Publicado: 29.03.2016 12:39 |Actualizado: 30.03.2016 12:21

Alierta deja la presidencia de Telefónica tras 16 años al frente

La multinacional de comunicaciones estará dirigida por el hasta ahora consejero delegado, José María Alvarez-Pallete.

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El hasta ahora presidente de Telefonica, Cesar Alierta, con el número dos de la compañía, Jose Maria Alvarez-Pallete, en la presentacion de resultados de 2015 de la operadora. REUTERS/Juan Medina

El hasta ahora presidente de Telefonica, Cesar Alierta, con el número dos de la compañía, Jose Maria Alvarez-Pallete, en la presentacion de resultados de 2015 de la operadora. REUTERS/Juan Medina

MADRID.-  Telefónica sorprendió el martes al anunciar que su presidente ejecutivo, César Alierta, abandona el cargo tras casi 16 años al frente de la multinacional, a la que ha convertido en una de las operadoras más grandes del mundo, con presencia en 21 países, y pionera en dar el salto hacia la convergencia de los servicios de telecomunicaciones.
. A sus 70 años, Alierta propone al actual número dos, José María Álvarez-Pallete, como nuevo presidente ejecutivo con efectos previsiblemente desde el 8 de abril, fecha en la que se reúne el consejo de administración de la operadora.

Las acciones de Telefónica reaccionaron con alza a la noticia y sumaron al cierre un 1,48% (hasta los 9,860 euros por título), pese a cotizar minutos antes de la noticia en negativo. Alierta seguirá formando parte del consejo de administración, y centrará también sus aportaciones en temas sociales y de progreso, como es la Educación Digital y la presidencia ejecutiva de Fundación Telefónica.



Álvarez-Pallete, economista de 52 años, lleva 17 en la cúpula directiva y más de tres en el puesto de consejero delegado y es considerado por Alierta como "el directivo más preparado para afrontar con éxito los retos que impone la revolución digital"

El nuevo jefe de la principal operadora española ha tenido cargos relevantes en divisiones clave del grupo, destacando en sus labores en el ámbito internacional y de finanzas de Telefónica, aunque se muestra especialmente orgulloso de la incubadora de start-ups Wayra creada personalmente. Los analistas consultados creen que mantendrá una estrategia similar. Una vez que acceda al nuevo puesto, deberá nombrar al menos a un nuevo consejero delegado que le sustituya.

El presidente de Telefónica, César Alierta, concerva por el móvil tras la presentación de las nuevas "Lanzaderas de empleo" de la Fundación Telefónica. EFE/Fernando Villar

Alierta nació en Zaragoza el 5 de mayo de 1945 y es licenciado en Derecho por la Universidad de Zaragoza y cuenta con un Master en Administración de Empresas por la Universidad de Columbia (Nueva York).

Es uno de los empresarios más influyentes de la España del boom económico. Antiguo agente de cambio y bolsa (director general del Área de Mercado de Capitales en el Banco Urquijo y fue presidente fundador de la Sociedad Beta Capital), con compañeros tan ilustres como el presidente de BBVA, Francisco González, el empresario zaragozano fue nombrado en 1996 presidente de la entonces pública Tabacalera. Durante estos años impulsó y favoreció la fusión transfronteriza con la compañía francesa Seita, de la que nació Altadis (ahora controlada por Imperial Tobacco).

En 1997, fue nombrado consejero de Telefónica y participó en la votación que en mayo de 2000 rechazó la adquisición de la operadora holandesa KPN, impulsada por el entonces presidente Juan Villalonga, con la oposición del Gobierno de José María Aznar. Precisamente, fue la pérdida de confianza en Villalonga (compañero de colegio del entonces presidente del Gobierno) la que llevó a César Alierta a asumir la presidencia de Telefónica en julio de 2000, justo antes de la crisis de las tecnológicas.

César Alierta sucedió a Juan Villalonga al frente de Telefónica en julio del 2000

El empresario zaragozano tomó las riendas de la operadora, cuyo valor en bolsa entonces era equivalente a algo más de 90.000 millones de euros. Tras llegar a ser la primera empresa industrial del país en superar los 100.000 millones de euros de capitalización antes del estallido de la crisis en 2007, la operadora tiene un valor de mercado actual de unos 48.340 millones de euros

Al frente de la compañía, ha capitaneado la entrada y salida de Telefónica de diversos mercados, como, por empleo, el brasileño, o su última gran apuesta, Reino Unido, del que saldrá tras la venta de O2. En el plano laboral, bajo su mandato, Telefónica ha abordado dos expedientes de regulación de empleo, uno de 2003 a 2007, que afectó a 13.500 trabajadores, y otro de 2011 a 2013, para 6.500.

En la actualidad, la compañía centra su estrategia en tres mercados que considera prioritarios: España, Alemania y Brasil. Con más de 47.219 millones de euros de ingresos en 2015, en los 15 años de presidencia de César Alierta, según datos de la compañía, se ha pasado de 68 millones de clientes a más de 322 millones, de los que el 87% están fuera de España. Esta diversificación geográfica tiene también su reflejo en los ingresos, pues en la actualidad, el 74% provienen ya de fuera de España, frente al 50% del año 2000.

Junto a la internacionalización, la transformación en una operadora convergente en un mundo cada vez más digital ha sido otra de los signos de identidad de la etapa de Alierta, con más de 100.000 millones de euros de inversión acumulada.

Telefónica es la décima empresa de telecomunicaciones por capitalización del mundo y la cuarta de Europa. Por clientes totales, Telefónica ocupa la sexta posición del mundo por detrás de las operadoras chinas, American Móvil y Vodafone.

Telefónica centra su estrategia en tres mercados que considera prioritarios: España, Alemania y Brasil

Además, Alierta preside desde su creación, en febrero de 2011, el Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC), una entidad constituida por 15 grandes empresas españolas y el Instituto de Empresa Familiar que aporta propuestas para mejorar la competitividad, ayudar a la recuperación económica y fortalecer la confianza internacional en España.

El cambio en lo más alto de la cúpula de una multinacional todavía muy ligada a los poderes públicos, llega en un momento de interregno parlamentario, a la espera de que se forme un nuevo Gobierno o se celebren nuevas elecciones. "Es un momento de hacer un cambio en el que no tienes el riesgo de que venga el político de turno que te quiera poner al suyo. Alierta vino puesto por el PP, Pallete es más un gestor al que no se le conoce afiliación política", afirma un analista que pide mantener el anonimato.