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El Barça cornea al Rayo

Pese a su digna propuesta, el equipo vallecano se convierte en otra víctima más de los azulgranas en el Camp Nou. Los de Guardiola golean con un doblete de Alexis, un nuevo tanto de Messi y otro más de Villa

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Exigidos por la clasificación, cuestionados por la crítica, regresaron los muchachos de Pep Guardiola al Camp Nou y todo volvió a ser como siempre: marcó Messi, goleó el Barcelona, Valdés se mantuvo a cero, y, osado en su despliegue, el Rayo salió con cuatro cornadas, posibilidad contemplada por José Ramón Sandoval al visionar el encuentro como una faena en plaza grande.

Lo es el estadio azulgrana, escenario de las mejores actuaciones del Barça, tan voraz en su campo como timorato fuera. Pese a su digna propuesta, el Rayo se convirtió en la víctima número siete –el Sevilla se escapó con un empate- de los azulgrana, que se colocan a tres puntos del Madrid, gracias al guiño forzado del calendario.

Aunque un año después del 5-0 al Madrid la distancia respecto al líder sea sólo una verdad a medias, los de Guardiola agradecieron su efecto catártico, sobre todo en su parroquia, muy tendente al extremismo. El día que el club cumplía 112 años, la hinchada pasó de silbar a corear a Villa y Alexis en cuestión de minutos, justo el tiempo que ambos tardaron resolver el encuentro y Tamudo, enemigo eterno, se convirtió en blanco de todos los pitidos. Para entonces, Messi había culminado con un gol de los que sólo pueden llevar su firma su fabulosa exhibición táctica. La cabalgada de la Pulga ante el impotente Javi Fuego y su gol en carrera adornaron la triunfante apuesta de Guardiola en la partida de ajedrez que jugaron ambos técnicos.

Valdés se mantuvo una vez más a cero y Piqué forzó la quinta amarilla

Porque el partido fue, desde el inicio, un duelo de estrategas. A la asfixiante presión al hombre que ordenó Sandoval para ahogar al Barça, Guardiola replicó dejando en tres (Mascherano, Piqué y Abidal) su primigenia defensa de cuatro y empleando a Alves como interior. La banda derecha se convirtió así en un corredor para Alexis, el mejor modo de sofocar el ímpetu inicial de los madrileños.

El Barça se coloca a tres puntos del Madrid por un guiño del calendario

Pero desequilibrio ofensivo del Barça fue más bien anecdótico: tres chuts lejanos de Iniesta, sólo uno inquietante. Valdés intervino tanto como Cobeño hasta que Guardiola dio otra vuelta de tuerca a su dibujo. El técnico azulgrana pasó a Messi a la media punta y dio a Alves, Villa y Alexis la avanzadilla del ataque. La fórmula no tardó ni un minuto en surtir efecto. Aunque no firmó ninguno de los tres tantos con los que el Barça concluyó el primer acto, Messi, autor del último, estuvo en el origen de casi todos.

La habilidad del argentino para arrastrar la defensa madrileña, buscar el balón entre líneas, desequilibrar con su imparable dribling y asistir permitió que Alexis abriera el marcador y lo consolidara diez minutos más tarde tras recibir de Xavi. Villa emuló al chileno en el tercero, un regalo de Alves. Ya en el segundo acto, Messi redondeó la faena y, a la espera de que la virtualidad se confirme, dejó al Barça más cerca del líder.