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Champions El Sevilla endereza la Champions

Los de Berizzo superan al Spartak y se ponen segundos del Grupo E

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Banega y Ben Yedder celebran uno de los goles del Sevilla. EFE/Raúl Caro

El Sevilla se vengó (2-1) del Spartak Moscú este miércoles para reflotar sus opciones de avanzar en la fase de grupos de la Liga de Campeones, en una cuarta jornada donde los goles de Lenglet y Banega en el Ramón Sánchez-Pizjuán permiten a los andaluces depender de sí mismos para estar en octavos de final.

Los de Eduardo Berizzo dejaron atrás la dura derrota (5-1) en Moscú para enderezar la 'Champions', subiendo a la segunda plaza con siete puntos, a uno del Liverpool, que superó (3-0) al Maribor, y dos por delante de los rusos. El Sevilla dominó y atacó a partes iguales, pero tanto de Ze Luis al final sacó los nervios y, pese a 15 minutos de sufrimiento, los tres puntos fueron sevillistas.

Se puso serio el cuadro local, que al calor del Pizjuán recuperó el tono y el sabor de la victoria en Europa, al igual que el pasado domingo en LaLiga ante el Leganés tras dos derrotas. El cuadro andaluz mandó sobre el verde y Lenglet hizo justicia en el marcador de la primera parte. Los de Berizzo llevaron arriba la presión y atosigaron a un Spartak que no logró respirar hasta el paso atrás de los locales con el gol.

El doble pivote con N'Zonzi y Pizarro dominó el centro del campo y permitió las salidas con peligro del Sevilla. Banega repartió juego y tanto Nolito como Sarabia percutieron por bandas. Los avisos a la meta rival no tardaron en llegar pero, pese al acoso y al buen ritmo ofensivo, el gol se resistía en el Pizjuán. Tuvo que ser en un córner, con Lenglet buscando su sitio para rematar solo a la red el 1-0 a la media hora.

El cuadro andaluz buscó recuperar energías y bajó el ritmo, descuidando la posesión del balón. El tímido despertar del Spartak no llegó a poner a prueba a Rico y murió con el pitido arbitral del descanso. Tras el paso por los vestuarios, el Sevilla aprovechó la necesidad de marcar en los rusos, para encontrar espacios y montar ataques directos.

Así se plantó Nolito en área rival y rozó el poste en la reanudación, y poco después Banega hizo estallar al Pizjuán con un golazo con la zurda (2-0). El argentino sacó su calidad en un día clave, dando el paso adelante para recuperar su mejor versión. El trabajo parecía hecho e incluso Berizzo dio descanso a su compatriota, pero se sufrió al final con un rival volcado.

El Spartak, necesitado igualmente de la victoria como su rival, buscó sus opciones. El cuadro ruso recortó distancias con algo de fortuna por medio de Ze Luis, uno de los cambios de Massimo Carrera. El Sevilla perdió el control del encuentro y asomaron los nervios durante 15 minutos, sin que se fuera el botín que pone al equipo español en la senda correcta.