Publicado: 16.04.2014 18:32 |Actualizado: 16.04.2014 18:32

Por el placer de una buena Copa

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Llega el curso a mediados de abril y comienzan los fuegos artificiales. La hora de desenvolver los regalos. La hora de jugarse los títulos. Y el primero, la Copa. Una gran fiesta del fútbol, que se maximiza por la revelancia de los contendientes. Real Madrid y Barcelona vuelven a enfrentarse, como hace tres años y también en Mestalla, por levantar el primer gran título de la temporada. Para ambos es un caramelo. Un combinado bien preparado y dispuesto para deleitar el paladar. La noche en Valencia destilará fútbol. El Atlético aguarda sucesor.

Cada uno el título contiene significados bien distintos. Para el Barcelona no hay margen ya para otro error. La Copa se asemeja a una tabla de salvación en una temporada marcada por excesivas polémicas. El zumbido fuera del campo -con los casos de Neymar, Messi, el cambio de presidencia, la sanción de la FIFA- se han unido y han influido en el desarrollo deportivo del equipo. Y la última semana ha sido infernal. Primero, el Atlético les apeó de las semifinales de la Champions y en Granada se alejaron tres puntos vitales para quedar rezagados en la lucha por la Liga.

Dos golpes directos al mentón moral del equipo. Por eso, Gerardo Martino pidió ayer hacer borrón y cuenta nueva. "No hay que buscar revanchas o intentar solucionar en esta competencia cosas que no se hicieron en otra", advirtió. Y recordó a sus jugadores que tienen condiciones para superar en fútbol al Real Madrid, ya que la Copa solo la ganarán jugando bien. Más allá de las discusiones sobre un cambio de ciclo, la continuidad del argentino al frente del equipo pasa por lo que suceda en Mestalla. Su gestión en el cambio de estilo del equipo, su sistema de entrenamientos y su relación con algunos jugadores pasan una reválida de altura.

Para el Real Madrid, todavía vivo en las tres competiciones, supone amarrar un trofeo tras un año en blanco. Carlo Ancelotti quiere hacer olvidar para siempre la sombra de Mourinho con su primer título con el escudo madridista. Y lo tendrá que hacer sin la estrella de su escuadra, el portugués Cristiano Ronaldo, que tendrá que ver el partido desde la grada por su lesión muscular. El técnico italiano, que cuenta con otras bajas de relevancia, deberá demostrar que es capaz de sacar partido de toda su plantilla y que también sabe ganar en los grandes partidos. Hasta ahora ese ha sido su handicap. En Liga ha perdido en los dos choques contra el Barcelona y la derrota en Champions ante el Dortmund -pese a la clasificación a semifinales- todavía colea. 

Las bajas y las sensaciones marcan el choque, que se presenta impredecible para el espectadorBajando al césped, las bajas y las sensaciones marcan el choque, que se presenta impredecible para el espectador. Martino vuelve a encontrar en la defensa su mayor dolor de cabeza. Gerard Piqué, con una fisura en la cadera, Carles Puyol, que sigue con sus problemas en la rodilla derecha y Marc Bartra, que arrastra una sobrecarga en los isquiotibiales derechos, han viajado sin tener el alta médica. Hasta última hora no se conocerá al acompañante de Mascherano. Puyol ya se postuló para hacer el último favor al Barça y Bartra se entrenó ayer con normalidad. Otras opciones podrían ser Busquets, que ya se retrasó en Granada, o Adriano Correia. 

Para construir el ataque, la opción más segura es que seguirá apostando por los cuatro bajitos sacrificando las alas. Pedro y Alexis partirán desde el banquillo. Xavi, Cesc, Iniesta y Messi asumirán el mando. Especialmente relevante es el papel que jugará el argentino tras sus últimas y decepcionantes actuaciones. Su laconismo preocupa al barcelonismo. Y su colocación en el campo no termina de resultar. Sin embargo, ante el Madrid siempre aparece el gran Messi. Les ha marcado 21 goles. Nadie, en la historia de los clásicos, ha marcado más que él.  

El Madrid tiene el reto de imponerse al Barça sin Cristiano, precisamente el autor del gol que le dio al club su última Copa. Aquel testarazo en la prórroga dio a Mourinho su primer título, rompió la hegemonía impuesta por Guardiola y desató una tensión inusitada entre los dos grandes del fútbol español. Ahora el portugués solo piensa en llegar al partido de ida contra el Bayern. Y el resto del equipo adquiere una motivación extra ante el contratiempo. Su hueco en el campo está destinado a dos hombres sin ningún cambio en el esquema. Illarramendi o Isco. Aunque parece ser que el virtuosista malagueño le ganará el puesto al vasco, marcado desde Dortmund.

Más allá de Cristiano, Ancelotti cuenta con sensibles bajas. Como las de los laterales Arbeloa y Marcelo, la del 'general' Sami Khedira o el del resolutivo Jesé Rodríguez. Pero sobre el campo tiene mimbres para ofrecer un once de completas garantías. Casillas asumirá el mando bajo los palos. El portero vuelve a una final con el Madrid tres años después. Está imbatido en Copa y es experto en jugar finales. Ocho ha disputado en su dilatada carrera. Sin embargo, no se enfrenta al Barcelona desde hace 555 días.

Sergio Ramos llega a tiempo para formar con Pepe en el centro de la zaga, con Coentrao y Carvajal por las bandas. Xabi Alonso, Modric e Isco formarán el trío de centrocampistas. Y arriba, tres genios del balón como Di María, Bale y Benzema. El argentino se ha destapado en las últimas actuaciones. El francés necesita reencontrarse con el gol y el galés está ante su gran oportunidad. La filosofía del equipo está clara. "No estamos planteando el partido para intentar desbloquear a un equipo muy fuerte como el Barcelona, vamos a intentar jugar nuestro partido, con nuestra identidad", dejó claro Ancelotti.

Mestalla marcará, para bien o para mal, el paso de los dos grandes del fútbol español. El Barcelona busca su vigésimo séptimo título, el Madrid el decimonoveno. Antes, la jornada será intensa en todo Valencia con dos aficiones entregadas. El catalanismo, inmerso en el proceso soberanista, recibirá al himno español y al rey con una pitada. Después, 22 jugadores pondrán su talento a disposición del balón y Mateu Lahoz intentará impartir justicia. 


Barcelona: Pinto; Alvés, Bartra, Mascherano, Jordi Alba, Sergio Busquets, Xavi, Iniesta, Messi, Cesc y Neymar.

Real Madrid: Casillas; Carvajal, Pepe, Sergio Ramos, Coentrao; Xabi Alonso, Modric, Isco; Di María, Bale y Benzema.

Árbitro: Mateu Lahoz (colegio valenciano).

Estadio: Mestalla.

Hora: 21.30 (La 1).