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El Gobierno cambia la ley para garantizar la sanidad universal

Atender a los 180.000 excluidos tendrá un coste de entre 60 y 130 millones

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El mito de la cobertura sanitaria universal y gratuita va camino de ser realidad. A propuesta de Izquierda Unida, el Ministerio de Sanidad acaba de cuantificar cuánto le costaría a las arcas públicas extender la asistencia sanitaria gratuita a las entre 90.000 y 180.000 personas que aún no disponen de ella: un mínimo de 60,7 millones de euros y un máximo de 130,4 millones. Así consta en un informe de nueve páginas que Sanidad ha remitido al Congreso, y al que ha tenido acceso Público.

Pese a las sucesivas ampliaciones de la Ley General de Sanidad, de 1986, continúan fuera del Sistema Nacional de Salud (SNS) aquéllos que no cotizan a la Seguridad Social y perciben, en 2010, rentas superiores a 532,51 euros al mes. Esta es la cantidad que determina año a año dónde se sitúa el umbral de la pobreza.

Los excluidos del SNS se agrupan, esencialmente, en tres colectivos: parados que ya han agotado el subsidio de desempleo y no pueden acogerse a la prestación de sus cónyuges u otros familiares; personas que nunca han trabajado y quienes ejercen profesiones liberales y deciden recibir asistencia sanitaria en las mutuas privadas de sus colegios profesionales y no cotizan. En suma, representan a entre el 0,2% y el 0,4% de la población.

El Ejecutivo cree 'llegada la hora' de garantizar por ley la cobertura gratuita

Quienes quedan fuera del sistema tienen que pagar el coste íntegro de todos los fármacos y no tienen un médico de cabecera. Sin embargo, sí pueden acceder al sistema de Urgencias cuando lo precisen.

La razón de esta exclusión es que, hasta 1997, la Sanidad se financiaba a través de la Seguridad Social. Por tanto, quienes no cotizaban no tenían derecho a beneficiarse del sistema público. Pero hace ya 13 años que el gasto del SNS se cubre con el presupuesto del Estado, que sale de los impuestos que pagan todos los contribuyentes pero no son cotizaciones sociales.

El informe de Sanidad responde a una proposición no de ley de IU que la Comisión de Sanidad del Congreso aprobó en septiembre de 2008. La Cámara baja dio al Ejecutivo un año para elaborar un estudio que cuantificase el volumen de excluidos del SNS y cuánto costaría a las arcas públicas incluirlos en el sistema.

Se beneficiarán quienes no coticen y ganen más de 532 euros mensuales 

El Gobierno envió el documento al Congreso hace poco más de un mes. En él anticipa su compromiso firme a resolver la situación. 'Parece llegada la hora de que se logre la universalización', asegura el texto, y por ello el Ejecutivo impulsará un proyecto de ley. Fuentes del Ministerio de Sanidad avanzaron ayer que se pretenden introducir cambios en alguna de las leyes relativas a la materia, como la de Salud Pública.

'Lo sustancial no es tanto el número de personas que se beneficiarán de la reforma, sino el salto cualitativo que se asume, el último que quedaba por dar', señala el diputado de IU, Gaspar Llamazares, también presidente de la Comisión de Sanidad del Congreso.

El Gobierno pretende ahora agilizar los trámites. Este asunto, recalcaron fuentes del Ministerio, es uno de los objetivos del Pacto por la Sanidad, un consenso entre todos los partidos respecto a los temas claves de la Sanidad pública. Así se evitaría un trámite parlamentario largo. Llamazares aplaude esta decisión y destaca la 'sensibilidad' del Ejecutivo en este tema.

 

¿Qué supone estar fuera del SNS?
Las Urgencias son esencialmente los únicos servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS) que, en la práctica, son universales. Estar excluido del SNS significa tener que pagar el coste íntegro de las recetas y los productos sanitarios. También implica no tener un médico de cabecera, ni poder ser atendido por un especialista del servicio público.

¿Quiénes quedan fuera del sistema?
Aunque la Constitución, la Ley General de Sanidad y la de Cohesión establecen la universalidad del SNS, entre 90.000 y 180.000 personas están excluidas. Son las que no cotizan a la Seguridad Social y sus ingresos superan el umbral de la pobreza (532,51 euros). Son parados que han agotado el subsidio, personas que nunca han cotizado y profesionales liberales que cotizan a una mutua.

¿Cuánto costará incluirles?
Sanidad calcula que, según el número de excluidos, acogerles en el SNS costará entre 60 y 130 millones de euros. El Gobierno ha tomado como referencia el gasto sanitario per cápita de 2007 (1.274 euros), según el volumen de excluidos y los servicios que usarían.