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La baja de Benzema cuestiona los métodos de Pellegrini

El Madrid maneja informes sobre una mala preparación física que descuida la musculación

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Benzema contó el lunes que le dolía el pubis. Ayer ya ni se entrenó. Tras la exploración física y la resonancia magnética a las que fue sometido, al delantero francés se le diagnosticó una entesitis del músculo aductor mayor izquierdo que le tendrá una semana de baja como mínimo. Se pierde el partido del sábado ante el Xerez y también el del próximo martes en Lyon, en la vuelta de la Liga de Campeones.

El pubis de Benzema reactiva las alarmas. No es un caso aislado. Es la decimocuarta lesión muscular que sufre la plantilla del Madrid en cinco meses de competición. Otra lesión sin causa traumática. Otra baja sin que haya habido un golpe o una entrada por medio. Demasiadas lesiones espontáneas. El francés se queja del pubis, donde los músculos del muslo se insertan en la ingle. El club ya maneja una explicación a la avalancha de percances, un culpable. Los responsables deportivos estudian al detalle informes que denuncian una mala preparación física que descuida la musculación.

Son ya demasiadas lesiones musculares. Y tendinosas. Justamente el tipo de problemas que apunta a deficiencias en la preparación física, en la puesta a punto, en el acondicionamiento muscular. Poco trabajo de gimnasio y mucho entrenamiento de campo. Mucho balón y pocas pesas. La plantilla del Real Madrid acumula sobrecargas, roturas, tendinitis y entesitis [inflamación de la unión entre tendón y hueso]. Se apunta al trabajo físico.

José Cabello es el preparador físico del Madrid. Llegó de la mano de Pellegrini. Uno de los ayudantes que impuso el chileno al fichar por los blancos. Lo conocía del Villarreal. Cabello estuvo diez años allí, donde desempeñó un trabajo físico con buenos resultados a nivel deportivo. Pero en el club castellonense recuerdan que los métodos del tándem Pellegrini-Cabello situaron el énfasis en el trabajo de campo, con balón. Y que, como consecuencia, las lesiones musculares les dieron demasiados quebraderos de cabeza.

Desde hace años, la preparación física del Madrid es caprichosa. Concede demasiada licencia al interés de cada uno. 'Raúl es un gran profesional. Es el primero en llegar y el que más trabaja' se escuchaba. Y desde la llegada de Pellegrini esta libertad se ha multiplicado. El gimnasio del club es de uso voluntario. Fútbol para todos, pero pesas para el que tenga ganas de trabajar.

Los expertos en prevención de lesiones saben que el trabajo de fortalecimiento es el único eficaz. En el Madrid ese trabajo no es obligatorio. No se realiza en grupo. Son unos pocos los que sudan en el gimnasio. Es probable que los que se están lesionando sean los menos amigos del gimnasio. 'Se lesionan los vagos', se justifican en el club. Pero no es excusa. Si el problema fuera ese, bastaría con hacer obligatorio lo que es voluntario. El club ha tomado nota. Demasiadas lesiones individuales. Bajón general de rendimiento en las segundas partes. El modelo de preparación física está en el punto de mira.