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Cayo Lara propone aplicar en España el plan de empleo de Obama

El coordinador es elegido candidato a la Moncloa por el 82,86% del Consejo Político Federal de IU // Las medidas contra la crisis, la calidad de la democracia y la ruptura constitucional, ejes de la campaña para el 20-N

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“Estas cosas acojonan e impresionan. La piel que habitamos se resiente”. Las lágrimas pujaban por salir. La voz se le sentía quebrada. Cayo Lara saludaba a sus compañeros desde el atril con la sensibilidad a flor de piel y con un pequeño homenaje a la película en cartel de su paisano Pedro Almodóvar, La piel que habito. Acababa de asumir, tal vez, el mayor reto político de su vida.

Pasaban diez minutos del mediodía. Ya era oficial. Lara había sido elegido definitivamente como candidato de Izquierda Unida a la Presidencia del Gobierno por aplastante mayoría: 87 votos a favor, 15 en blanco y tres nulos. O sea, por el 82,86% de los 105 miembros presentes ayer sábado del Consejo Político Federal, máximo órgano de dirección entre asambleas, e integrado por 180 personas.

En su estreno como aspirante a la Moncloa, el líder trabó un discurso de casi media hora, de consumo interno y externo, para subrayar las prioridades de IU para la campaña del 20-N. “Sin empleo, no hay salida de la crisis”, enunció. Lara halló un gran aliado. No en España, sino en EEUU: Barack Obama. El presidente norteamericano presentó el jueves un ambicioso plan de creación de empleo dotado con 447.000 millones de dólares (323.000 millones de euros), de clara impronta keynesiana y opuesto al sistema europeo.

La federación quiere dedicar 40.000 millones a crear puestos de trabajo

Lara hizo suyo el modelo Obama. Su “equivalente” para España será un nuevo programa que detallará esta semana IU y que contará con “40.000 millones de euros” procedentes, básicamente, del combate al fraude fiscal y la economía sumergida y la aprobación de una reforma tributaria progresiva, un Impuesto a las Grandes Fortunas y una tasa a las transacciones financieras. Al liberarse esos 40.000 millones, según los cálculos de la federación, podría crearse empleo público, estimular la iniciativa privada y aumentar la inversión pública (obras).

El plan Obama de Lara –en realidad, una actualización de sus anteriores iniciativas de lucha contra el paro – choca con el menú de “recortes sociales” y el traslado del control del déficit a la Constitución orquestado por los dos grandes partidos. El PP, la imagen del “neoliberalismo en estado más puro”, aplica “demagogia” al prometer 3,5 millones de empleos –'¿Dónde, con qué recursos?', inquirió–. Y Alfredo Pérez Rubalcaba, sentenció, “no puede camuflar su corresponsibilidad” como exmiembro del Gobierno, de forma que sus medidas “no tienen credibilidad ninguna”. IU plantea una “economía al servicio de las personas” y no de los mercados, con “alternativas posibles y creíbles”, con los 'pies en el suelo'. 'La economía no debe estar más tiempo en manos de la derecha y de quienes hacen políticas de derecha', advirtió.

Pero no sólo nutrirá el mensaje de IU para el 20-N la agudización de la recesión. También lo alimentarán la denuncia de la “crisis de la calidad de la democracia y la quiebra del consenso de la Transición”.

El cabeza de lista recuerda al 15-M que 'con la pancarta no se cambia el curso de la historia'

Los grandes objetivos de la campaña de las pasadas autonómicas y municipales del 22 de mayo siguen vivos para las generales del 20-N: la conquista de los votantes desencantados con el PSOE y el acercamiento a los abstencionistas. Ahora, con más razón. Por ello, Lara lanzó un primer (y sutil) guiño al Movimiento 15-M: “Con la pancarta no se cambia el curso de la historia. Con la abstención, el sistema se mantiene y es feliz. La única manera de cambiar el sistema es con el voto”. El candidato recordó que IU no está 'frente a la voz de las plazas'. Es justo lo contrario, reivindicó: está con los indignados, y muchas de sus propuestas “coinciden” con las de su formación.

