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España revisará la seguridad de todas sus centrales nucleares

El CSN analizará el riesgo sísmico y de inundación de las plantas, empezando por Cofrentes. Zapatero considera 'relevante' la edad de las instalaciones

M. Á. MARFULL / G. LÓPEZ ALBA

En la línea de actuación marcada el martes por Bruselas, el Gobierno va revisar los sistemas de seguridad de todas las centrales nucleares españolas 'para aplicar las lecciones que se puedan derivar' de la catástrofe atómica de Japón, según anunció en el Congreso el ministro de Industria, Miguel Sebastián. Lo corroboró poco después el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, quien dijo que toda su actuación se guía por una premisa: 'Asegurarnos más'.

La auditoría, que se realizará en colaboración con el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), incluirá un estudio sísmico complementario de los terrenos en los que se ubican las instalaciones nucleares, así como un análisis del riesgo de inundación de las plantas.

Sebastián se reúne con las eléctricas para reclamarles 'colaboración'

El examen precisará la ayuda de los gestores de las centrales. Y por eso se reunió ayer Sebastián con los principales ejecutivos de las eléctricas para explicarles la iniciativa del CSN y pedirles 'colaboración', según fuentes de su departamento. A la cita, celebrada en el Ministerio, asistieron, entre otros, Ignacio Sánchez Galán, Borja Prado y Salvador Gabarró, presidentes de Iberdrola, Endesa y Gas Natural, informa A. M. Vélez.

En la revisión tendrá prioridad la central de Cofrentes, según el ministro. Su prórroga de funcionamiento por diez años tiene 27 de antigüedad y un diseño similar al de la instalación accidentada en Japón se aprobó en la víspera del terremoto que asoló el país nipón el pasado viernes.

Llamazares (IU) acusa al Gobierno de estar 'cruzado de brazos'

Industria ha ordenado al CSN que analice 'a la mayor brevedad posible' el impacto sobre las condiciones recogidas en la autorización que prorroga el funcionamiento de Cofrentes, 'por si fuera necesaria una actuación complementaria'.

'Para el Gobierno, la seguridad en materia nuclear, antes y después de este accidente, es una prioridad absoluta', proclamó Sebastián. 'Trabajamos y seguiremos trabajando para que las centrales existentes no supongan riesgo alguno ni para la población ni para el medio ambiente', añadió.

El ministro de Industria respondió así al portavoz de IU en el Congreso, Gaspar Llamazares, que acusó al Ejecutivo de actuar con pasividad ante la alarma desatada por el siniestro de la planta japonesa de Fukushima: 'El Gobierno está cruzado de brazos, minimiza la gravedad del accidente y va a cometer el mismo error que con la crisis económica: primero ignorarla y segundo, no hacer nada en el momento oportuno'.

El intento de trasladar tranquilidad sincronizado por Sebastián y Zapatero fue aplaudido por el portavoz parlamentario de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, que pidió que 'no se precipiten debates ni conclusiones' a la luz de la alarma despertada en Japón.

Duran prescribió 'serenidad' para evitar decisiones en caliente y calificó de 'exagerada' la apreciación del comisario europeo de Energía que calificó el martes de 'apocalípticos' los acontecimientos de Japón. 'Cuanto más difícil es la situación, más contenidas deben ser las palabras', lo amonestó también Zapatero.

El presidente sostuvo que hay 'motivos para mantener la tranquilidad sobre la seguridad' de las centrales españolas y reclamó un 'debate racional'. Apuntó que la catástrofe japonesa deja sin argumentos a quienes achacaban a 'prejuicios ideológicos' sus reparos hacia la energía nuclear. Subrayó que él siempre ha creído 'que la edad de una central nuclear sí es un factor relevante' y, por eso, mantiene que fue una decisión 'prudente y razonable' determinar el cierre de Garoña, con 42 años.

Ante la crisis actual, se remitió a la opinión de los expertos para subrayar que ahora es 'fundamental' conseguir 'un buen relato' de los hechos y de las razones que motivaron el colapso de las centrales. 'Debemos extraer conclusiones, pero cientifícamente avaladas', argumentó Zapatero, quien dijo que su condición de presidente le exige ser 'lo más reflexivo y prudente posible'.

Todos los grupos del Congreso registraron ayer una solicitud para que la presidenta del CSN, Carmen Martínez Ten, explique en la Cámara los efectos que la crisis de Japón puede ocasionar sobre el parque nuclear español. El objetivo de esta comparecencia es informar al Parlamento del seguimiento efectuado de las plantas afectadas en Japón, detallar cuál es la seguridad de las centrales españolas y dar cuenta de las decisiones que puedan adoptarse en el ámbito internacional.

PSOE y ERC ya habían alcanzado el martes un acuerdo para celebrar esta comparecencia de Martínez Ten de forma inmediata. Los grupos de la izquierda minoritaria quieren que el Congreso vaya más allá y reabra el debate nuclear frente a la posición de las formaciones mayoritarias.

En el PSOE, donde conviven la sensibilidad favorable a la energía nuclear con la que no esconde sus reticencias, el diputado José Antonio Pérez Tapias, de la corriente Izquierda Socialista, rompió ayer la línea oficial y se declaró partidario de debatir la cuestión nuclear antes de que 'se enfríe' la actual alarma. El Grupo de Seguimiento creado por el Ejecutivo celebró ayer su primera reunión y su conclusión fue 'valorar positivamente la gestión que están realizando las autoridades japonesas'.

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