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Hachís a 220 kilómetros por hora

La Guardia Civil desarticulada una banda dirigida por tres hermanos franceses que transportaba droga a toda velocidad en coches de gran cilindrada

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El narcotráfico era su negocio. Y la velocidad, su principal aliado. El Equipo contra el Crimen Organizado (ECO) de la Guardia Civil ha detenido en las últimas semanas a los 20 integrantes de una banda de traficantes de hachís que transportaban la droga desde Marruecos al Sur de Francia en coches que a veces circulaban hasta a 220 kilómetros por hora para poder cruzar toda la península en una sola noche. La operación, bautizada como Niebla, ha permitido detener a todos los integrantes del grupo, incluidos tres hermanos franceses apellidados Tourquia, que eran los presuntos jefes.

La investigación se inició en abril de 2009, después de que los agentes del ECO de la Guardia Civil en Málaga cruzaran los datos de otras actuaciones policiales contra el narcotráfico y detectasen indicios sobre la existencia de un grupo organizado dedicado al transporte de importantes cantidades de hachís entre España y Francia por el método conocido como ‘go fast routier'.

Para ello, el grupo -que estaba integrados por marroquíes, franceses, ingleses, holandeses y españoles- sustraía vehículos de alta gama y, tras practicarles habitáculos donde ocultar el estupefaciente y colocarles matrículas falsas, cruzaban en caravana a toda velocidad la península rumbo a la ciudad francesa de Toulon, desde la que se distribuía la droga en el país vecino. El viaje, realizado por rutas preestablecidas, sólo duraba una noche.

En esa carrera a alta velocidad, en la que no dudaban en saltarse controles policiales, la caravana iba precedida por un vehículo sin hachís que realizaba las funciones de lanzadora. Si éste detectaba la presencia de la Policía, daba la alerta a los otros automóviles, que no dudaban en cambias bruscamente de sentido e, incluso, conducir en dirección contraria para evitar su detención pese al riesgo para otros conductores. Durante la operación, que se ha desarrollado en diferentes fases en las últimas semanas, la Guardia Civil se ha incautado de 263 kilos de hachís y 11 vehículos, así como de un barco pesquero.

La organización desmantelada estaba perfectamente estructura en tres grupos, cada uno de los cuales tenía una misión diferente y actuaba de modo autónomo para dificultar la caída de toda la organización si era interceptado. Así, uno de ellos era el encargado de adquirir el hachís en el norte de África y transportarlo hasta la península, en concreto al campo de Gibraltar, a bordo de barcos pesqueros o embarcaciones de recreo.

Una vez en España, la droga ocultada en lugares seguros, denominados ‘guarderías', hasta que los otros dos grupos de la banda organizaban su traslado definitivo al sur de Francia en estas caravanas ‘a toda velocidad'. El control sobre todos los movimientos era realizado por uno de los hermanos Tourquia, que residía en el país vecino, mientras que los otros dos residían en Andalucía de modo permanente para seguir de cercar las primeras fases del ‘negocio'. La Guardia Civil aprovechó el viaje a España de aquel para detenerlos a todos en Málaga y Algeciras.