Publicado: 06.11.2014 07:44 |Actualizado: 06.11.2014 07:44

Gema Hassen-Bey: "Quiero subir al Kilimanjaro con mi silla, mi espada y 15 millones de personas"

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Gema Hassen-Bey tiene ya pocas cosas que demostrar en la vida. Anclada a una silla de ruedas desde los cuatros años por un accidente de tráfico, agarró una espada y se convirtió en la mejor esgrimista paralímpica de la historia de España. Cinco Juegos la respaldan -Barcelona'92, Atlanta'96, Sydney 2000, Atenas 2004 y Pekín 2008- y doce títulos olímpicos adornan su palmarés. Pero además, fue la ideadora y presentadora de un programa sobre deporte paralímpico en RTVE, es actriz, compositora, cantante, imparte conferencias de coaching emocial... Y ahora, con medio camino vital recorrido y otro medio por recorrer, Gema afronta el mayor y más difícil de sus retos: convertirse en la primera mujer en silla de ruedas que sube el Kilimanjaro.

La montaña más alta de África -de 5.895 metros de altura- espera a esta luchadora incansable. Un proyecto que va más allá de lo deportivo y que pretende convertirse en social y casi moral. "Pretendo generar un movimiento a través del reto y restaurar los valores que yo llevo marcados a fuego durante toda mi vida deportiva". Para ello, además de llevar un arduo entrenamiento específico, necesitará encontrar apoyo humano y económico con el que pueda hacer realidad el sueño. Pero Gema no teme a nada, ni siquiera a la crisis: "Yo he estado en crisis toda la vida pero gracias a mi esfuerzo he logrado todos los retos que me he propuesto". Ésta vez ni iba a ser menos. Si al final alcanza la ansiada cima, Gema podrá alzar su querida espada y gritar "Libertad".

¿Cómo surgió la idea de subir al Kilimanjaro?

"Al ver que en este reto yo podía ayudar a otras personas fue lo que me hizo decidirme a emplear todo el tiempo de mi vida que necesite el reto"Sebastián Cebrián, director del Dircom, fue al Kilimanjaro y nos pidió a Carlota Castrejana y a mí que le acompañásemos a una presentación de un libro. Allí, me reencontré con un compañero de la universidad que me propuso ir nosotros. Al principio, pensé que no lo iba a hacer, que con cinco Juegos Olímpicos tenía mi saca de deportes ya llena. Pero luego tuve una quemadura, estuve ingresada en el hospital y en ese momento los que me iban a visitar me terminaron por convencer. Este es un reto histórico porque empecé a pensar que podía lograr hacer de este reto también un reto social. Es decir, lograr conectar a mucha gente y generar un movimiento a través del reto y restaurar los valores que yo llevo marcados a fuego durante toda mi vida deportiva. Al ver que en este reto yo podía ayudar a otras personas fue lo que me hizo decidirme a emplear todo el tiempo de mi vida que necesite el reto. Aunque la foto de la cima va a ser fija y será impresionante, yo quiero que me acompañéis en el proceso porque va a ser mucho más interesante.

¿Con qué equipo cuenta para ir?

"Todas las aportaciones y las colaboraciones que nos hagan las personas es lo que a mí realmente me estimula"El equipo se está conformando y a medida que se vaya cerrando lo iremos contando. Yo he creado una página web que se llama Diverscity, que auna los términos de diversidad y ciudad (city en inglés),  y ese es el contenedor del reto. Ahora estoy todavía en la rampa de salida. He tomado el compromiso, mi vida va a girar en torno al reto y tengo que organizar ahora absolutamente todo. El equipo de base tiene que ser muy importante porque yo aquí me juego la vida. También hay que diseñar la silla queme permita subir la montaña y que yo luego pueda legar a otras personas. Esa silla debe permitir la movilidad en varios entornos, en la selva, en entornos rurales... o simplemente para que alguien descubra la montaña. También tengo que buscar los sponsors para financiar el proyecto y estoy buscando ayuda apoyándome en el crowdfunding. Y todas las aportaciones y las colaboraciones que nos hagan las personas es lo que a mí realmente me estimula. Porque esto no va del reto de una súperatleta que consigue subir esa montaña sino de alguien vulnerable como yo me siento que la sube gracias a todos, ya que todos podemos conseguir nuestra cima.

¿Tiene una fecha marcada en la cabeza?

La fecha es cuando esté preparada porque antes tendré que ir subiendo montañas y ver cómo se desarrolla mi cuerpo. Ahora estoy haciendo análisis clínicos para que ver cómo están mis pulmones, si me deja mi corazón, si me deja mi lesión... De momento, va todo muy bien y me dicen los especialistas que la vida deportiva que he llevado me ayudará mucho a afrontar el reto a mi edad. Ahora tengo que cambiar mi dieta y mi idea de entrenamiento con respecto al que llevaba cuando hacía esgrima.

¿Cuál es el plan de entrenamiento que está siguiendo?

