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Medallas en la recta final

El promedio de edad de los ocho atletas españoles que subieron al podio en Barcelona es de 32 años

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Los Mundiales de Berlín ya encendieron la alarma el año pasado. Los dos únicos medallistas de España en el Olympiastadion, Marta Domínguez y Chuso García Bragado, sumaban 72 años de edad. ¿Dónde está el recambio?, se preguntaban entonces los aficionados.

Los Europeos terminaron el domingo en Barcelona con una buena jornada para el equipo español, aunque insuficiente para compensar el desastre de los cinco primeros días. Ocho metales son una cifra cortísima al lado de los 15 de 'Munich' 2002 y de las también 15 previstas por el presidente Odriozola, quien, por cierto, rechazó hacer declaraciones. Y el balance se antoja más pobre aún si se compara con el excelente momento del deporte español, con fútbol, tenis o ciclismo en lo más alto del panorama mundial.

No existe un bloque para el recambio, tan sólo algunas individualidades

Los ocho medallistas de la selección presentan un promedio de edad elevadísimo: 32 años. Una edad que señala la madurez y anuncia la recta final de una carrera deportiva. Chema Martínez es el más veterano de la selección. A sus 38 años sigue siendo el número uno español del maratón. Lleva cuatro años dominando la distancia y espera competir en los Juegos de Londres con 40 años. Un récord.

Todo indica que los ocho medallistas de Barcelona serán los que lideren de nuevo la selección dentro de dos años. Y de ellos, tan sólo Casado y Olmedo, ambos con 27 años ahora, están en edad de seguir progresando en su rendimiento. La lógica indica que el resto está comenzando la curva de bajada.

Serrano: «Hay que contratar más entrenadores y detectar talentos»

La detección de talentos jóvenes es la clave para sacar al atletismo español del remolino. 'Yo lo que haría ahora mismo es ir a Francia e Inglaterra para averiguar lo que están haciendo allí, porque han vuelto a subir de una forma tremenda y con gente muy joven', señala Antonio Serrano, entrenador del mediofondista Higuero.

Para resolver el problema de la escasez de talentos jóvenes en el atletismo español, Serrano propone una mayor diversificación del trabajo. 'En el CAR de Madrid hay cuatro grupos de corredores y no damos abasto. Yo entreno a 20 atletas y ya no puedo asumir más. Sin embargo, en otras zonas como Galicia, País Vasco o Catalunya están muy flojos. Es cierto que hay centros de tecnificación, pero lo que habrá que hacer es detectar allí más talentos. Hay que contratar más entrenadores. Tal y como están las cosas, hoy por hoy, el futuro lo veo mal', apunta el técnico.

La inmigración es una de las esperanzas del atletismo español. Los hijos de los inmigrantes marroquíes están mostrando unos niveles excelentes en las pruebas de fondo y pueden ser los llamados a continuar los éxitos de atletas como Jesús España en 5.000 metros. 'Este año, la selección española que fue a los Mundiales Escolares de cross estuvo compuesta por seis atletas. Cuatro de ellos eran hijos de marroquíes, ya nacidos en España. Es fundamental que estos chavales, que ya tienen 16 años, no dejen el deporte', indica Serrano.

De momento, el mejor antídoto para el envejecimiento de la selección se llama Eusebio Cáceres. El alicantino, que ha saltado 8,27 metros en los Europeos (récord continental junior) representa la mayor bocanada de aire fresco de los últimos años. Pero falta un bloque, una generación. Las individualidades deberán tomar el relevo de toda una generación que agota ya sus dos últimos años.