El candidato prometió apertura interna y externa: “No tenemos miedo a hablar con nadie”. Frase nada inocente cuando IU está inmersa en las negociaciones con otros colectivos progresistas para forjar un polo de izquierdas. Y prefiguró elescenario de un grupo en el Congreso plural y “amplio”, de “continuidad” con la actuación de mano tendida por Gaspar Llamazares a ICV, ERC, BNG y Nafarroa Bai esta legislatura. Un grupo llamado a hacer de “altavoz de las demandas sociales y sindicales”. “Estaremos abiertos a otras fuerzas de la izquierda. Ninguna puerta está cerrada”, insistió, aludiendo a Equo, que ha rechazado la oferta de frente unitario.

Del diputado de IU: 'Es un gran parlamentario. No podemos prescindir de él. Es mi deseo'

Culminaba ayer un proceso de designación de cabeza de lista a la Moncloa que arrancó en julio y que ha discurrido sin apenas sobresaltos. Y sin necesidad de primarias, a diferencia de lo ocurrido en 2007, cuando Llamazares se ganó la candidatura tras enfrentarse a la valenciana Marga Sanz. Pero IU hoy, sin ser una balsa de aceite, ha encontrado cierta calma interna. Los gasparistas han protestado por el método y muchos de ellos votaron ayer blanco o nulo, pero han renunciado a presentar rival. Por ello, Lara alabó el “esfuerzo” de todas las familias de IU por preservar la “cohesión interna”. Hasta la “tricefalia” –la cohabitación entre él mismo, el diputado y el secretario general del PCE, José Luis Centella– ha sido llevadera, enfatizó, aunque era una tarea 'difícil'.

Y, por ello, también, el candidato arrancó su discurso elogiando el trabajo de Llamazares en el Congreso, y enhebrando un homenaje más efusivo que hace tan sólo unos días: “Es un gran parlamentario y un gran compañero. No podemos prescindir de él en el Parlamento. Este es el deseo de este coordinador”. El Consejo Político respondió con una fuerte y dilatada ovación al exlíder de IU. Algo impensable hace pocos años. La cúpula, y Lara el primero, valoran la actuación 'firme, inteligente y valiente' del portavoz en la Cámara Baja el pasado 2 de septiembre, vetando los enjuagues de PSOE y PP hacia CiU para atraérsela a la reforma de la Constitución

Claro que Lara había recibido igualmente jabón minutos antes, cuando avalaron su candidatura hasta cuatro dirigentes de distintos puntos de España, ninguno gasparista. Marga Sanz (Valencia) lo dibujó como el defensor de los trabajadores, frente a la 'derecha más reaccionaria y rancia, que no ha cortado su ligazón con el franquismo' de Mariano Rajoy y el 'malabarista y hechicero' Rubalcaba. Joan Josep Nuet (Catalunya), que disputó a Lara el liderazgo de IU en 2008, ensalzó su “honradez, honestidad y cercanía”. Gregorio Gordo (Madrid) lo alineó con “los mejores valores de IU”. Y Diego Valderas (Andalucía) lo equiparó al hombre “de la calle, a pie de tajo”. Y así se ve el propio Lara y siempre lo repite –ayer sábado también–, como una “persona corriente”.


Ayer, apenas se oían críticas en los pasillos, mientras se celebraba el Consejo Político. El tema dominante era la proclamación de Lara y ni siquiera la ubicación de Llamazares en las listas (o número uno por Asturias o dos por Madrid) fue motivo de intensa polémica. Los gasparistas pidieron apertura para garantizar un frente plural.

El 8 y 9 de octubre, IU se vestirá de gala para su asamblea de convocatoria social, en la que presentará su alianza con otros colectivos y su programa y ratificará las candidaturas. Como mínimo, un 30% de los delegados no tendrá carnet. Las normas fueron validadas ayer por 49 síes (75,4%), dos noes y 14 abstenciones.

El borrador de estrategia electoral, redactado por Ramón Luque y adelantado ayer por Público, fue aprobado por 54 votos a favor (81,8%), dos en contra y diez abstenciones. En él, IU se sitúa como un “valladar” contra el neoliberalismo e impulsa las movilizaciones. sociales, claves para la precampaña y campaña de la federación y para combatir la atonía del electorado.