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Neptuno se acostumbra al éxito

Los jugadores del Atlético de Madrid celebran con sus aficionados la Supercopa de Europa conseguida ante el Chelsea

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El dios Neptuno volvió a recibir a la hinchada del Atlético de Madrid en una nueva celebración, tras la consecución, anoche, en Mónaco, y ante el Chelsea, el campeón de la Liga de Campeones, del título de Supercampeón de Europa, lo que le acredita como el mejor equipo del año en el Viejo Continente.

Es la cuarta vez que recibe a la marea rojiblanca en poco más de dos años, dos veces en el 2010 y otras dos en el actual. Pero no se cansa y ya comienza a pedir más éxitos para el próximo año, y no sólo europeos.

Hoy, el equipo salió a las 20.00 horas de su estadio, el Vicente Calderón, con destino a las entrañas de Madrid para celebrar por sus calles su nuevo título. La comitiva, presidida por un autobús descubierto con la leyenda 'Campeones, 4 títulos europeos en 3 años', se paseó por Puerta de Toledo, Gran Vía y Paseo de Recoletos antes de llegar, a las 20:45 a la Plaza de Neptuno.

Poco le importó al dios el retraso sobre la hora prevista, menos a sus seguidores, en torno a diez mil, que con cánticos, saltos y celebraciones esperaban a sus héroes.

Porque un título siempre sienta bien, y más cuando se consigue como se hizo, goleando al equipo que más dinero ha dispuesto para fichar en los últimos años y que ahora da cobijo al que siempre será el 'niño' Torres, que lleva tatuado el escudo atlético en el corazón, y que cedió a un espigado portero, Courtois, para que se fogueara, antes de que fuera merecedor de defender su meta.

Venció por 1-4. Tres goles de Falcao en el primer tiempo encarrilaron el encuentro y el brasileño Joao Miranda dio la puntilla, si no estaba ya dada, en el segundo acto.

Hoy todo fueron buenas palabras, alegría, gritos, cánticos de celebración, menciones a los jugadores, de toda la afición, de toda España. También hubo quienes se acordaron del máximo rival en la capital, y se escucharon voces del equipo y de la afición que aseguraron que se volverían a ver pronto, aquí, en este mismo lugar.

Neptuno ha desentumecido sus músculos y se está poniendo en forma para seguir con el ritmo de las celebraciones de sus aficionados.