Publicado: 18.07.2016 08:15 |Actualizado: 18.07.2016 08:15

"No hay que mirar el talonario, en espíritu no nos puede ganar nadie"

La selección española masculina de waterpolo estará en unos Juegos por décima vez seguida. Un fijo en la quiniela que aspira a recuperar la gloria de los año noventa. Por ambición no será. "Queremos el oro", resumen los jugadores Guillermo Molina y Fran Fernández, respaldados por el seleccionador, Gay Hernández: "No podemos tener límite". 

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:
Los jugadores de la selección española de waterpolo posan bajo el agua en el CSD. /ALMUDENA TOMÁS

Los jugadores de la selección española de waterpolo posan bajo el agua en el CSD. /ALMUDENA TOMÁS

MADRID.- Impone mucho ver, tocar y sentir la potencia en el agua de hombres de casi dos metros de altura y músculos como rocas, que se baten el cobre en el agua. Ese es el privilegio que pudimos compartir un grupo de periodistas hace unos días en la piscina del Centro de Alto Rendimiento de Madrid, a los que la selección española de waterpolo abrió sus puertas de par en par.  No solo para responder a nuestras preguntas sino para permitirnos ser, por un rato, compañeros de fatigas en el líquido elemento y ofrecernos una 'master class' sobre el sufrimiento que comporta un deporte como éste. 

Apenas queda ya un mes para que la selección masculina debute contra Italia en los Juegos Olímpicos de Río 2016 y por eso estos días aprieta en su preparación. Horas y horas diarias de machaque en el gimnasio y de sesiones eternas en la piscina. Todo para llegar a la cita olímpica con el cuerpo y la mente preparados para alcanzar lo más alto. Y es que la ambición de jugadores y cuerpo técnico no consiente nada que no pase por las medallas. 



"Nunca puedes plantearte un campeonato sin tener la ambición de estar entre las medallas porque ya empiezas perdiendo. Un sexto puesto es nada. Nosotros queremos el metal y, evidentemente, queremos el oro", deja claro Guillermo Molina, uno de los estandartes de esta selección y que encara sus cuartos Juegos. Ambición que comparte su compañero Fran Fernández, "nosotros ahora mismo trabajamos para optar a lo máximo, queremos el oro olímpico". Un metal, el más caro posible en el deporte, para el que solo cabe un camino que se recorre "soñando y trabajando".

Guillermo Molina: "Nunca puedes plantearte un campeonato sin tener la ambición de estar entre las medallas porque ya empiezas perdiendo"

Una filosofía ganadora que impone el seleccionador, Gaby Hernández, que les exige aspirar a lo máximo: "No podemos tener límite, vamos a por todas. Sabemos que va a ser muy duro y muy igualado. Los partidos se decidirán por pequeños detalles y hay que estar muy fuertes como grupo para superar esos momentos difíciles". Una igualdad en la que insiste Molina: "El waterpolo se ha igualado muchísimo en los últimos años y ahora hay muchos equipo en un nivel muy parecido".

Gaby Hernández: "Si estamos todos juntos, tenemos un altruismo total y una confianza plena en nosotros mismos seguro que superaremos los momentos difíciles"

Y para superar esas situaciones complicadas que pueden surgir, como en cualquier campeonato de alto nivel, el seleccionador apuesta por la unidad y la concentración máxima: "Nadie puede vender a un compañero en el agua. Si estamos todos juntos, tenemos un altruismo total y una confianza plena en nosotros mismos seguro que superaremos los momentos difíciles, que al final son los que te llevan a lo más alto".

Nadie duda de que el recorrido en Río será áspero. Para empezar, España está encuadrada en el mismo grupo que Francia, Montenegro, Italia (subcampeona olímpica) y la actual campeona olímpica, Croacia. De sobra es conocido el potencial y la experiencia de las selecciones balcánicas o de Italia, por ejemplo. Pero España quiere recuperar el sitio al que se aupó en esos gloriosos años 90 con la plata de Barcelona y el oro de Atlanta. Han pasado dos décadas de aquellas tardes milagrosas de agosto, en las que Estiarte y compañía hicieron vibrar a un país entero con sus goles. Y hoy, hay una generación de jugadores que aspira a escribir una nueva página de gloria para este deporte, incapaz de separarse de unos Juegos desde Moscú 1980. 

Fran Fernández: "Es todo un éxito que nuestro deporte lleve diez ediciones seguidas sin faltar a los Juegos. El waterpolo es un deporte con tradición"

"Es todo un éxito que nuestro deporte lleve diez ediciones seguidas sin faltar a los Juegos. El waterpolo es un deporte con tradición. En España siempre que se habla de Olimpiadas, suena el nombre del waterpolo y se recuerdan aquellos éxitos que se consiguieron en los años 90. Ahora, nosotros esperamos en Río escribir otras líneas en la historia de este deporte", afirma Fernández, que milita en el Barceloneta. Y por eso, remarca Molina, "es un honor formar parte de este equipo. Esperemos no bajarnos nunca del carro".

Waterpolo, sinónimo de sufrimiento

Gaby Hernández: "Los jugadores en deportes como el waterpolo dan mucho más de lo que reciben"

Un éxito basado, una vez más, "en los milagros", como reconoce Molina, que se lamenta de lo mucho que ha sufrido este deporte con la crisis, donde "los clubes han tenido que hacer saltos mortales para mantener a sus trabajadores". Esa falta de dinero que solo se suple con imaginación, talento y sacrificio. El seleccionador así lo reconoce: "Los jugadores en deportes como el waterpolo dan mucho más de lo que reciben, por eso están en un deporte en el que hay que sufrir, hay que pelear para conseguir la recompensa y que todo se reduce a trabajar muy duro con los pocos medios que tienen".

Foto de familia de la selección masculina de waterpolo en la piscina del CAR de Madrid. /ALMUDENA TOMÁS

Foto de familia de la selección masculina de waterpolo en la piscina del CAR de Madrid. /ALMUDENA TOMÁS

Por eso, Gaby Fernández deja una frase que resume a este equipo: "Las selecciones contra las que vamos a competir tienen mucho más dinero pero no hay que mirar el talonario, hay que mirar la ambición y hay que mirar el espíritu y en espíritu no nos puede ganar nadie".  Y observa que el grupo va en la buena dirección: "Veo a los jugadores con mucho compromiso, con muy buena actitud, están peleando muy duro. Están con mucha ambición, con mucha ilusión y con muchas ganas de competir".

Guillermo Molina: "Hemos conseguido recuperar un espíritu que parecía que habíamos perdido"

Mientras Molina aporta las cuatro palabras con las que define a esta selección: "Sacrificio, compañerismo, trabajo y espíritu" y reflexiona sobre algunos valores que parecían enterrados: "Hemos conseguido recuperar un espíritu que parecía que habíamos perdido y tenemos una capacidad de sacrificio fuera de lo normal para lo que es un deporte".

Un sacrificio que les llevará, incluso, a perderse ese momento mágico e inolvidable en la vida de todo deportista, el de la ceremonia de inauguración en Maracaná. Italia espera al día siguiente por la mañana y unos Juegos van más allá de un desfile repleto de selfies. "Lo de menos es ese momento, lo de más es darte cuenta, cuando te tires al agua, de que estás en unos Juegos Olímpicos. Lo importante es valorar el momento que te va a dar el agua, que es el que te va a dar la gloria o no". Palabra de seleccionador.