Publicado: 03.08.2015 12:34 |Actualizado: 03.08.2015 12:34

La electricidad marca en julio su precio más alto por la ola de calor

El precio medio del mercado mayorista, o 'pool', se situó en 59,54 euros por megavatio hora (MWh), un 23,5% por encima del mismo mes del año pasado.

Publicidad
Media: 1.33
Votos: 3
Comentarios:
El sol se opne detras de unas torres de electricidad en Carletonville, al oeste de Johannesburgo. REUTERS/Siphiwe Sibeko

El fuerte calor en julio ha provocdo un aumento en la demanda eléctrica. REUTERS/Siphiwe Sibeko

MADRID.- El precio medio del mercado mayorista de la electricidad, o 'pool', se situó en 59,54 euros por megavatio hora (MWh) en julio, lo que supone el precio más alto del año y un 23,5% por encima del mismo mes del pasado ejercicio, según datos de la Asociación Empresarial Eólica (AEE).

Este incremento en el precio se debió, principalmente, a una subida en la demanda eléctrica, como consecuencia del calor, así como a una menor presencia en la generación de la eólica, que aportó un 14,1% menos que en el mismo mes del año pasado, lo que motivó una mayor entrada del carbón, que fue la principal fuente de electricidad con el 25,4%.



Aún así, la patronal señala que si no hubiese soplado nada de viento y no se hubiese podido aprovechar la energía eólica, el precio medio hubiese sido 13,83 euros por MWh más caro, lo que hubiera situado el precio del 'pool' en el más alto desde 2008.

En julio, el carbón fue la principal fuente de electricidad, y aportó un 25,4% del total

Como consecuencia de la presencia del carbón como principal fuente de generación, este mes de julio ha sido, en términos de emisiones de CO2, el más sucio desde 2007, aumentado un 20% respecto a julio de 2014, indica la AEE.

En lo que va de año, la generación con combustibles fósiles se ha incrementado en un 42%, mientras la producción con renovables se ha reducido un 13,9%.

Según la patronal eólica, las causas no son otras que el aumento acelerado de la demanda eléctrica (del 3,3% en el año y del 11% en julio), la disminución del 30% de la hidráulica, la menor generación eólica (un 6,6% inferior a la del año anterior) y "la parálisis total de nuevas instalaciones renovables".