrales, edificios de un barrio industrial, esa atmósfera gris... Todo lo más aséptico posible. En cuanto al tono, es tan salvaje y violento como muchos de sus protagonistas. Algo que irremediablemente recuerda también en cierta manera a Black Mirror, por su contundencia y por la crítica que lleva implícita. Curiosamente, las tres series se emiten en Channel 4.

El piloto mostrado por Canal + plantea dos tramas que, todo apunta, acabarán enredándose. A un lado está la persecución a la que los dos asesinos someten a todos aquellos que han tenido contacto con el codiciado manuscrito. Al otro, el complot orquestado por no se sabe muy bien quién para quitarse de en medio al responsable de salud del país y colocar a alguien más de su cuerda. En ambos casos, el nexo de unión parece estar en las farmacéuticas.

El tono es salvaje y violento, como muchos de sus protagonistas

La novela gráfica podría contener algo más que las fabulaciones genéticas de un desquiciado; mientras que en las altas esferas políticas alguien parece estar lucrándose con la compra de una remesa astronómica de vacunas para combatir la gripe rusa. La crítica a las farmacéuticas y a su capacidad para crear enfermedades (algo no tan alejado de la ficción después de ver el programa al respecto de Salvados) subyace durante todo el piloto. Es más, los guionistas no pudieron resistirse a lanzar una crítica al Tamiflu, presentado como la vacuna para combatir la temida gripe aviar de 2004.

El panorama televisivo está plagado de series sobre conspiraciones. Desde la lejana en el tiempo 'Expediente X' a la reciente 'Homeland' o 'House of Cards'. Pero si 'Utopía' tuviese que parecerse alguna sería más a 'Héroes' (salvando las evidentes diferencias cualitativas) por compartir ambas una estética propia de las viñetas. Si la estadounidense 'Héroes' tenía un diseño muy de cómic, 'Utopía' es más una novela gráfica. El planteamiento de los encuadres, la disposición de los personajes, los colores... Incluso en algunas escenas los personajes hablan como si fuesen a salirles unos bocadillos de la boca. Sobre todo el personaje de Arby (Neil Maskell), el asesino que viste con chándal y zapatillas de deporte.

La historia creada por Dennis Kelly lleva colgado el cartel de 'serie de culto'

El amarillo es el color predominante en 'Utopía'. Un tono que recuerda a una de las historias que componen la novela gráfica 'Sin City', de Frank Miller, o al elegido por Quentin Tarantino para 'Kill Bill'. Rara es la escena en la que no aparece este color. Pero las referencias, intencionadas o producto de la imaginación de cada espectador, son muchas. En la primera escena, cuando el asesino de traje deposita con cuidado la bolsa amarilla en el suelo, ¿es casualidad que la posición en la que queda el asa recuerde al icono de Smiley? Quizá sea esa coincidencia la que haga que el asesinato de Geoff (el friki que se hace en primer lugar con el manuscrito) se parezca en cierta manera a la del Comediante en 'Watchmen'.

La gran baza de 'Utopía' y por lo que ha funcionado tan bien en el Reino Unido es por su capacidad para generar curiosidad. El piloto es sólo la carta de presentación. Se responde una pregunta, sólo una, pero surgen muchas más. Para bien o para mal, la historia creada por Dennis Kelly lleva colgado el cartel de ‘serie de culto' desde el primer momento.