Público
Público

Camps presionará con imágenes a las abortistas

Sanidad amenaza con "impugnar" la medida valenciana si incumple la Ley al presionar a las mujeres. El Ministerio también ha enviado una carta a Navarra instándola a cumplir la norma

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El Gobierno valenciano de Francisco Camps recogió hoy el testigo del Ejecutivo murciano de Ramón Luis Valcárcel en la carrera emprendida por las autonomías que gobierna el PP para boicotear la Ley del Aborto, que entró en vigor el lunes pasado. El Ministerio de Sanidad endureció en respuesta su discurso y advirtió de que vigila de cerca que se cumpla la ley.

La Generalitat valenciana ha resuelto que las mujeres que decidan interrumpir un embarazo antes tengan que reflexionar sobre 'la trascendencia ética' de abortar, para lo cual les mostrará todo tipo de imágenes tanto del desarrollo de este tipo de intervenciones como del proceso de 'formación de la vida'.

La portavoz del gobierno valenciano, Paula Sánchez de León, insistió en que se utilizará 'cualquier formato gráfico', incluidas ecografías en tres dimensiones de fetos. Esta información irá acompañada de documentación sobre 'las consecuencias médicas, psicológicas y sociales' de la interrupción de un embarazo.

La Generalitat no aclaró si las imágenes se visionarán junto a un profesional sanitario o si serán incluidas en los sobres que recibirán todas las mujeres que acudan a una clínica para que reflexionen antes de abortar, y anunciaron que la semana que viene definirán la medida.

La Generalitat además, acusó al gobierno central, siguiendo el ejemplo de la campaña del lince de la iglesia católica, de valorar más la vida de un ave que la de un ser humano. Paula Sánchez de León criticaba así que la Ley del Aborto no se parase tras el recurso de inconstitucionalidad presentado por el PP y sí el de la caza con parany (un tipo de caza de aves que ha sido suspendida por el Tribunal Constitucional al considerarla agresiva).

El Ministerio de Sanidad endureció hoy su discurso y se mostró 'beligerante para vigilar el cumplimiento de la ley', aseguró el secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos. Sanidad impugnará la medida valenciana si da a la mujer una información 'desde una posición preconcebida', advirtió Olmos. 'La ley no permite que se presione a la mujer a favor ni en contra del aborto', insistió. Olmos denunció que en la primera semana de aplicación de la ley, 'algunas comunidades del PP han buscado la forma de no cumplirla'.

Por su parte, la diputada autonómica del PSPV-PSOE Consuelo Catalá, que participó en la elaboración de la Ley del Aborto, no dió crédito hoy al anuncio del Consell al que acusó de hacer 'terrorismo militante desde las instituciones'. Catalá señaló al vicepresidente del gobierno valenciano, Juan Cotino, en su calidad de miembro honorario del Opus Dei, como el instigador de esta norma. También culpó al gobierno valenciano de aprobar 'medidas de acoso y de presión contra las mujeres y los profesionales sanitarios, algo que demuestra que son unos golpistas institucionales, inquisitoriales y con grandes dosis de crueldad'.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo (Acai), Santiago Barambio, calificó de 'circo y payasada' la treta del gobierno valenciano para incumplir la ley. Barambio denunció que enseñar imágenes de fetos a las mujeres les creará ansiedad. 'Fomentarán el síndrome postaborto del que hablan', insistió.

Por otra parte, Navarra, gobernada por UPN, es la autonomía que más abiertamente ha proclamado su insumisión. Asegura que continuará derivando a las mujeres que quieran abortar a otras autonomías, algo ilegal, ya que sólo se puede hacer en un caso 'excepcional'. Sanidad ya ha pedido un informe a su Gobierno, para que explique cómo aplica la ley. La semana que viene, enviarán otra carta, en la que instará a su cumplimiento. Ese mismo día, el presidente murciano, Valcárcel, anunció que no iba a cumplir la ley del aborto porque 'de momento no hay razones'. Dos días después se retractó. Hoy, otra autonomía del PP se rebeló.