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El debate a seis de la campaña vasca mezcla crisis e independencia

Mientras Mintegi (EH Bildu) afirma que la secesión es "la única salida posible a la crisis", López (PSE) y Basagoiti (PP) sostienen que la empeorará. Urkullu (PNV) evita concretar si seguirá el camino de Mas y

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Crisis e independencia han ido de la mano esta noche en el debate a seis que han protagonizado los candidatos a lehendakari, a cuatro días de las elecciones en Euskadi. El aspirante a la reelección, Patxi López, pero, sobre todo, el candidato del PP a sucederle, Antonio Basagoiti, se han esforzado por colar la discusión sobre el modelo territorial en la discusión que han compartido a lo largo de más de una hora y media y que ha retransmitido la EITB, la radiotelevisión pública vasca. 

Ambos han tratado insistentemente de que el aspirante a la lehendakaritza del PNV, Iñigo Urkullu, explicara si su objetivo, en el caso de que llegara a Ajuria Enea, sería la separación del País Vasco de España, y si se alinearía, por tanto, con las pretensiones independentistas del president de la Generalitat, Artur Mas, para Catalunya. En este empeño ha sido especialmente machacón el candidato de los conservadores, que incluso ha empleado el tiempo que tenía dedicado para hablar de fiscalidad, políticas sociales, empleo y otras materias para reclamar al líder nacionalista una respuesta 'clara'.

Pero Urkullu no ha entrado al trapo. Después de numerosas alusiones directas que le exigían definir sus ambiciones soberanistas y de otras tantas calladas por respuesta de su parte, el candidato nacionalista y favorito según las encuestas se ha limitado a insistir en que el debate sobre la independencia no es más que una 'cortina de humo' para no hablar de la crisis económica. Además, ha recalcado que su proyecto es el de 'Euskadi, como una nación europea', si bien ha abogado por un mayor autogobierno para el País Vasco. 

Pero, sobre todo, el cara a cara de esta noche ha dejado claro que la cuestión de la independencia no es un asunto estrictamente político. Lo es, sobre todo, económico. Y es que el modelo territorial ha sido utilizado por los diferentes candidatos a la lehendakaritza para defender sus fórmulas para hacer frente a la crisis. Así, mientras la representante de EH Bildu, Laura Mintegi, ha considerado que 'la única forma de salir de la crisis es tener mayores cotas de independencia', al constatar que el Gobierno español es 'un barco que se hunde' en su fallido intento por amainar la pésima situación económica, tanto López como Basagoiti han opinado todo lo contrario. Incluso han relacionado la secesión con el futuro de las pensiones.

Desde Ezker Batua -escisión de Izquierda Unida que ha mantenido las siglas que llevó la federación en las elecciones anteriores y por las que obtuvo un representate-, su candidato, José Navas, ha optado por mirar a Europa y por buscar un modelo de consulta a la ciudadanía que, ha insistido, permita conocer la opinión del pueblo sobre el modelo territorial que quiere para Euskadi. Así, ha puesto como ejemplo el acuerdo para el referéndum adoptado por Escocia y por el Gobierno del Reino Unido. Y, finalmente, el aspirante a la lehendakaritza de UPyD, ha abogado por 'defender todo lo que ETA quiere destruir' y ha citado 'la convivencia, el Estado de Derecho y la Constitución'.

El debate estrictamente económico ha tenido como protagonistas a los futuros recortes que, según los candidatos, deberán llevarse a cabo en el futuro Gobierno vasco. Pero ninguno ha aportado novedades significativas a las que se han ido planteando a lo largo de la campaña. Urkullu ha augurado tijeretazos si llega a Ajuria Enea. 'Plantaremos recortes', ha insistido. Y López, que ha situado el empleo como su 'prioridad absoluta', le ha exigido que explique 'de dónde' va a sacar los cerca de mil millones que pretende recortar el líder nacionalista. 'Hay que adelgazar la estructura interna del Gobierno vasco', ha respondido el líder del PNV. Ni una palabra sobre si esos recortes afectarán a la educación o a la sanidad.

Más positiva, la candidata de Bildu ha querido lanzar un 'mensaje de esperanza' porque, según ha dicho, 'se puede salir de ésta'. Y tras situar el empleo juvenil como una de sus actuaciones preferentes ha abogado, Mintegi también por una fiscalidad progresiva. En esa misma línea se han mostrado, asimismo, López, Navas y Maneiro, en sus respectivas intervenciones sobre política fiscal. Pero a diferencia de estos, la candidata de EH Bildu no se ha creído los continuos reproches que se han lanzado los candidatos de PSE y PNV. 'Queda bien este rifirrafe, pero ustedes tienen un pacto de Gobierno cerrado con un reparto de consejerías', les ha dicho a unos sonrientes López y Urkullu. 

En todo caso, el rígido planteamiento del cara a cara apenas ha dado lugar a ningún rifirrafe destacable entre los candidatos. Incluso el propio moderador, el periodista Dani Álvarez, se mostraba sorprendido en directo de los silencios que se han producido entre los candidatos en los escasos doce minutos de los que disponían en conjunto -dos para cada uno- y en cada uno de los bloques temáticos para debatir sin impedimentos temporales. Se han planteado cuatro secciones: Economía y empleo; fiscalidad y servicios públicos; política en general y modelo territorial; y, finalmente, política educativa y cultural. Para cada uno de ellos, un minuto de presentación para cada candidato, doce conjuntos, y 30 segundos de cierre por representante. 

La que más incómoda se ha mostrado ante este difícil espacio para el diálogo ha sido Mintegi. 'Creo que se me ha acabado el tiempo' ha reconocido impotente en varias ocasiones, sin poder concluir sus planteamientos y argumentaciones. Pero los que han mostrado más nervios durante el debate han sido Urkullu y Basagoiti, si bien este último se ha ido creciendo a lo largo del cara a cara con su insistente exigencia al líder del PNV sobre sus planteamientos independentistas. El dirigente nacionalista, por su parte, ha tratado de mantener un perfil bajo, sin dar respuestas a quienes le preguntaban, y leyendo sin disimulo en todas sus intervenciones.