Pues ahora mismo me estoy rehabilitando de una operación en el hombro, que se me lesionó fruto de los cinco Juegos en los que competí en esgrima. Los médicos me aconsejaron que me operase para que en la ascensión al Kilimanjaro no surgiesen problemas. Entonces, con la rehabilitación ya estoy compaginando la potenciación muscular y la preparación en el gimnasio Castellana Sports Club. Y después, el siguiente paso será salir a la montaña. 

¿Cómo van a ser los pasos para ir saliendo a la montaña?

Ahora estoy recibiendo toda la información de la gente que sabe de montañismo y tengo que hacerlo por etapas. La siguiente etapa será subir al monte Abantos. He creado un crowdfunding en Indiegogo para valorar el coste que me puede suponer esta primera expedición.

¿Ha valorado de qué maneras piensa lograr financiación para su viaje a África?

Son momentos difíciles. Ahora estamos en crisis, pero yo he estado en crisis toda la vida pero gracias a mi esfuerzo he logrado todos los retos que me he propuesto. Pero es verdad que necesito el respaldo de grandes empresas que también se quieran beneficiar de la imagen de notoriedad que les pueda dar el reto, pero también de empresas de responsabilidad social corporativa. Y también me motiva mucho que puedan entrar pymes aportando cantidades menores o a través de otras colaboraciones. Y también, por supuesto, a través del crowdfunding.

¿Qué características necesita la silla con la que va a subir?

"He pedido que la silla no se quede en un prototipo para mí, sino que se comercialice a precio de fábrica"Pues es que el Kilimanjaro es una montaña muy particular, ya que primero tengo que superar la selva con las ramas y raíces que me pueda encontrar a mi paso, después superar la pendiente volcánica con rocas y una elevación muy alta y por último arriba nos espera la nieve. Yo he pedido que la silla no se quede en un prototipo para mí, sino que se comercialice a precio de fábrica para que la puedan disfrutar otras personas como movilidad reducida que quieran adentrarse en entornos complicados.

Otros dos problemas que tendrá que afrontar en el Kilimanjaro serán la falta de oxígeno y el frío, ¿cómo piensa combatirlos?

Para la altura estoy estudiando mis pulmones y ampliando su potencia. Yo subiré más despacio, entonces para mí baja la barrera peligrosa de falta de oxígeno pero también aumenta mi capacidad de resistencia. Y el tema del frío es muy peligroso para mí porque al no mover las piernas y no tener sensibilidad yo no genero calor. Y todavía no hay ninguna prenda que se adapte a mis necesidades. Por eso, hace falta unir el mundo de la I+D y el del textil para idear un pantalón que pueda, no guardar calor, sino generarlo cuando yo lo necesite al bajar la temperatura exterior.  

¿Qué es para usted más importante? ¿Llegar a la cima o el proceso hasta llegar a ella?

Para mí lo bonito es contar el proceso. Me he cansado ya de la típica foto de la medalla. Yo tuve el accidente de tráfico con cuatro años y desde pequeñita me colgaron el cartel de discapacitada. Yo me negé a eso y cogí la espada y me propuse ganar medallas. Pero a la vuelta de los Juegos Olímpicos de Londres nos tacharon casi de superhéroes. Yo creo que no es ni lo uno ni lo otro. Por eso, durante ese proceso vendrán momentos buenos y momentos malos. Pero los obstáculos quiero ir solventándolos con ayuda de todo el mundo. Pese a que yo tengo un equipo base de 15 o 20 personas, yo quiero ir acompañada por 15 millones de personas que participen.

¿Ha visualizado el momento de alcanzar la cima de Kilimanjaro?

Claro que sí. Yo, cuando veo e imagino mis retos es cuando los afronto. Si alcanzo la cima, yo me voy a llevar mi espada que simboliza todos mis valores. Y allí haré algo con la espada, la levantaré en alto o la clavaré como el rey Arturo... pero algo haré con ella.

Uno de los sectores que más ha sufrido las consecuencias de la crisis ha sido precisamente el del deporte, ¿cómo le ha afectado personalmente?

"A veces nos basamos demasiado en el dinero y nos olvidamos de todas las capacidades que tenemos las personas"Todos los deportistas estamos sufriendo la crisis pero yo siempre me he acostumbrado siempre a trabajar con dificultades. Yo, pese a la beca, trabajaba dos años en proyectos de comunicación y los dos años anteriores a los Juegos me quedaba en paro, me inscribía a todas las competiciones que podía y destinaba el dinero que había ahorrado a estar entre las 12 mejores del mundo y vivir la experiencia de los Juegos. A mí, sobre todo, me han ayudado las personas. No todo es el dinero. A veces nos basamos demasiado en el dinero y nos olvidamos de todas las capacidades que tenemos las personas. Es muy importante que en esta sociedad nos ayudemos y seamos ayudamos. Yo he sido una deportista de élite porque me he enfrentado a las mejores de mi modalidad y tenía que estar muy preparada para conseguir las medallas pero no he tenido nunca un apoyo económico grande. Soy una pionera que trabaja abriendóme paso entre la dificultades.

Pero a veces confiar hoy en la buena voluntad de la gente es complicado, sobre todo de los que están arriba. ¿Qué sensación tiene al ver todos los casos de corrupción que salen a la luz?

