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Otro gran capitán

Puyol toma el relevo del mítico Juanito Segarra que en su día levantó las cinco copas de 1952

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Ni una gota más de sudor para alcanzar la copa. Al capitán del Barça le bastó con dejarse llevar por la felicidad, preso de la emoción de quien se sabe parte de la historia, para alcanzar la tarima del Zayed Sports de Abu Dabi donde recibió, de manos del presidente de la Fifa, Joseph Blatter, rodeado de sus compañeros, la copa de las copas. El trofeo que certifica si es que hacía falta refrendo que este Barça es el mejor equipo del mundo.

Carles Puyol, su capitán, digno heredero del gran Juanito Segarra, que defendió el brazalete azulgrana en el Barça de la Cinco copas, alzó ayer como ya hiciera este año en otras cinco ocasiones el único trofeo que faltaba en la vitrinas del club. Nadie mejor que el de La Pobla para ilustrar el espíritu de este Barça que aboga por la cultura del esfuerzo, de la solidaridad. Del inconformismo. Más allá de la inmensa calidad de sus jugadores.

Para los veteranos, Puyol era el chico melenudo del que no se zafaba ni Figo

Puyol Litos (de Carlitos) para los de casa y Puyi para los compañeros de equipo aterrizó en La Masia cuando ya contaba 17 años, tras superar una criba con varios muchachos, entre los que estaba su hermano Putxi, que duró casi un mes. Ramón Sostres, un abogado del pueblo, amigo de la familia y afincado en Barcelona, también le había concertado unas pruebas con el Zaragoza por si, finalmente, la aventura culé no fructificaba.

Pero Puyol, un chaval obstinado, se quedó. Y vaya cómo le fue. 14 años después, aquel extremo derecho que destacaba por su espectacular físico se ha convertido en uno de los mejores zagueros del mundo.

Luis Enrique, su mentor

El central azulgrana, que debutó en el primer equipo en 1999, heredó el brazalete de Luis Enrique, en 2004. El asturiano, junto con Iván de la Peña, sigue formando parte de su círculo más íntimo de amigos. 'Puyol representa lo que debe ser un capitán. Es un ejemplo para el vestuario', asevera.

'Yo veo al Puyol del Crakovia [programa de humor de TV3], y más allá de la caricatura que hacen del personaje, pienso: ese es Puyi. Lo pintan como un tío que se va a la cama a las diez y lleva el pijama del Barça, tiene las sábanas con el escudo del club, y también la manta. Y el despertador. Ese es Puyol, un chaval que piensa en el equipo las 24 horas del día', cuenta, con su habitual pasión, Luis Enrique. Y prosigue: 'Pregúntale a Casillas o a Raúl. Carles no sólo se ha ganado el respeto de sus compañeros de equipo sino también el de los rivales. Y eso, no lo consigue cualquiera'.

'Un día, llegaron del filial Xavi, Gabri, Mario Rosas y un chico melenudo recuerda. Xavi era muy bueno, pero muy pequeño. A este lo van a tirar con un bufido, pensamos. Gabri era un tío trabajador. Mario, uf, era el que tenía más calidad; una técnica impresionante. Y luego estaba Puyol. ¿Qué hace este aquí?, nos preguntábamos los veteranos. Pero entonces veías que Figo, que se iba de todos, las pasaba canutas para zafarse del melenudo. Y el resto, lo mismo', relata, gesticulando, el asturiano.

'Acabábamos los entrenamientos, y ahí se quedaba Puyol, perfeccionado el toque y la salida con la izquierda', rememora el ahora técnico del filial azulgrana. 'Su capacidad de superación es admirable insiste. Busca una imagen de su primer año en el primer equipo y mira cómo la desplazaba con la izquierda y cómo lo hace ahora. Es muy bueno tácticamente, y eso, en un central es impagable. Sabe cuando tiene que ser contundente, cuando salir al corte, cuando anticipar; y rara vez se equivoca. Puyol no es sólo su físico', defiende. 'Y los más importante es que si estás a su lado es imposible que no te contagie su energía', sentencia.

'Hay que reconocerle a Van Gaal que viera en ese chico del filial que jugaba de interior el defensa más puro que tiene ahora el Barça', conviene Luis Enrique. 'Un tío que se dedica en cuerpo y alma a su trabajo', añade. Así, en su día, preocupado por unas persistentes molestias en la espalda consecuencia de una lesión abdominal mal curada Puyol descubrió el pilates, que sigue practicando un par de días a la semana.

También, inconformista, en 2008, tras un mal inicio de temporada y picado por las críticas, contrató los servicios de una asesoría deportiva dirigida por Joan Vilà, ex técnico del Barça, para que le ayudaran a mejorar su juego. Y con ellos siguió durante la Eurocopa. 'A Puyi no le retirará el físico sino la cabeza', concluye Luis Enrique.