Publicado: 18.10.2016 16:39 |Actualizado: 18.10.2016 18:07

La UE se ve forzada a posponer la firma del 'TTIP canadiense' por el bloqueo de Bélgica 

Los Veintiocho se dan de plazo hasta el viernes, en la reunión de jefes de Estado y de Gobierno. La cumbre UE-Canadá se cancelará si no se resuelven las reservas de la región francófona belga

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Imagen de la manifestación contra los acuerdos de libre comercio con Canadá (CETA) y EEUU (TTIP) el pasado fin de semana en Madrid. EFE/Víctor Lerena

Imagen de la manifestación contra los acuerdos de libre comercio con Canadá (CETA) y EEUU (TTIP) el pasado fin de semana en Madrid. EFE/Víctor Lerena

BRUSELAS.- Los Veintiocho han aplazado finalmente la firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Canadá (CETA por sus siglas en inglés) y han trasladado a los jefes de Estado y de Gobierno la responsabilidad de alcanzar un acuerdo para resolver el veto de Bélgica en su encuentro de este jueves y viernes.

Los responsables de comercio de los socios comunitarios estaban convocados a una reunión extraordinaria para firmar el tratado comercial con Canadá, así como para autorizar la rúbrica de la UE como bloque y su aplicación provisional. Sin embargo, la oposición de Valonia, la región francófona de Bélgica, al tratado impide al Gobierno de su país pueda dar su visto bueno a la misma.



La comisaria de Comercio, Cecilia Malmström ya había advertido a su llegada que iba a ser complicado lograr que todos los socios diesen su visto bueno a la firma del CETA. En la rueda de prensa posterior, la liberal sueca ha confirmado que continuarán las "intensas" conversaciones con Bélgica.

En el mismo sentido, ha confirmado que es necesario que los jefes de Estado y de Gobierno alcancen un acuerdo al respecto en el Consejo europeo de esta semana. "Los canadienses tienen que saber si pueden reservar los billetes o no. Si no conseguimos tener este acuerdo no habrá cumbre" ha apuntado, en referencia a la cumbre bilateral del próximo 27 de octubre, en la que se espera que ambas partes firmen el acuerdo.

De izq. a der., el ministro de Economía alemán, Sigmar Gabriel; el ministro de Desarrollo Económico esloveno, Zdravko Pocivalsek; el ministro de Exteriores luxemburgués, Jean Asselborn, y la ministra de Comercio sueca, Ann Linde, conversan antes del inici

De izq. a der., el ministro de Economía alemán, Sigmar Gabriel; el ministro de Desarrollo Económico esloveno, Zdravko Pocivalsek; el ministro de Exteriores luxemburgués, Jean Asselborn, y la ministra de Comercio sueca, Ann Linde, conversan antes del inicio de la reunión del consejo de ministros de Comercio de la Unión Europea en Luxemburgo. EFE/Julien Warnand

Por su parte, el ministro de Economía de Eslovaquia, Peter Ziga, que este mes ostenta la presidencia de turno de la UE, ha confirmado que "todos los Estados miembro excepto uno están a bordo en términos de sustancia" y que las "consultas con Bélgica todavía están en marcha para encontrar una solución".

"La presidencia y al Comisión están comprometidas para lograr un resultado exitoso. Es un esfuerzo conjunto. Creo que llegaremos a un resultado positivo a tiempo, pero no podemos perder tiempo y desperdiciar esfuerzos", ha manifestado el ministro eslovaco.

Confían en encontrar una salida

En cualquier caso, tanto Ziga como Malmström han mostrado su confianza en que se pueda encontrar una salida que resuelva las objeciones de Valonia. "Las buena noticia es que estamos avanzando hasta este claro objetivo. Quizás no es un sprint, pero tampoco es una maratón, es algo en medio", ha ejemplificado el primero.

"En este tema hay que ser optimista, es un deber", ha sentenciado la comisaria sueca, antes de reiterar que el Ejecutivo comunitario sigue trabajando con el Gobierno federal belga y con los Ejecutivos de las regiones del país para "escuchar sus preocupaciones y tratar de solucionarlas".

La comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, conversa con el ministro de Exteriores belga, Didier Reynders, antes del inicio de la reunión del consejo de ministros de Comercio de la Unión Europea en Luxemburgo. EFE/Julien Warnand

La comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, conversa con el ministro de Exteriores belga, Didier Reynders, antes del inicio de la reunión del consejo de ministros de Comercio de la Unión Europea en Luxemburgo. EFE/Julien Warnand

Así, Malmström ha apuntado que estas objeciones son "similares" a las mostradas por otras capitales y que fueron abordadas en la declaración conjunta que han elaborado Bruselas y Canadá, que se adjuntará al texto del acuerdo y tendrá valor legal.

"La intención (de la declaración) es subrayar lo mejor del CETA, garantizando también que los ciudadanos entiendan que no hay nada que nos fuerce a bajar los estándares, que seguimos cooperando en materia de desarrollo sostenible y que nada forzará a ninguna entidad o nivel a privatizar sus servicios públicos", ha insistido.

Según han informado fuentes europeas, Austria y Eslovenia son de los socios que han visto satisfechas sus preocupaciones iniciales a través de esta declaración conjunta. También ha aprobado la firma del tratado Alemania, que tenía el mandato de garantizar las condiciones que estableció el pasado jueves el Tribunal Constitucional del país (básicamente que sólo se aplicarán de forma provisional las partes que son competencia de la UE y que Alemania podrá abandonar unilaterlamente el tratado).

El ministro eslovaco también ha explicado en la rueda de prensa que la UE "está al tanto" de la situación específica de Bulgaria y Rumanía, que reclaman el levantamiento de la exigencia de visados para sus nacionales cuando viajen a Canadá.

Replantear el futuro de la política comercial

En cualquier caso, Malmström ha afirmado que "hay muchas lecciones que aprender" del proceso comunitario sobre el CETA de cara a futuros tratados de libre comercio, como el que se negocia actualmente con Estados Unidos (TTIP por sus siglas en inglés).

"Creo que tenemos que sentarnos todos para discutir cómo se debe efectuar la política comercial en un futuro. Hay claros beneficios si la Comisión negocia en nombre de los Veintiocho, pero tenemos que hacerlo de tal forma que los acuerdos comerciales no tarden años en ser ratificados", ha señalado, antes de asegurar que muchos Estados miembros comparten esta opinión.