Público
Público

Llorente pasa la révalida del gol

El delantero pucelano, con 11 goles, se consolida en la máxima categoría

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

No me intimidará la Primera División, aunque sé que hay un mundo con respecto a Segunda', aseguraba Joseba Llorente la temporada pasada con el ascenso del Valladolid ya en la mano. Ese mundo diferencial es el abismo que selecciona al jugador de Primera y al de Segunda; tiene que ver con la calidad, con el menor tiempo para pensar y ejecutar los gestos técnicos, y también, con la escasez de regalo por parte del contrario.

'Los centrales de Primera son más duros porque saben estar. Saben entrar y pegan con más cabeza. Te cuesta más rebasarlos y también van mas a su rollo. En Segunda te buscan y te provocan para sacarte del partido', asegura el jugador más rápido en marcar un gol en la historia de la Liga; algo menos de siete segundos. 'No lo ensayamos ni una vez en los entrenamientos. Víctor me decía que un día lo íbamos a intentar y decidimos, cinco segundos antes de que el árbitro pitara el inicio del partid ante el Espanyol, que lo íbamos a hacer. Corrí, cazé el balón y se lo elevé a a Etxeberria. Esa jugada sale una vez de cada mil y, ensayarla no merece la pena porque es muy difícil que salga'.

Llorente ya se ha medido a los grandes caciques del área, Milito, Ayala, Puyol, Cannavaro, pero con ninguno lo ha pasado tan mal como con los centrales del Almería: ' Me apeetecía enfrentarme a centrales como Ramos, Puyol, Márquez... Al Madrid, con Cannavaro al frente, le hicimos bastantes ocasiones en el partido de la primera vuelta. Sabemos que Ramos y Cannavaro tienen puntos débiles y se los buscaremos este domingo. Sin embargo, con Carlos García y Pulido, del Almería, fue imposible y mira que lo intentamos. Nos conocían del años pasado en Segunda y sabían todos nuestros movimientos. No es que no tuviéramos ocasiones, es que no nos dejaban crearlas. Nos cortaban todas las vías de pase de nuestros centrocampistas y se anticipaban constantemente'.

Números de Primera

Fijo para Mendilíbar, Llorente ya no puede decir que 'el fútbol me debe 20 partidos en Primera para saber si puedo o no jugar ahí. Al principio me costaba un poco, pero confío mucho en mí. Tengo la cabeza fresca para el remate, para que no me pueda pesar la presión por jugar en la máxima categoría. Ante todo me siento un jugador que ha tenido que jugar en Segunda. Ahora, cuando he llegado a Primera, no he intentado hacer más cosas de las que sé; eso le pasa a muchos que, deslumbrados por la categoría, pretenden hacer más de lo que saben'.

11 goles, ocho a un toque, son las cifras que le avalan como goleador para Primera. 'El gol es instinto y frialdad, en Primera y en el equipo de mi barrio en el que jugaba en Hondarribia'. Si Llorente tenía que despejar la incógnita de la categoría a la que pertenecía, también existía la duda de si el atrevimiento en Segunda de Mendilíbrar de defender con la defensa a 40 metros de la portería y presionar muy arriba no sería osadía en Primera.

Un sello y dar la cara

'Teníamos dudas al principio, es lógico, pero enseguida demostramos que también podíamos jugar así en Primera. Creamos muchas ocasiones, aunque sí es cierto que nuestros defensas ahora tienen más trabajo porque en Primera hay más calidad y te hacen daño cuando dejas espacios. Pero somos un equipo que siempre da la cara en los partidos independientemente del rival. Vamos a por todas en todos los campos y es un sello que nadie nos puede cuestionar'. A Llorente le alimentan desde las bandas Capdevila y Sisi: 'Con los dos me entiendo muy bien. Buscamos situaciones que beneficien su salida por banda'. De los dos, Sisi es el que más ha llamado la atención. Es culibajo como Onésimo, aquel extremo del Valladolid de los años 80 en el que Cruyff quiso ver a un Garrincha potencial y lo fichó para el Barça: 'La proyección de Sisi es tremenda. Es muy rápido de piernas cuando regatea y se pasa el balón de una bota a otra. Además tiene una cosa que no suelen tener los jugadores de sus características; trabaja mucho. Le ves subir, bajar, meter la pierna, presionar. No es el típico regateador que sólo está pendiente del uno contra uno. Aún le queda mucho que aprender, pero ya es internacional Sub-21 y puede llegar a la absoluta si sigue así porque de coco anda bien. Lo tiene amueblado'.