"Me preocupan todos los recursos económicos que se destinan y que luego no llegan a los que más los necesitan"Sobre todo a mí me preocupan todos los recursos que se destinan y que luego no llegan a los que más los necesitan. Es decir, tú no me ayudas si tú destinas una cantidad grande a una causa y luego no te responsabilizas de a dónde va finalmente ese dinero. Porque si tu dinero se pierde, a mí no me estás ayudando. Por eso, también hago este reto, en el que habrá total transparencia en cuanto a mostrar a qué se dedicará cada céntimo que la gente aporte. Yo quiero hacer ver que, pese a todo lo que está pasando en nuestro país, hay otra manera de hacer las cosas que es la que tenemos que rescatar. Yo acuñé una frase que es "si te mueves tú, el mundo se mueve contigo". Nunca me he rendido, no miro a la crisis sino que miro adónde quiero llegar. He tenido tantas dificultades en la vida que confío mucho más en la gente que sí que quiere que esto cambie que en la gente que lo ha hecho mal durante tanto tiempo y que ahora están depurando sus delitos.

¿Ha perdido la confianza en los políticos?

Yo en el deporte paralímpico ya veía estas cosas antes de que salieran al público. Yo ya tuve una decepción muy importante con la gestión de la solidaridad hacia nosotros, que no es tal. Por eso, es bueno que lo veamos todos porque cuando lo ves ya no te pueden engañar. El mundo no puede funcionar como lo está haciendo ahora, no es naturalidad. El mundo no puede sostener esta individualidad tan grande que han demostrado los que lo manejan.

"No puedo pensar en dedicar mi tiempo en otra cosa mejor que este reto"Tu faceta más conocida es la de deportista. Pero es usted una mujer polifacética. Comunicadora, conferenciante, cantante, compositora, actriz... ¿hay algún sueño que le quede por cumplir en la vida?

Precisamente éste que estoy afrontando ahora. Es el sueño de sueños. Si consigo lograr lo que quiero, para mí es lo más grande que he hecho en mi vida. Lograr este reto entre todos es lo más gratificante y no puedo pensar en dedicar mi tiempo en otra cosa mejor.

Esa actitud tan positiva que tiene ante la vida la traslada a sus conferencias, ¿de qué les suele hablar a tus auditorios?

Les cuento que yo no tengo la fórmula mágica para el éxito y que además creo mucho en el fracaso. Lo importante es que te fijes una meta, que trabajes mucho y que nunca te rindas a pesar de las dificultades que te puedas encontrar. Hay que aprender que en la vida ganas y pierdes continuamente. En el deporte yo he aprendido mucho cuando he ganado, pero cuando he perdido he aprendido más. Por eso, hay que saber cuando estás en un momento bajo lo que viene es subir pero también hay ser consciente de que cuando tienes fama y te va bien lo que llega entonces es bajar. Así que hay que relativizar todo porque en realidad lo importante es tener la experiencias y los valores que adquieres por el camino. Yo no me creo la mejor, yo no soy super Gema, que puedo volver al hospital en cualquier momento. Por eso, este tiempo de crisis es para rehacernos.

¿Qué trabajo queda todavía por hacer en los deportes minoritarios y en los paralímpicos para que logren más visibilidad en los medios?

Yo creo que el deporte tiene que cambiar la gestión deportiva que se está haciendo, porque es muy tradicional. Deben entrar también mujeres en altos cargos deportivos. La aportación femenina trae cosas distintas al modelo tan masculino que sigue imperando en el deporte.  En cuanto a los deportes paralímpicos, yo pertenezco a la mejor generación de la historia, que durante un ciclo de tres Juegos desde Barcelona'92 logró una media de 100 medallas. Ahora estamos bajando y estamos por debajo de las 40 medallas. Gracias al gran trabajo que se hizo en Barcelona'92 se lograron después esos éxitos y es una pena que ahora no se aproveche la experiencia de todos aquellos atletas para sentar las bases del nuevo deporte paralímpico, que no se está regenerando. Seguimos pensando mucho en la obtención de medallas, todo está muy focalizado en eso. Y lo importante es sembrar el camino para esas medallas y no hay nadie mejor que un atleta paralímpico para motivar a futuros deportistas paralímpicos. Hay muchos compañeros abandonados y en el mejor de los casos están vendiendo cupones. Y están deseando trasladar todas sus experiencias y no se les ha reconocido. La generación de los 'cienmedallistas' fueron los que lograron crear el ADOP y están siendo desaprovechados. Es necesario depurar, modernizar y poner el foco en el deporte por el deporte.

Por último, le pido un ejercicio de imaginación periodística, ¿qué noticia te gustaría encontrarte un día en los medios de comunicación?

Sería maravilloso encontrarme que España, por fin, se ha depurado y que se ha convertido en un país más justo. Y más a nivel personal, el titular sería que dentro de un año hemos alcanzado la cima del Kilimanjaro y que hemos restablecido a través del deporte los valores que necesita la sociedad.