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Aguirre plantea una reforma electoral que deja todo igual

El PP dice que el reparto de escaños sería el mismo con el nuevo sistema

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Aparentemente, el PP de Esperanza Aguirre habría conseguido la cuadratura del círculo: elaborar una reforma de la Ley Electoral que no sólo no viola la proporcionalidad del sistema, sino que además no alteraría la correlación de fuerzas existente en la Asamblea de Madrid. Y, por añadidura, conseguiría 'acercar' el Parlamento a sus ciudadanos.

Esa reforma 'abierta al consenso' fue la que ayer presentó en rueda de prensa el portavoz de los conservadores en la Cámara, Íñigo Henríquez de Luna. Una propuesta que de inmediato fue rechazada por el PSOE y, con mayor rotundidad, por IU. Sólo el portavoz de UPyD, Luis de Velasco, juzgó 'interesante' una propuesta que en principio 'suena bien si hay proporcionalidad', aunque prefirió esperar a conocer íntegramente la iniciativa para remachar su juicio.

La reforma de la ley pretende 'acercar' los candidatos a los votantes

Aguirre ya planteó cambiar el sistema electoral en su primer mandato (2003-2007) y fracasó por el rechazo de PSOE e IU. En su último discurso de investidura, retomó la idea, pero entonces prometió desbloquear las listas y dividir la Comunidad en circunscripciones. Pero lo que ayer presentó Henríquez de Luna, 'en aras del consenso', fue otra cosa: una reforma de la Ley Electoral y del Estatuto de Autonomía para implantar, corregido, el modelo alemán.

El PP plantea un sistema de doble urna. En la primera, cada madrileño podrá elegir al candidato que se presente por su circunscripción. Para ello, los conservadores sugieren que se fraccione la región en 43 distritos uninominales [ver listado aquí]. El escaño lo conseguiría, pues, el aspirante de cada partido que consiga el mayor número de votos. En la segunda urna, los ciudadanos votarían a una lista plurinominal, bloqueada y cerrada, como hasta ahora. De esta urna saldrían los dos tercios restantes de la Cámara hoy compuesta por 129 diputados. La segunda urna sería la determinante para distribuir el peso de cada fuerza, proporcionalmente al número de votos.

PSOE e IU rechazan el proyecto, mientras que UPyD lo juzga 'interesante'

Los conservadores presentaron el mapa de los 43 nuevos distritos [descargar aquí], un reparto que atendería 'a criterios geográficos y socioeconómicos'. Y adjuntaron una simulación: con su modelo, PP, PSOE, IU y UPyD habrían obtenido los mismos escaños que el pasado mayo (72, 36, 13 y 8, respectivamente). Igual habría sucedido, según los cálculos del PP, en 1991, la última legislatura en la que el PSOE retuvo el poder gracias a IU [ver cálculos del PP aquí].

Maru Menéndez, portavoz socialista en la Asamblea, prometió estudiar la propuesta. Pero adelantó su oposición: 'No le damos credibilidad. Aguirre pretende blindarse a sí misma y al PP de Madrid. Es una trampa. Quiere consolidar la ventaja de su partido'. La dirigente explicó a Público que la presidenta pretende 'romper la proporcionalidad casi pura' que existe en Madrid, ya que al fragmentar la Comunidad en distritos más pequeños hace más caro lograr un escaño. Eso ocurre en el Congreso, para provincias como Soria o Cuenca, que eligen a pocos diputados. Asimismo, mostró sus dudas por el reparto diseñado por el Grupo Popular: no ve 'inocencia' en unir Villa de Vallecas y Vicálvaro (lo lógico, a su juicio, es sumar Puente y Villa de Vallecas) y en sumar Arganda del Rey y Rivas Vaciamadrid (uno, feudo del PP, y otro, de la izquierda). 

Gregorio Gordo, el portavoz parlamentario y coordinador regional de IU, mostró su 'absoluto rechazo': Aguirre, dijo, quiere 'apuntalarse en el poder', 'desvirtuando la democracia', al plantear un modelo 'más desproporcional'. Henríquez de Luna insistió a este diario la 'voluntad de consenso' de su grupo y equiparó su propuesta a la que lanzó Alfredo Pérez Rubalcaba el pasado julio. Menéndez negó la equivalencia, pues la propuesta que finalmente llevó el PSOE en su programa para el 20-N era otra

La opinión de los grupos no es baladí. Al PP no le basta su mayoría absoluta: necesita dos tercios de la Asamblea. O saca la reforma con el PSOE o con IU y UPyD juntas.


299 mandatos directos // A la izquierda de la papeleta, se sitúa el primer voto, por el que se elige a un diputado en cada uno de los 299 distritos en que está dividida Alemania. A la derecha, el segundo voto: los electores optan por una lista cerrada de un partido. Este segundo voto sirve para asignar los escaños de forma proporcional.

Compensación // A los mandatos totales (los que deciden el segundo voto a la lista de un partido) se le restan los mandatos directos del mismo partido (los del ganador de cada uno de los 299 distritos).  Si en un land, una formación obtiene más mandatos directos que totales, se crean los llamados escaños adicionales. Así, el número de parlamentarios del Bundestag aumenta.

-Para ver más detalles del sistema germano, consultar aquí.