Publicado: 02.03.2016 18:41 |Actualizado: 02.03.2016 18:41

La banca recauda 20.000 millones de euros al año por comisiones a sus clientes

La organización de consumidores Adicae denuncia que los recargos por operaciones y por el mantenimiento de cuentas y de tarjetas suponen la tercera parte de los ingresos de las entidades financieras y pide al Banco de España que regule su aplicación para evitar los aumentos “arbitrarios e injustificados” que están sufriendo los clientes de los bancos.

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La organización de consumidores y usuarios Adicae recoge firmas para denunciar abusos con las comisiones ante una oficina de Bankia en Zaragoza.

La organización de consumidores y usuarios Adicae recoge firmas para denunciar abusos con las comisiones ante una oficina de Bankia en Zaragoza.

ZARAGOZA .- La banca española recauda 20.000 euros al año por comisiones de las operaciones que realizan sus clientes, una cifra que supone la tercera parte de los alrededor de 60.000 millones que ingresa en un ejercicio, según ha denunciado este martes la organización de consumidores Adicae, que ha puesto en marcha varias acciones para intentar atajar el aumento de este tipo de prácticas. Y eso que su negocio, pese a la crisis y tras el rescate, es boyante.

“Este aumento de las comisiones, de manera arbitraria e injustificada, se produce porque muchos pagos de cualquier persona tienen que pasar por las entidades financieras”, explica la vicepresidenta de Aicar-Adicae en Aragón, Ana Solanas, que considera que “vamos hacia un sistema de comisiones insostenible para un consumidor medio” y que teme que “estas medidas van dirigidas a expulsar a los clientes con poca vinculación con el banco, pocos ahorros o problemas de deudas”.



Las estimaciones de Adicae señalan que un cliente medio de una entidad financiera, con una cuenta corriente y otra de ahorro y con una tarjeta de débito y de crédito pagaría unos 400 euros al año en comisiones si realizara 18 transferencias y dos ingresos en metálico en ventanilla. “Lo que están haciendo los bancos es intentar sanear sus cuentas mediante las comisiones”, añade.

Los bancos encarecen las comisiones 40 euros en tres años

La asociación cifra la media de estos peajes entre 250 y 529 euros anuales. Ese elevado coste para el consumidor se debe, básicamente, a la subida generalizada de las comisiones, que desde 2012 ha sido de una media de 26,37 euros en el caso del mantenimiento de la cuenta, de 4,8 en el de la tarjeta de débito y de 4,9 en los descubiertos. Algunos bancos llegan a gravar a sus clientes con 15 euros por la comunicación de la falta de fondos y con 35 por reclamarle que cubra el desfase; es decir, 50 con independencia de la cuantía del agujero.

En esos apenas tres años las comisiones se han encarecido una media de 40,76 euros, según revela un estudio elaborado por Adicae, que señala al Banco Popular como el que más cobra por mantenimiento de cuentas -120 euros, el doble que en 2012- y por descubiertos: un 4,5% del desfase con un mínimo de 20 euros, al que hay que sumar 39 más cuando reclama al cliente que lo cubra.

La organización de consumidores y usuarios Adicae recoge firmas para denunciar abusos con las comisiones ante una oficina de Bankia en Zaragoza.

La organización de consumidores y usuarios Adicae recoge firmas para denunciar abusos con las comisiones ante una oficina de Bankia en Zaragoza.

Sabadell y Caixabank tienen la tarjeta de crédito más costosa, con 43 euros anuales –el primero la subió tres y el segundo la bajó nueve en ese periodo-, mientras que el Santander, que ganó más de 5.000 millones de enero a septiembre es el que más cobra por la de débito, con una comisión de 36 euros tras duplicar esta tasa en tres años.

Nueva tendencia: las comisiones peregrinas

En los extremos opuestos, aunque no a mucha distancia, se sitúan BBVA y Caixabank, que “solo” cobran 48 euros anuales por mantener una cuenta, mientras el mismo banco catalán es el único de los grandes que no grava la comunicación de un descubierto –la tasa del 4,5% es generalizada en las entidades- y el de origen vasco el que menos peaje aplica a su reclamación -30 euros- además de ser el único que lo ha bajado.

La tarjeta de débito menos gravosa es la de Bankia, que solo se lleva 20 euros anuales por plástico, mientras el Popular es el menos cicatero con la de crédito, por la que recauda 35. Esta entidad prevé repartir este año un dividendo de 302 millones, casi dos tercios de los cuales irán a las arcas públicas.

Paralelamente, los bancos han comenzado a aplicar en los últimos meses lo que Solanas calificó como “comisiones peregrinas”: hasta veinte euros por emitir una tarjeta, 60 céntimos por cada apunte en la cuenta –retrocesiones y anotaciones de intereses incluidas-, dos euros por un ingreso en metálico en ventanilla, seis por una gestión de conformidad –llamar a otra sucursal para que dé el visto bueno a una operación- y, en el caso del Santander, diez euros por efectuar ingresos en cuentas de las que no se es titular.

“Hacen falta unas reglas del juego”

“La situación en la que se encuentran los bancos lleva a que busquen una serie de ingresos fijos a través de los consumidores, con las gestiones más básicas y creando nuevas comisiones”, señala Solanas, que destaca que las propias entidades eximen de algunos de esos recargos a los clientes que tienen “vinculación” con ellas.

La vicepresidenta de Aicar-Adicae en Aragón, Ana Solanas, con Eduardo Pastor, técnico de la organización.

La vicepresidenta de Aicar-Adicae en Aragón, Ana Solanas, con Eduardo Pastor, técnico de la organización.

Adicae ha puesto en marcha una serie de acciones para denunciar estas prácticas de las entidades financieras, entre las que se incluye una recogida de firmas de apoyo a un documento que remitirán al Banco de España y en que reclaman, entre otras medidas, la aplicación de un sistema de “proporcionalidad” que incluya algún dato objetivo –el IPC por ejemplo- como referencia para fijar las comisiones, recuperar la obligatoriedad de comunicar al Banco de España –retirada en noviembre de 2011- y a las principales organizaciones de consumidores y usuarios la decisión de aplicar cada nuevo gravamen, habilitar mecanismos para negociar esas cuantías y, también, combatir los criterios de regresividad como la aplicación de peajes más onerosos para las cuentas con saldos menores, ya que entraña el riesgo de expulsar a las familias de rentas bajas del sistema bancario.

“Hacen falta unas reglas del juego”, incida Solanas, que añade que “a las comisiones tradicionales se les están añadiendo otras que nadie controla” y anima a los clientes de los bancos a “que revisen sus cuentas y reclaman por las nuevas comisiones”.