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Chema Martínez, plata en la maratón

El atleta madrileño logra la quinta medalla para el equipo español

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El madrileño Chema Martínez dio a España la quinta medalla en los campeonatos de Europa al obtener la de plata en el maratón por detrás del suizo Viktor Rothlin, recuperado de la grave enfermedad que le tuvo durante seis meses apartado del atletismo el año pasado.

Rothlin, subcampeón de Europa en 2006, controló toda la carrera, saliendo a los ataques de sus adversarios y asestó el golpe definitivo en el km. 28. Llegó a la meta en 2h,15:31, seguido de Martínez (2h17:50) y del ruso Dmitriy Safronov (2h18:16) entre el público que abarrotaba el circuito de diez kilómetros.

Con tres atletas entre los seis primeros, pues Pablo Villalobos fue quinto y Rafa Iglesias sexto, España ganó por K.O la Copa de Europa de maratón, que se disputaba simultáneamente.

El calor (29 grados en la salida) y la humedad de Barcelona, cuyos efectos ya experimentaron los atletas en las tres pruebas de marcha y en el maratón femenino, inducían a los 64 corredores a no asumir demasiados riesgos.

Chema Martínez, abanderado español en la ceremonia de apertura, era el más ambicioso de los seis españoles. Octavo en el Mundial de Berlín 2006, el madrileño, de 38 años, había dicho que saldría a ganar. El veterano catalán José Ríos, el salmantino Rafael Iglesias, el extremeño Pablo Villalobos, el malagueño Javier Díaz y el barcelonés Ignacio Cáceres traían objetivos más modestos.

Chema Martínez: 'no tengo fecha de caducidad'

Rothlin, recuperado de la trombosis que sufrió en febrero del 2009 durante un vuelo a los Emiratos Árabes que se le complicó con una embolia pulmonar, se dejó ver desde la salida al frente de la carrera. En 2006 fue subcampeón de Europa y al año siguiente bronce en el Mundial de Osaka.

El primer grupo, con mayoría italiana y española, pasó el 5.000 en 16:35, a un ritmo cauteloso, aunque el italiano Ruggero Pertile y el austríaco Gunther Weidlinger empezaron a imprimir a la carrera un primer impulso que seleccionó ya a una veintena.

Chema, campeón de Europa en 2002 y subcampeón en 2006, las dos veces en 10.000, se mantenía en la segunda fila del grupo, con la experiencia adquirida en 14 maratones terminados. José Ríos, Rafa Iglesias e Ignacio Cáceres formaban también en el paquete delantero.

Los 10 kilómetros se cubrieron en 32:45. Al frente, el gigantesco campeón ruso, Yuri Abramov, que intentó la aventura en solitario, pero Chema le dio caza pocos minutos después y sugirió a Rothlin que le relevara. En el km. 15 (48:40) el suizo salió al ataque del ruso Dmitriy Safronov, un hombre de 2h11:15, pero Martínez respondió.

El tirón de Safronov dejó arriba un grupo de 11 con Chema, Iglesias, Ríos, Rothlin y el francés James Theury, nacido en Kenia, que pasó el medio maratón en 1h07:43.

El grupo, ante el ataque del ex keniano, quedó reducido a seis: Safronov, Chema, Iglesias, Rothlin, Theury y Pertile. El italiano Stefano Baldini, campeón olímpico en Atenas y defensor del título europeo, se retiró después de 23 kilómetros.

Por el km. 24 Safronov e Iglesias cedieron. En cabeza sobraba uno para el podio. Chema pasó el km. 25 en 1h20:09 y lanzó su primer ataque y descolgó a Pertile, pero un kilómetro después el español no aguantó el tirón de Rothlin, que primero se fue con Theury y luego solo, ya sin oposición, hacia la meta.

Martínez se recuperó, alcanzó a Theury y salió en busca de Rothlin. En el km. 30, el suizo (1h35:58) tenía once segundos sobre el español. Por detrás, Pertile había resucitado y alcanzó a Chema en el 32, pero sólo para ceder, otra vez, frente al madrileo.

Rothlin pasó el muro de los 35 en 1h52.12 con un minuto justo sobre Martínez. Pertile pasó, con calambres, a 1:38; Rafa Iglesias a 2:02, ya al límite de sus fuerzas, y Villalobos seguía acercándose hasta emparejarse con Pertile, pero el italiano conservó el cuarto puesto por delante del atleta de Almendrajelo, y de Rafa Iglesias.

A su llegada a Madrid a Chema aún le embargaba la felicidad y la satisfacción que le ha proporcionado la plata en el maratón de los europeos de Atletismo de Barcelona. Si Munich 2002 supuso para el atleta el premio a 'tanto trabajo' y su 'ingreso en el mundo de la alta competición' y Gotemburgo 2006 fue 'un premio a la constancia, a mantenerse en la elite cuatro años más', la medalla de ayer ha sido 'posiblemente la más emotiva'.

Poder competir en casa, rodeado de los suyos, ha contribudo a que este medallista encontra el refugio familiar que le ha dado fuerzas para rendir al máximo. 'Este año he podido disfrutar de un campeonato de Europa en casa con toda la gente, con toda mi familia, con mis hijos, ha sido muy emotivo, incluso al llegar a meta lloré', narra Chema Martínez a su llegada a Madrid. 

Desde hoy, se le planteta un horizonte de trabajo continuado y con la vista puesta en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. 'Lo que tengo claro es que no tengo fecha de caducidad y sigo manteniendo las ganas que tengo y la ilusión todavía por conseguir retos', asegura el atleta, aunque reconoce que cada vez es más difícil estar competitivo y peleando con los mejores pero 'estaré allí', ha agregado el medallista español.