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La Generalitat prevé prohibir el burka y el niqab en las calles

El conseller de Interior, Felip Puig, asegura que se trata "exclusivamente" de una medida de seguridad pública

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La Generalitat de Catalunya está estudiando la posibilidad de crear una ley para prohibir el uso del burka y del niqab así como de otras prendas que oculten la identidad de las personas en los espacios públicos con el fin de garantizar la seguridad ciudadana, según confirmó ayer el conseller de Interior del Govern, Felip Puig.

En una entrevista concedida a la emisora RAC 1, Puig explicó que, desde hace tres meses, una comisión constituida por los departamentos de Bienestar y Familia, Gobernación y Relaciones Institucionales, Educación y Justicia e Interior, está trabajando en la normativa, que podría llegar al Parlament catalán a finales del 2012 o principios del 2013.

El PSC mantiene posturas contradictorias según el municipio

El titular de Interior insistió en que la prohibición del uso del burka y del niqab prevista en esa ley se impondrá desde 'una perspectiva de la seguridad' y de los derechos y deberes de los ciudadanos en el espacio público y no con el objetivo de regular la libertad de cultos. La medida ha sido muy criticada por distintas organizaciones de defensa de los derechos de los inmigrantes.

Según fuentes del Govern, la elaboración de la ley de derechos y deberes de la ciudadanía, que está liderando el Departament d'Interior, está en fase embrionaria y los trabajos que la comisión interdepartamental ha comenzado aún no son concluyentes. A pesar de eso, Puig remarcó que la entrada en vigor de la medida afectaría también a otras formas de ocultación de la identidad, como puede ser el uso del pasamontañas en las manifestaciones o del casco de moto para entrar en oficinas de la Administración.

Con este texto, el Ejecutivo quiere poner orden a iniciativas municipales y regular qué formas de ocultación de la identidad de los ciudadanos pueden suponer un riesgo para la seguridad pública.

La ley no entraría en vigor hasta finales de 2012 o principios de 2013

Asegurando que el Gobierno es 'muy cuidadoso' con la libertad de culto, Puig argumentó que la prohibición responde exclusivamente a motivos de 'seguridad pública y ciudadana'. Según el conseller, hay que 'encontrar el marco sin entrar en conflictos' de cómo una ley puede fijar unas garantías de seguridad en el espacio público y hay que hacerlo 'con tranquilidad'.

Esta medida estaría recogida en una ley de derechos y deberes que pretende reestructurar los límites del espacio público, y, en determinados casos, puede suponer 'delimitar y prohibir', según reconoció el dirigente de CiU.

La vicepresidenta de la Generalitat, Joana Ortega, ya avanzó hace unos meses la intención del Govern de regular el uso del burka y del niqab en Catalunya. En aquel momento, Ortega se amparó en 'la dignidad de la mujer' para justificar la posible prohibición. 'Muchos ayuntamientos ya han regulado esta cuestión. Desde el Gobierno compartimos la necesidad de preservar la dignidad de la mujer, y eso no pasa en ningún caso porque esta tenga que ir tapada u oculta tras una cortina', señaló Ortega.La vicepresidenta catalana pidió también a aquellos que vayan a vivir a Catalunya 'el máximo respeto para todos los derechos humanos, incluyendo el de que la mujer se pueda exhibir en público con toda libertad'.

El interés de la Generalitat en aprobar una ley que regule el uso del burka y del niqab llega después de que varios consistorios catalanes hayan aprobado mociones que prohíben el uso de estas prendas en las dependencias municipales.

El Ayuntamiento de Lleida fue, en mayo del año pasado, el primer municipio de España en prohibir los velos integrales en sus equipamientos públicos. El consistorio leridano, liderado por el socialista Àngel Ros, aprobó la propuesta con 23 votos a favor de CiU, PSC, PP y un concejal no adscrito, un voto en contra de ICV-EU-EPM y dos abstenciones de ERC.

La moción, que inicialmente promovió el grupo municipal de CiU, instó también al Estado y a la Generalitat a que regulasen los velos integrales en la vía pública, puesto que los ayuntamientos no están capacitados para ello. Tan sólo dos semanas más tarde el municipio tarragonés de El Vendrell secundó la iniciativa de Lleida al aprobar también el veto al velo integral en las instalaciones del Ayuntamiento. Instituciones como SOS Racismo se opusieron a la medida.

Lleida fue el primer municipio de España en prohibir los velos integrales en sus equipamientos públicos

Con el tiempo, otras localidades como Barcelona, Tarragona, Manresa, Reus, Mollet del Vallès, Cunit o Santa Coloma de Gramenet se han ido decantado por medidas similares, mientras que algunas como Terrassa decidieron dejar la decisión en manos de la Generalitat .

La mayoría de los partidos políticos catalanes parecen tener una línea de actuación más o menos clara en torno a la cuestión del velo integral a excepción de los socialistas, que en algunos casos han apoyado mociones restrictivas y en otros municipios se han opuesto decididamente a vetar el uso de esas prendas en espacios públicos.

A un lado se sitúan el PP, Plataforma por Catalunya y Convergència i Unió, que en la mayoría de ocasiones se han mostrado favorables a prohibir el burka y el niqab a través de mociones presentadas en el último año y medio. Al otro lado se sitúa Iniciativa per Catalunya-Verds-Esquerra Unida Alternativa, que ha mantenido una posición claramente contraria al veto del velo integral.

La posición del PSC ha sido contradictoria, a pesar de que el líder socialista y en aquel momento president de la Generalitat, José Montilla, calificó este tipo de mociones de 'electoralistas'.

Un alcalde socialista, Àngel Ros, que ha repetido tres veces consecutivas la mayoría absoluta, fue el primero en aceptar la prohibición del burka y el niqab. Y lo hizo al votar a favor de una moción presentada por CiU.

La situación se repitió en Tarragona, donde los concejales del PSC dieron apoyo a la iniciativa también presentada por CiU. En este caso contó también con la aprobación de ERC.

No obstante, también fueron regidores del PSC quienes abandonaron la sala de plenos de El Vendrellpara evitar votar una moción para prohibir esas prendas. El argumento fue que aquello 'era un espectáculo lamentable'.