Publicado: 22.05.2015 18:22 |Actualizado: 25.05.2015 08:15

La reforma laboral del PP aceleró la bajada de salarios entre los trabajadores precarios

Un informe de CCOO demuestra que la bajada salarial se agudizó con la llegada del PP al poder y cómo ha contribuido a aumentar la desigualdad y la pobreza laboral durante la crisis.

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Un trabajador durante su jornada laboral en una fábrica./ EUROPA PRESS

Un trabajador durante su jornada laboral en una fábrica./ EUROPA PRESS

Un reciente informe publicado por el gabinete económico de Comisiones Obreras (CCOO) titulado Los efectos de la crisis en los salarios, dibuja la realidad que todos, menos el Gobierno del PP, ven y palpan cada día: en España la devaluación salarial, el aumento de la desigualdad retributiva y el aumento de la pobreza laboral están a la orden del día. 



Los salarios suponen la mitad de la riqueza generada en España, y lo que viene a poner negro sobre blanco el informe de CCOO es que durante la recesión el salario medio bajó en España en términos reales

Esas son las tres principales consecuencias de la crisis en los salarios y en la vida de los trabajadores. Pero el informe de CCOO va un poco más allá: hace un exhaustivo análisis de la evolución de las retribuciones salariales en los años de la recesión, entre 2008 y 2013, y explica con detalle qué factores han influido en esa negativa evolución.

Los salarios suponen la mitad de la riqueza generada en España, y lo que viene a poner negro sobre blanco el informe de CCOO es que durante la recesión el salario medio bajó en España en términos reales pese a que en la negociación colectiva entre sindicatos y patronal se pactaron subidas moderadas. Es más, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) entre 2008 y 2013 el salario mensual medio aumentó en términos nominales —la cantidad de dinero que percibe el trabajador— un 5,3%, pero cayó en términos reales —contando la inflación— un 3,2%

Es necesario, sin embargo, separar el trigo de la paja. La bajada de los salarios no ha sido uniforme. CCOO analiza la evolución salarial en dos periodos bien diferenciados: durante el conjunto de la recesión (2008-2013) y entre los años 2012 y 2013, una vez que el PP aprobó la reforma laboral.

CCOO asegura que entre 2008 y 2010 los salarios medios crecieron "tanto en términos nominales como en términos reales, reflejo de las mayores subidas salariales nominales que se arrastraban todavía de los años de crecimiento".

Pero según avanzaba la recesión, los salarios se fueron amoldando a la situación económica y desde 2009 empezaron a moderar su crecimiento, por lo que, se puede leer en el informe "a partir de 2010 el crecimiento nominal de los salarios se sitúa por debajo de la inflación".

Entre 2011 y 2013 los salarios perdieron 3,2 puntos de poder adquisitivo.

Así que entre 2011 y 2013 los salarios perdieron 3,2 puntos de poder adquisitivo. Y es que en los años 2012 y 2013, ya con el PP en el poder, el ajuste salarial fue más intenso, aunque como señala el informe, "el recorte del salario medio es relevante, pero moderado: se estanca en términos nominales pero cae en términos reales por la inflación".

La reforma laboral aprobada en febrero de 2012 contribuyó sin duda a la bajada. Ante el empuje de la crisis, sindicatos, patronal y Gobierno apostaron por la moderación salarial en los acuerdos de negociación colectiva en todos los sectores. 

Eso repercutió también en los salarios de entrada al mercado laboral, que también han acusado un efecto a la baja. Conseguir un primer empleo, sobre todo, si uno es joven, conlleva sueldos bajos. Pero, además hay otro factor a tener en cuenta: lo que los economistas llaman "intensificación del factor trabajo". Esto viene a ser un aumento de la productividad a costa de bajar los salarios. "La crisis ha reducido el empleo en mucha mayor medida que la producción. Ha aumentado la producción por trabajador, lo que implica que se ha intensificado la explotación del trabajador y se ha reducido su participación en el valor generado". 

