Publicado: 22.11.2016 13:21 |Actualizado: 28.11.2016 15:12

Báñez reconoce el agujero que sus 'tarifas planas' para la contratación han creado en la Seguridad Social

Plantea que los 1.900 millones de euros dejados de ingresar por estas reducciones de cotización sean financiadas por los Presupuestos Generales del Estado

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a ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, durante su comparecencia hoy en la Comisión del Pacto de Toledo.-EFE

a ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, durante su comparecencia hoy en la Comisión del Pacto de Toledo.-EFE

MADRID.- Para la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, la Seguridad Social y las pensiones no están en riesgo. tan sólo reconoce un "deterioro" debido a la destrucción de empleo durante la crisis. Reconoce que hay un reto por delante, pero no se muestra preocupada pese a las advertencias de los expertos. Báñez asegura que el sistema de pensiones es "amplio, rentable y resistente" y que hoy se pagan "más pensiones que nunca, a más pensionistas y más altas", con un crecimiento medio entre 2011 y 2016 del 6,61 %.

El único problema que la ministra encuentra es el generacional, ha afirmado en la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo. La fórmula para garantizar la estabilidad financiera del sistema es la capacidad de crear riqueza. Sólo así, ha dicho, los españoles podrán recibir una pensión pública "adecuada y justa".



Pocas propuestas ha puesto encima de la mesa salvo una. Y ni siquiera la ha defendido Báñez en el Congreso. ha sido el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, en declaraciones durante la ministra hablaba en la comisión. Burgos ha venido a reconocer que parte de la culpa de ese deterioro la ha tenido su propio ministerio con la creación de diferentes tarifas planas para incentivar la contratación indefinida. Por eso, el Ministerio de Empleo ha planteado que las tarifas planas y otras reducciones en las cotizaciones a la Seguridad Social, que suman hoy 1.900 millones de euros, sean financiadas por los Presupuestos Generales del Estado (PGE), al ser convertidas en bonificaciones.

De esa manera, se "libera" a la Seguridad Social de una aminoración de ingresos y se pasan todas esas políticas de apoyo al empleo a los Presupuestos General del Estado, que es lo que pide el Pacto de Toledo. Burgos ha asegurado que ya se está en condiciones de asumir por parte del Estado "todo el compromiso de gasto que suponen las políticas de empleo" y ha confiado en que la medida cuente con el respaldo de la Comisión, y que se ponga en marcha en estos presupuestos.

El secretario de Estado ha añadido que, en estos momentos, las políticas de apoyo al empleo se hacen a través de bonificaciones, que son transferencias del Servicio Público de Empleo (SEPE) a la Seguridad Social o reducciones, entre las que encuentran las tarifas planas. En los años de crisis y dado que había que poner "toda la carne en el asador" se han ido incrementando las reducciones, aproximadamente a unos 1.900 millones de euros.

Trabajar más años

Por otra parte, Báñez ha señalado que se tienen que asumir obligaciones de futuro y hay que ilusionar a los jóvenes para que sientan el sistema de Seguridad Social como propio. Sin embargo, ha reconocido que el principal desafío de la sociedad española es el progresivo envejecimiento de la población. "Hoy pasamos más tiempo como jubilados que como adolescentes", ha afirmado.

Báñez: "Hoy pasamos más tiempo como jubilados que como adolescentes"

Por ello, hay que seguir adoptando medidas que permitan pagar un mayor número de pensiones más altas durante un periodo más amplio, lo que exige la mejor economía posible y un sistema que tenga en cuenta la evolución de los elementos en los que se sostiene, ha apuntado Báñez. Palabras técnicas generalistas que no incorporan medidas para acabar con el déficit de la Seguridad Social.


La única receta que ha defendido ni siquiera es nueva y consiste en prolongar la vida laboral de los trabajadores. Limitar la vida activa de millones de personas "no tiene sentido", ha dicho ya que va "en contra de la libertad individual y el progreso social". Además, cree que la convivencia entre generaciones es la nueva realidad española y "no se puede vivir de espaldas a ella".

Todo ello para elogiar la última medida del Gobierno en funciones, la compatibilidad voluntaria del empleo y la pensión al 100%, algo que "refuerza las oportunidades de las personas y la oportunidad de España para competir en el futuro". Para la ministra, también es importante recordar que la incidencia del 'baby boom' va a desaparecer y a partir de 2050 cambiará el signo de las pensiones sobre el dato total.

Pensiones de viudedad y orfandad vía Presupuestos

Báñez ha recomendado también durante su intervención en la Comisión del Pacto de Toledo, que se siga aumentando la separación de las fuentes de financiación para aliviar el déficit del sistema de pensiones y ha sopesado la posibilidad de que las pensiones de orfandad y viudedad se financien a través de impuestos, vía Presupuestos Generales del Estado (PGE).

En este contexto, ha afirmado que sacar las pensiones de orfandad y viudedad de la Seguridad Social no tiene por qué ser un cambio en la naturaleza jurídica de las llamadas pensiones de muerte y supervivencia, "no tiene que ver una cosa con la otra".

El problema es la la caída del empleo

Ha recordado que las cuentas de la Seguridad Social se han visto deterioradas "sensiblemente" durante la crisis, ya que se ha tenido que afrontar a un aumento importante de los pensionistas, de la cuantía de la pensión y del periodo de pago de la misma por la esperanza de vida.

El deterioro se ha producido "esencialmente" por la destrucción del empleo, según la ministr. En datos,  un 60% del deterioro neto de la salud financiera del sistema se debe "exclusivamente" a la reducción de ingresos por la destrucción masiva de 3,3 millones de empleos durante la crisis. De los nuevos contratos que se están creando, temporales y a tiempo parcial, y de la reducción de los salarios y, por ende, de las cotizaciones, no ha dicho ni una palabra,

La titular de Empleo y Seguridad Social ha afirmado que el sistema ha tenido que hacer frente a los crecientes compromisos de gastos y la fuerte reducción del empleo. Sin embargo, ha subrayado que se ha conseguido reducir "sustancialmente" el ritmo de deterioro medio de las cuentas del sistema de Seguridad Social en el periodo 2012-2016 en comparación con el periodo de 2008-2011.

En la actualidad, el componente contributivo presenta un déficit del 1,6% del PIB, que, según Báñez, es consecuencia fundamentalmente primero del gasto derivado del mayor número de pensionistas y del "profundo" descenso de los ingresos como consecuencia de la pérdida de afiliación registrada en la crisis.