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Los controladores, bajo la lupa de la Seguridad Social

Trabajo sospecha de enfermedades fingidas, "porque es muy difícil que se pueda producir tal número de bajas". Desde hoy, los empleados enfermos serán revisados por los médicos del INSS

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El Gobierno va a investigar la epidemia de absentismo en el colectivo de controladores aéreos. Tanto la Seguridad Social como el Ministerio de Fomento analizarán qué está detrás del número creciente de bajas en los centros de control aéreo.

El secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, dijo ayer que el organismo ha abierto un operativo de investigación junto con Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) para conocer si las bajas de esos profesionales son 'irregulares'. 'Estadísticamente, es muy difícil que se pueda producir tal número de bajas sin que obedezca a una posición concertada', dijo el secretario de Estado, que anunció también que el Gobierno estudia 'cambios serios' en el sistema de prestaciones sociales 'para garantizar que no se confunda enfermos con sanos, ni pícaros y desaprensivos con personas decentes'. Las prestaciones por incapacidad temporal, afirmó Granado, no pueden usarse 'perversamente'.

Fomento quiere cargarse de razones antes de denunciar ante la fiscalía

Por su parte, el Ministerio de Fomento quiere 'cargarse de argumentos' antes de hacer efectiva ante la fiscalía la denuncia por las bajas registradas en el centro de Barcelona el domingo y ayer.

Para comprobar si las bajas están justificadas o no, AENA facilitará diariamente a las respectivas direcciones provinciales de la Seguridad Social listados con los controladores de baja. Estos serán citados a revisión por los médicos del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), que determinarán si están en condiciones de trabajar. En la Seguridad Social confían en poder empezar a llamar hoy a los controladores que se ausentaron ayer de su puesto de trabajo, aunque esperan que la inspección médica pueda hacerse en el mismo día en que se solicita la baja. Una característica de esta epidemia de absentismo es que, en muchos casos, las bajas apenas superan los cinco días de duración, lo que impedía hasta ahora que el INSS sometiera a los trabajadores a un chequeo médico. Algunos controladores han solicitado el alta voluntaria 24 horas después de presentar la baja.

Ayer faltaron a su puesto en el centro de control de Barcelona (que supervisa el tráfico del este del país y es el más afectado por la ola de absentismo) 18 controladores por la mañana (el 34% del total) y otros 21 por la tarde (el 37%), aunque su impacto en el tráfico aéreo fue limitado. También en el centro de Madrid (que controla la zona centro) hubo 17 bajas de unos 80 empleados por la mañana, según Usca.

El sindicato mayoritario de controladores, que retoma esta semana la negociación del convenio colectivo con AENA, quiere que 'Fomento investigue el origen de las bajas hasta el final, porque se deben a que Aena está planificando menos controladores de los necesarios', explica Daniel Zamit, portavoz de la central. Zamit explica que la mayoría de las bajas se deben a situación de estrés y ansiedad (al menos 20 de las 28 que se produjeron el domingo tenían esa causa), pero que todas las que necesitan justificación 'están firmadas por un médico de la Seguridad Social'. El sindicato denuncia turnos de 25 días seguidos, en vez de 15, jornadas excesivamente largas, negación de jornadas reducidas a madres con recién nacidos, entre otras decisiones abusivas por parte de la empresa.

AENA y los controladores mantienen una guerra desde 2004, cuando se aprobó el último convenio colectivo. A finales de año hubo caos en Barajas por varias bajas y en febrero Fomento decidió atajar la situación y aprobar por decreto rebajar los salarios del colectivo (de casi 350.000 euros de media) y quitarles el poder de organizar el trabajo.