El objetivo declarado de todo esto era crear empleo, pero eso no se logró hasta el año 2014. El precio pagado por los trabajadores españoles ha sido, pues, alto: en nombre de la creación de empleo,  en 2009 se inició una moderación salarial que terminó por traducirse a partir de 2011 en una devaluación que se ha consolidado según avanzaba la crisis sin que sus pretendidas virtudes aparecieran por ninguna parte.

Sin embargo, el informe concluye que en 2014 ha sido más favorable a los salarios: aunque se mantiene la moderación, ha habido una ligera subida real de los mismos por la bajada de la inflación.  

La devaluación salarial ha tenido una derivada: la desigualdad salarial ha aumentado, sobre todo entre los trabajadores que ganan menos y los que tienen contratos más precarios. "El ajuste salarial ha sido superior entre los trabajadores más precarios (temporales a tiempo parcial) mientras los indefinidos a tiempo completo apenas lo han acusado", señala el informe, que también cuenta que durante la crisis "la ganancia de los trabajadores con bajos salarios ha evolucionado peor que la ganancia de aquellos con salarios altos".

"Durante 2012 y 2013 se aceleró el ajuste salarial, agudizándose la bajada salarial entre los temporales y ralentizándose entre los indefinidos"

Los datos que aporta CCOO son irrebatibles: entre 2008 y 2013 el salario medio mensual de un trabajador a tiempo completo creció un 1% en términos reales (un 9,9% en el nominal acumulado); por el contrario el salario medio de un trabajador a tiempo parcial habría sufrido un descenso del 7% en términos reales. La diferencia es muy llamativa. 

La brecha también es evidente entre aquellos que tienen un contrato temporal. "Durante 2012 y 2013 se aceleró el ajuste salarial, agudizándose la bajada salarial entre los temporales y ralentizándose entre los indefinidos", afirma el informe. Y aporta más datos: entre 2008 y 2013 el salario medio mensual de los asalariados indefinidos a tiempo completo aumentó un 8,3% nominal aunque bajó un 0,5% en términos reales; a continuación se sitúan los asalariados indefinidos a tiempo parcial (cuyo retribución creció un 5,8% nominal, pero bajó 2,8% en términos reales) y los asalariados temporales a tiempo completo (4,3% nominal, bajada del 4,1% en términos reales). 

"Pero dónde más se evidencia la devaluación salarial", asegura el informe, "es en la evolución del salario medio de los temporales a tiempo parcial cuya ganancia cae un 5,4% nominal y un 13,1% en términos reales". Un asalariado temporal cobra un 35% menos. 

El informe también destaca que durante la crisis los salarios en el sector público han evolucionado peor que en el sector privado: mientras un trabajador público a tiempo completo ha visto cómo su sueldo caía un 4,3% en términos reales, el de un trabajador del sector privado subió un 0,7%. 

La bajada de los salarios ha sido mucho más intensa en entre los asalariados con menos ingresos.

La bajada de los salarios ha sido mucho más intensa en entre los asalariados con menos ingresos. Y ahí entra en juego la tercera consecuencia, la más dolorosa quizá: la pobreza laboral.

La del trabajador pobre es una figura que ha emergido durante la crisis. Pobreza y trabajo son dos conceptos que han dejado de ser antitéticos en España. Según el informe de CCOO, en España hay 2,1 millones de personas con trabajo por debajo del umbral de la pobreza, un 11,7% del total. Ese porcentaje se dispara en el caso de los autónomos: el 21,7% las personas que trabajan por cuenta propia están por debajo de ese umbral. También influye —en pleno siglo XXI— la condición de ser mujer o, lógicamente, de tener un contrato tener un contrato laboral. 

En resumen y traducido al cristiano: ahora se trabaja más que antes por menos de lo que se ganaba antes. Esa es la salida de la crisis que ofrece el neoliberalismo y por añadidura el Gobierno de Mariano Rajoy.